Ubicado en las inmediaciones de Escalón, dentro del área de influencia de la Reserva de la Biosfera Mapimí, el complejo ha logrado atraer visitantes nacionales y extranjeros interesados en conocer uno de los sitios más enigmáticos del norte de México.
Entre el desierto y los misterios del Bolsón de Mapimí.
HISTORIASMX. – En la porción sur del municipio de Jiménez, donde el paisaje árido se extiende entre Chihuahua y Durango, un proyecto turístico de carácter familiar se ha convertido en uno de los principales promotores del desierto chihuahuense y de la llamada Zona del Silencio. Se trata del Complejo Ecoturístico Zona del Silencio, iniciativa encabezada por el divulgador y guía turístico Benjamín Palacios Perches, quien desde hace más de tres décadas ha dedicado parte de su vida a rescatar, difundir y mostrar la riqueza natural, histórica y científica de esta región.
Ubicado en las inmediaciones de Escalón, dentro del área de influencia de la Reserva de la Biosfera Mapimí, el complejo ha logrado atraer visitantes nacionales y extranjeros interesados en conocer uno de los sitios más enigmáticos del norte de México, pero también en descubrir un territorio que posee una extraordinaria biodiversidad, vestigios geológicos y una historia ligada a meteoritos, investigaciones científicas y expediciones internacionales.
Un proyecto nacido hace más de 30 años.
La historia del complejo está estrechamente relacionada con la vida de Benjamín Palacios Perches, originario de Estación Escalón. Desde niño convivió con investigadores y brigadas científicas que llegaron a la región durante los años sesenta y setenta, época en la que la caída del meteorito de Allende y posteriormente del cohete Athena despertaron el interés internacional por esta parte del desierto.
Aquellos acontecimientos marcaron su vida y lo llevaron a crear, hace más de tres décadas, un centro de atención para visitantes que hoy es reconocido como uno de los principales referentes turísticos del sur de Chihuahua. Diversos medios internacionales y nacionales han documentado su trabajo como divulgador y promotor de la Zona del Silencio.
¿Cuál es el giro del Complejo Ecoturístico?
El proyecto tiene como principal objetivo el turismo ecológico, científico y de aventura. Bajo una filosofía de conservación y aprovechamiento sustentable, ofrece recorridos interpretativos por el desierto, observación astronómica, senderismo y actividades culturales relacionadas con la historia de la región.
Además, el complejo busca generar una derrama económica en comunidades cercanas como Escalón, al mismo tiempo que fomenta el conocimiento y protección del ecosistema del Bolsón de Mapimí.
La experiencia está dirigida a:
- Investigadores y aficionados a la astronomía.
- Amantes del ecoturismo.
- Viajeros interesados en historia y geología.
- Grupos escolares.
- Fotógrafos y observadores de flora y fauna.
- Personas interesadas en la cultura del desierto.
Los recorridos guiados.
Una de las características que distingue al complejo es que la mayoría de las expediciones son encabezadas personalmente por Benjamín Palacios Perches, quien comparte con los visitantes los principales episodios históricos y científicos ocurridos en la región.
Entre las actividades y sitios que forman parte de los recorridos destacan:
Senderismo por la Zona del Silencio.
Los visitantes recorren diversas áreas del desierto acompañados por un guía autorizado, siguiendo rutas establecidas que buscan preservar el entorno natural.
Observación astronómica.
Los cielos despejados del Bolsón de Mapimí permiten contemplar la Vía Láctea y realizar sesiones de observación con telescopios, una actividad que ha convertido al sitio en un destino atractivo para aficionados a la astronomía.
Sitios históricos.
Durante las expediciones se relatan acontecimientos relacionados con:
- La caída del meteorito de Allende.
- El impacto del cohete Athena en 1970.
- La llegada de científicos y personal de la NASA.
- Los fenómenos electromagnéticos que dieron fama al lugar.
Aguas termales y pueblos históricos.
Los recorridos incluyen visitas al Ojo de la Cueva, las antiguas instalaciones de la Hacienda de Los Remedios y los poblados de Escalón y Ceballos, donde sobreviven parte de las historias ferroviarias y ganaderas del desierto.
Actividades complementarias.
El complejo dispone además de:
- Área de campamento.
- Habitaciones tipo hostal.
- Fogatas.
- Temazcal.
- Cabalgatas.
- Recorridos en bicicleta.
- Proyección de documentales.
- Espacios para convivencia y observación del cielo nocturno.
Un motor turístico para el sur de Jiménez.
Más allá del misticismo que rodea a la Zona del Silencio, el complejo ecoturístico se ha consolidado como una herramienta para promover el turismo en la región sur del municipio de Jiménez.
Gracias a esta iniciativa, viajeros provenientes de México, Europa y Sudamérica llegan hasta Escalón para conocer un territorio que forma parte del Desierto Chihuahuense y de la Reserva de la Biosfera Mapimí.
La presencia de visitantes ha permitido posicionar a la región como un destino alternativo dentro de Chihuahua, complementando otros atractivos naturales y culturales del municipio. Además, la actividad turística representa una fuente de ingresos para habitantes locales y contribuye a difundir el valor científico y ecológico de uno de los paisajes más singulares del norte del país.
Un custodio del desierto.
A sus más de treinta años al frente del proyecto, Benjamín Palacios Perches continúa recorriendo los caminos del Bolsón de Mapimí compartiendo historias sobre meteoritos, expediciones científicas y los secretos del desierto.
Su trabajo ha permitido que la Zona del Silencio deje de ser únicamente un lugar asociado con leyendas y fenómenos inexplicables, para convertirse también en un espacio de divulgación, conservación y turismo sustentable.
En una región donde el desierto parece infinito, el Complejo Ecoturístico Zona del Silencio representa hoy uno de los principales embajadores turísticos del sur del municipio de Jiménez y una puerta de entrada para conocer uno de los paisajes más extraordinarios del norte de México.