El bosque que murió junto con el río: Las Sabanetas, río Florido.
Esta cuenca se alimentaba del acuífero Jiménez-Camargo, la principal reserva de agua subterránea del sur de Chihuahua, y de las venas superficiales del río Florido. Esta corriente no era un arroyo ocasional; históricamente fue un cauce estable que serpenteaba desde Durango hasta su confluencia con el río Conchos, nutriendo humedales y bosques de ribera que…