839 Mil Nogales Consumirán Hasta 209 Millones de Metros Cúbicos de Agua en Jiménez.

Con aproximadamente 839 mil nogales distribuidos en 10,489.20 hectáreas, el municipio de Jiménez podría demandar este año entre 199 y 209 millones de metros cúbicos de agua, un volumen que supera la recarga natural anual del acuífero Jiménez-Camargo.

HISTORIASMX.– Mientras miles de habitantes del sur de Chihuahua observan con preocupación cómo los niveles de los pozos profundos descienden año tras año, cómo algunos manantiales muestran signos de agotamiento y cómo la disponibilidad de agua se convierte en una preocupación cada vez más frecuente para las comunidades rurales y urbanas, existe una pregunta que pocas veces ocupa el centro del debate público: ¿cuánta agua consume realmente la agricultura de alto requerimiento hídrico en una de las regiones más secas del país?

La discusión sobre la crisis del agua suele enfocarse en los tandeos, en la escasez que enfrentan algunas colonias, en la perforación de nuevos pozos o en los problemas de distribución de los organismos operadores. Sin embargo, detrás de estos síntomas existe una realidad mucho más profunda y compleja que ocurre debajo de la superficie terrestre. Se trata de la extracción constante de agua subterránea de un acuífero cuya capacidad de recuperación natural es limitada y que, de acuerdo con estudios oficiales, presenta un déficit acumulado cada año.

En el centro de esta discusión aparece el nogal pecanero, uno de los cultivos más importantes para la economía regional. La producción de nuez ha transformado durante décadas el paisaje agrícola de Jiménez y de gran parte del sur de Chihuahua. Ha generado riqueza, empleo, inversión y desarrollo económico. Sin embargo, también ha incrementado de manera significativa la demanda de agua en una región donde cada gota cuenta.

Los números son contundentes y permiten dimensionar la magnitud del fenómeno.

De acuerdo con datos de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (SADER), una hectárea de nogal requiere entre 19 mil y 20 mil metros cúbicos de agua por año para mantener niveles adecuados de productividad. Además, la propia dependencia señala que durante el periodo de mayor demanda hídrica, comprendido entre marzo y septiembre, cada nogal puede requerir entre 800 y 2 mil litros de agua diarios, dependiendo de factores como la edad del árbol, el tipo de suelo, la temperatura ambiente y la etapa de desarrollo fisiológico.

Cuando estas cifras se trasladan a la realidad agrícola del municipio de Jiménez, el resultado revela una dimensión pocas veces discutida públicamente.

Actualmente existen 10,489.20 hectáreas establecidas con nogal en el municipio, una superficie que convierte a esta región en una de las zonas nogalera más importantes del estado de Chihuahua.

A partir de estos datos, HISTORIASMX realizó un ejercicio de cálculo para estimar el volumen de agua que podrían demandar estas huertas durante un año agrícola completo y contrastar esa cifra con la disponibilidad real del acuífero Jiménez-Camargo, uno de los sistemas hidrogeológicos más importantes para el abastecimiento de agua en la región.

¿Cuántos nogales existen en Jiménez?

Antes de hablar de volúmenes de agua es necesario dimensionar el número aproximado de árboles establecidos en el municipio.

Aunque la densidad de plantación puede variar dependiendo de la edad de las huertas y del sistema de producción utilizado por cada agricultor, un promedio comúnmente utilizado en las plantaciones tradicionales es de aproximadamente 80 árboles por hectárea.

Tomando como base esa densidad y multiplicándola por las 10,489.20 hectáreas de nogal registradas en Jiménez, se obtiene una cifra que resulta impresionante incluso para quienes conocen la importancia agrícola de la región.

10,489.20 hectáreas × 80 árboles por hectárea

= 839,136 nogales

Esto significa que en el municipio existirían aproximadamente 839 mil 136 nogales en producción o desarrollo.

La cifra adquiere una relevancia aún mayor cuando se considera el contexto ambiental en el que se encuentran estos árboles. Jiménez forma parte de una región semidesértica caracterizada por precipitaciones escasas, altas tasas de evaporación y una fuerte dependencia de las aguas subterráneas para sostener la agricultura. Según estudios técnicos de la Comisión Nacional del Agua, la precipitación media anual dentro del acuífero Jiménez-Camargo es de apenas 350 milímetros al año, una cantidad relativamente baja para mantener actividades agrícolas intensivas sin recurrir al bombeo constante de agua subterránea.

Dicho de otra manera, la inmensa mayoría del agua que sostiene estas huertas no proviene directamente de la lluvia, sino de la extracción realizada a través de cientos de pozos agrícolas distribuidos en toda la región.

¿Cuánta agua consumen las huertas de nogal de Jiménez?

Una vez estimado el número de árboles, la siguiente pregunta resulta inevitable.

¿Cuánta agua requieren realmente las más de diez mil hectáreas de nogal existentes en el municipio?

Si se utilizan los datos proporcionados por la SADER y se considera un requerimiento promedio de entre 19 mil y 20 mil metros cúbicos por hectárea al año, los resultados muestran una demanda hídrica de enormes proporciones.

Escenario conservador.

10,489.20 hectáreas × 19,000 m³

= 199,294,800 m³ de agua por año

Escenario alto

10,489.20 hectáreas × 20,000 m³

= 209,784,000 m³ de agua por año

El resultado

Las huertas nogaleras establecidas dentro del municipio de Jiménez podrían requerir anualmente entre:

💧 199.2 millones y 209.7 millones de metros cúbicos de agua.

Se trata de una cantidad tan grande que resulta difícil de imaginar para la mayoría de las personas.

Para comprender mejor la magnitud del volumen, basta señalar que una alberca olímpica contiene aproximadamente 2,500 metros cúbicos de agua.

Bajo esta equivalencia, las huertas nogaleras del municipio podrían consumir un volumen similar al contenido de entre 79 mil y 84 mil albercas olímpicas cada año.

Otra forma de entender esta cifra es imaginar un flujo constante de agua saliendo diariamente del subsuelo durante los doce meses del año para sostener una actividad agrícola que, aunque altamente productiva y rentable, depende de manera casi absoluta del recurso hídrico.

Este dato por sí solo debería formar parte de cualquier discusión seria sobre el futuro del agua en la región.

El cálculo árbol por árbol.

Los datos por hectárea permiten tener una visión general, pero el análisis se vuelve aún más revelador cuando se calcula el consumo potencial árbol por árbol.

De acuerdo con la SADER, durante los meses de máxima demanda hídrica cada nogal puede requerir entre 800 y 2,000 litros diarios.

Al multiplicar este requerimiento por los 839,136 árboles estimados en Jiménez, los resultados muestran la enorme presión que puede ejercer la actividad nogalera sobre los recursos hídricos regionales.

Escenario mínimo

839,136 × 800 litros diarios

= 671,308,800 litros diarios

= 671,309 metros cúbicos diarios

Escenario máximo

839,136 × 2,000 litros diarios

= 1,678,272,000 litros diarios

= 1,678,272 metros cúbicos diarios

En otras palabras, durante los meses más calurosos del año, las huertas de nogal del municipio podrían requerir diariamente entre 671 mil y 1.67 millones de metros cúbicos de agua.

Para ponerlo en perspectiva, se trata de volúmenes que superan ampliamente el consumo doméstico de muchas ciudades medianas del país.

Y aunque no todos los árboles reciben exactamente la misma cantidad de agua ni todas las huertas operan bajo las mismas condiciones, los cálculos permiten visualizar la dimensión real del recurso necesario para mantener la producción nogalera en una región caracterizada por la escasez hídrica.

El acuífero no logra reponerse.

Aquí es donde el análisis adquiere una dimensión particularmente preocupante.

La actualización oficial de la disponibilidad media anual de agua del Acuífero Jiménez-Camargo (0832), elaborada por CONAGUA en 2024, revela que el sistema hidrogeológico enfrenta una situación crítica.

Según el estudio técnico, la recarga natural media anual del acuífero es de apenas:

💧 174.9 millones de metros cúbicos por año

Sin embargo, la extracción registrada alcanza:

💧 336.7 millones de metros cúbicos por año

Esto significa que cada año se extrae prácticamente el doble del agua que la naturaleza logra reponer mediante infiltración de lluvia, escurrimientos y otros procesos naturales.

El resultado de este desequilibrio es contundente:

💧 Déficit anual: -167.37 millones de metros cúbicos

Es decir, el acuífero pierde anualmente más de 167 millones de metros cúbicos de agua almacenada.

Desde el punto de vista hidrogeológico, esto significa que la región está utilizando reservas acumuladas durante décadas e incluso siglos. El agua que se extrae no siempre corresponde al agua que cayó durante el último año. En muchos casos se trata de agua almacenada lentamente en el subsuelo a lo largo de largos periodos geológicos.

Cuando la extracción supera sistemáticamente a la recarga, el resultado inevitable es el abatimiento de los niveles freáticos, el aumento en los costos de bombeo, la profundización de los pozos y el deterioro progresivo de la seguridad hídrica regional.

Una comparación que debería encender las alarmas.

Los números adquieren una fuerza especial cuando se colocan uno junto al otro.

Consumo anual estimado de los nogales de Jiménez

199.2 a 209.7 millones de m³

Recarga anual del acuífero

174.9 millones de m³

Déficit oficial

167.3 millones de m³

La comparación muestra que la demanda hídrica estimada para las huertas de nogal establecidas únicamente en Jiménez podría superar incluso la totalidad de la recarga natural anual que recibe el acuífero Jiménez-Camargo.

Aunque el agua extraída del acuífero también se destina a otros usos agrícolas, pecuarios, industriales y urbanos, la magnitud del consumo asociado al nogal permite entender por qué numerosos especialistas consideran que la expansión de cultivos altamente demandantes de agua constituye uno de los factores centrales en la crisis hídrica que enfrenta la región.

La discusión ya no puede limitarse únicamente a la escasez visible en las ciudades.

El problema se encuentra bajo tierra.

Y los datos oficiales muestran que el equilibrio hidrológico se encuentra roto desde hace años.

El desafío para las próximas generaciones.

El nogal seguirá siendo una actividad fundamental para la economía de Jiménez. Genera empleos, impulsa la economía regional y representa una fuente importante de ingresos para cientos de familias.

Sin embargo, la pregunta que comienza a surgir con cada vez más fuerza entre investigadores, productores, especialistas en recursos hídricos y sectores de la sociedad es si el modelo actual puede sostenerse indefinidamente bajo las condiciones climáticas actuales.

El cambio climático, las sequías prolongadas, el aumento de temperaturas y la disminución de la disponibilidad hídrica representan desafíos que obligan a replantear la forma en que se utiliza el agua.

La verdadera discusión ya no es solamente cuánta agua queda en los pozos.

La verdadera discusión es cuánto tiempo podrá mantenerse un sistema donde se extrae mucho más de lo que la naturaleza es capaz de reponer.

Y esa es una pregunta cuyo impacto trascenderá a la agricultura, porque de su respuesta dependerá también el futuro del abastecimiento de agua para las próximas generaciones del sur de Chihuahua.

Por: Gorki Belisario Rodríguez Ávila / HISTORIASMX.

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