La médica veterinaria Mariana Escobedo supervisa inspecciones sanitarias y capacita al personal para garantizar productos seguros para la población
HISTORIASMX. — En el rastro municipal de Jiménez, la labor diaria para garantizar que la carne destinada al consumo humano sea segura y de calidad recae también en manos de mujeres trabajadoras del servicio público. Una de ellas es Mariana Escobedo, médica veterinaria zootecnista responsable de la inspección sanitaria, quien explicó las funciones y procesos que se realizan para proteger la salud de la población.
La especialista detalló que su trabajo consiste en realizar inspecciones ante mortem y post mortem de los animales que ingresan al rastro, con el objetivo de detectar cualquier signo de enfermedad, lesión o anomalía que pudiera representar un riesgo sanitario.
Vigilancia desde la llegada del animal
Escobedo señaló que la primera revisión se realiza en los corrales, antes del sacrificio.
“Día con día se tiene que realizar una inspección tanto visual como física en el animal, detectar su comportamiento y si hay algún signo de enfermedad o sospecha, todo esto antes de que entre a la sala de sacrificio”, explicó.
Una vez autorizado el ingreso, se lleva a cabo la inspección post mortem, que consiste en revisar la canal y las vísceras para confirmar que no existan alteraciones que impidan su consumo.
Garantizar carne inocua para la población
La médica veterinaria subrayó que el trabajo sanitario implica una supervisión constante de las condiciones de higiene y del cumplimiento de la normativa por parte del personal.
“Es muy importante inspeccionar siempre, verificar que se cumplan los protocolos de limpieza y desinfección, cuidar el bienestar animal y vigilar epidemiológicamente las enfermedades. Todo esto para que el producto final que llega a la mesa de los ciudadanos sea inocuo y no cause riesgos a la salud”, indicó.
También explicó que, en caso de detectarse una enfermedad zoonótica o una lesión que haga impropia la carne para consumo humano, se emite un dictamen de decomiso.
Cuando esto ocurre, la canal o las vísceras se desechan en el mismo rastro y se les aplica una sustancia para desnaturalizar la carne, con el fin de evitar que sea utilizada de forma indebida.
Capacitación y trabajo en equipo
Además de la inspección sanitaria, la veterinaria cumple un papel clave en la capacitación del personal, brindando indicaciones sobre los procesos, técnicas de sacrificio y medidas para prevenir la contaminación cruzada.
Escobedo explicó que el personal del rastro recibe capacitación constante por parte de instituciones como COESPRIS, el Comité Estatal de Fomento y Protección Pecuaria y SENASICA, lo que permite mantener actualizados los protocolos y mejorar la calidad del servicio.
Visibilizar el trabajo de las mujeres
La presencia de mujeres en áreas técnicas y sanitarias del servicio público municipal refleja la participación creciente en sectores tradicionalmente dominados por hombres. En el rastro municipal de Jiménez, la labor de profesionales como Mariana Escobedo es fundamental para asegurar procesos sanitarios adecuados y proteger la salud de la población.
Su trabajo, realizado de manera cotidiana y muchas veces poco visible, forma parte de la cadena que garantiza que los alimentos que llegan a los hogares cumplan con estándares de calidad e inocuidad, contribuyendo así a la seguridad alimentaria del municipio.