Investigadores buscan sustituir agroquímicos con microorganismos nativos que protejan cultivos y regeneren el suelo
HISTORIASMX. – En el corazón agrícola de Delicias, la ciencia comienza a abrir un nuevo camino para el campo. En el Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD), investigadores trabajan en el desarrollo de alternativas biológicas que podrían cambiar la forma en que se cultiva en la región centro-sur del estado.
El enfoque es claro: aprovechar la microbiología y la biología molecular para reducir la dependencia de agroquímicos y combatir de manera más eficiente los patógenos que afectan a los cultivos.
Ciencia desde el suelo: microorganismos que protegen
El coordinador del CIAD, Ramiro Baeza Jiménez, explicó que uno de los principales retos de la agricultura moderna en la región es el deterioro del suelo provocado por el uso intensivo de productos químicos.
Ante este panorama, el equipo de investigación ha centrado sus esfuerzos en el estudio de un hongo del género Trichoderma, un microorganismo nativo con propiedades capaces de combatir organismos dañinos para los cultivos.
La estrategia ha sido directa: recolectar muestras en zonas agrícolas, aislar microorganismos propios del entorno y analizarlos en laboratorio.
“Al ser organismos de la región, ya están adaptados a las condiciones locales, lo que facilita su crecimiento y aumenta su efectividad contra patógenos”, destacó el investigador.
Resultados positivos en laboratorio
Hasta ahora, las pruebas realizadas en laboratorio han mostrado resultados favorables. El hongo no solo inhibe el crecimiento de patógenos, sino que también produce compuestos orgánicos que fortalecen el desarrollo de las plantas.
El siguiente paso será llevar estas pruebas al campo, donde se evaluará su comportamiento en condiciones reales de cultivo.
Eventos como la Feria Agroalimentaria realizada recientemente en Delicias han servido como plataforma para acercar estos avances a productores, autoridades y sociedad en general, con el objetivo de impulsar su adopción.
Del laboratorio al campo
Una de las ventajas del uso de Trichoderma es que puede aplicarse directamente como material biológico, cultivado previamente en laboratorio, lo que abre la puerta a una agricultura más sustentable.
Este enfoque no solo busca combatir enfermedades en los cultivos, sino también:
- Reducir el uso de agroquímicos
- Mejorar la salud del suelo
- Incrementar la productividad de manera natural
Aprovechamiento de residuos agrícolas
Además de esta línea de investigación, el CIAD también trabaja en el aprovechamiento de residuos agrícolas, explorando el potencial de materiales como:
- Semilla de algodón
- Cáscaras de nuez
- Cáscaras de pistache
A partir de estos residuos, los investigadores buscan extraer compuestos de valor agregado, promoviendo un modelo más eficiente y sostenible.
Innovación en conservación de alimentos
Otra área clave es el desarrollo de tecnologías para la conservación de productos agrícolas como la nuez y la cebolla.
Entre las técnicas utilizadas destacan:
- Atmósferas controladas
- Atmósferas modificadas
Estas tecnologías permiten prolongar la vida útil de los alimentos y mantener su calidad, lo que representa un beneficio directo para productores y consumidores.
Una nueva ruta para el campo
El trabajo que se realiza en el CIAD representa una transición hacia una agricultura más inteligente, donde la ciencia se convierte en aliada del campo.
En una región donde la actividad agrícola es fundamental, estas investigaciones no solo buscan mejorar la producción, sino también garantizar la sostenibilidad de los suelos y el futuro del sector.
Porque en Delicias, el cambio no solo se cultiva en la tierra… también se está gestando en los laboratorios.