Entre la venta de dulces y la observación del cielo, Víctor Mora Holguín ha construido una historia de supervivencia y curiosidad que forma parte del paisaje urbano de Jiménez.
HISTORIASMX. – En el centro de Jiménez, donde el comercio y la vida diaria se cruzan a cada paso, es difícil no reconocer a Víctor Mora Holguín, mejor conocido por la mayoría como “El Manzanitas”. Con una bolsa de dulces en mano, recorre las calles ofreciendo su mercancía, una actividad que desde hace años representa su principal medio de subsistencia.
Para Víctor, la venta ambulante no es solo una forma de ganarse la vida; es también una rutina que lo mantiene en contacto permanente con la gente. “Aquí está el sustento”, comentan quienes lo conocen, al referirse a su trabajo diario en la vía pública.
Más allá del comercio
Quienes han conversado con él saben que su historia no termina ahí. Desde hace tiempo, Víctor dedica parte de su interés personal a la observación e investigación del fenómeno paranormal y del fenómeno OVNI en Jiménez y sus alrededores. Se trata de una labor autodidacta, realizada sin respaldo institucional, pero sostenida por la constancia y la curiosidad.
A lo largo de los años, ha escuchado y recopilado relatos de vecinos, especialmente sobre luces extrañas en el cielo, avistamientos inusuales y hechos que, según los testigos, no encuentran una explicación clara. También ha mostrado interés por sucesos considerados paranormales, principalmente en zonas poco transitadas o en comunidades rurales.
Una investigación desde la calle
La particularidad de su trabajo es que nace desde la cotidianidad. Mientras vende dulces, Víctor observa, escucha y pregunta. Así, su contacto diario con personas de distintas edades y orígenes se convierte en una fuente constante de información y anécdotas que alimentan su interés por lo desconocido.
Vecinos del centro señalan que “El Manzanitas” suele compartir estas historias con quienes se detienen a conversar, convirtiéndose en un difusor informal de la memoria oral relacionada con fenómenos inexplicables en la región.
Un personaje reconocido
Con el paso del tiempo, Víctor Mora Holguín se ha vuelto un personaje conocido del centro de Jiménez, no solo por su actividad como vendedor ambulante, sino por su disposición al diálogo y su particular interés por temas que despiertan curiosidad, escepticismo y debate.
Su presencia recuerda que detrás de cada rostro cotidiano hay historias personales, intereses profundos y una forma distinta de mirar el mundo.
Entre la realidad y el misterio
Mientras continúa recorriendo las calles para vender dulces y asegurar su sustento diario, “El Manzanitas” mantiene viva su inquietud por entender aquello que, según él, aún no ha sido explicado. Para Víctor, ambas actividades conviven en el mismo espacio: la calle, ese lugar donde la realidad diaria y el misterio, a veces, se encuentran.