La medida antidumping provisional impone depósitos de garantía de entre 17.8 y 51.6% a la nuez pecanera mexicana. Chihuahua, responsable de más del 60% de la producción nacional, queda en el centro de una disputa comercial que podría presionar los precios pagados al productor, saturar otros mercados y golpear particularmente a municipios nogaleros como Jiménez, Camargo, Aldama y Chihuahua.
Por Gorki Rodríguez | HISTORIASMX
HISTORIASMX. – En los campos nogaleros de Chihuahua, la cosecha de nuez no comienza cuando las ramas se llenan de fruto. Inicia meses antes, con el riego, la fertilización, el control de plagas, la poda, el mantenimiento de pozos y el pago de electricidad y jornales. Cada kilogramo representa una inversión sostenida durante todo el año y una apuesta que depende del clima, del agua y de un mercado internacional que los productores no controlan.
Ahora, esa cadena enfrenta una amenaza proveniente de miles de kilómetros de distancia.
El Gobierno de China determinó, de manera preliminar, que las nueces pecaneras procedentes de México y Estados Unidos habrían sido vendidas en su mercado por debajo de su “valor normal”, una práctica conocida como dumping. Como respuesta, ordenó aplicar medidas compensatorias provisionales a partir del 11 de agosto de 2026.
Para las empresas mexicanas, las tasas establecidas oscilan entre 17.8 y 51.6%. Los exportadores estadounidenses enfrentan una tasa general de 54.3%. No obstante, es importante precisar que no todos los embarques mexicanos recibirán automáticamente el porcentaje máximo: seis empresas nacionales que participaron en la investigación obtuvieron tasas menores, ubicadas entre 17.8 y 23%, mientras que otras compañías pueden quedar sujetas al 51.6%.
Aunque comúnmente se habla de “aranceles”, la disposición fue instrumentada como un depósito de garantía antidumping que los importadores chinos deben entregar ante sus autoridades aduaneras. En términos comerciales, su efecto inmediato es similar al de un arancel: encarece la operación, inmoviliza capital y reduce la competitividad de la nuez mexicana frente a proveedores que no están sujetos a la medida.
La decisión todavía no es definitiva. Las empresas involucradas recibieron un plazo de diez días para presentar argumentos contra la resolución preliminar. La Secretaría de Economía de México informó que continuará acompañándolas con el objetivo de lograr que China emita una resolución final sin cuotas compensatorias.
¿Qué investigó China?
El Ministerio de Comercio chino abrió la investigación antidumping el 25 de septiembre de 2025. El periodo utilizado para estudiar la supuesta venta a precios injustamente bajos comprendió del 1 de enero al 31 de diciembre de 2024.
Pekín sostiene, de manera preliminar, que las importaciones de nuez pecanera mexicana y estadounidense fueron comercializadas por debajo de su valor normal y provocaron un daño material a su industria productora. La mercancía investigada comprende nueces pecaneras frescas o secas, clasificadas en China bajo la fracción arancelaria 08029990.
La resolución no significa que México haya reconocido la existencia de comercio desleal. Se trata de la conclusión preliminar de la autoridad investigadora china, la cual todavía puede ser objetada por las empresas y por el Gobierno mexicano.
La investigación surgió, además, en un entorno de crecientes tensiones comerciales. Cuando China abrió el procedimiento contra la nuez, también cuestionó las medidas arancelarias de México aplicables a productos de países con los que no mantiene tratados de libre comercio.
Reuters documentó que especialistas interpretaron la selección de la nuez pecanera como una medida políticamente sensible: los productos agrícolas permiten ejercer presión sobre regiones productoras específicas, aun cuando su peso dentro del comercio total entre países sea relativamente pequeño.
Sin embargo, afirmar que los depósitos contra la nuez son únicamente una represalia política sería ir más allá de lo demostrado. Oficialmente, China los presenta como el resultado de un procedimiento antidumping. La coincidencia con las tensiones comerciales permite hablar de un contexto político, pero no prueba por sí sola que esa sea la única causa.
Chihuahua, en el centro del impacto.
El problema adquiere una dimensión particular para Chihuahua porque la entidad es el corazón de la producción nacional de nuez pecanera.
De acuerdo con la Secretaría de Desarrollo Rural estatal, Chihuahua aporta alrededor del 61% de la producción mexicana. Las proyecciones oficiales para 2025 estimaban una producción estatal de 112 mil 900 toneladas, concentrada principalmente en los municipios de Camargo, Chihuahua, Jiménez y Aldama.
Las cifras finales pueden variar debido a las condiciones climáticas y productivas de cada ciclo, pero la concentración territorial no está en duda: cualquier afectación considerable al comercio exterior de la nuez mexicana termina repercutiendo especialmente en Chihuahua.
El golpe no se limitaría a las grandes exportadoras. Detrás de cada embarque existen huertas, cuadrillas de trabajadores, transportistas, seleccionadoras, quebradoras, empacadoras, viveros, proveedores de maquinaria, talleres, comercios agrícolas y familias cuyo ingreso depende directa o indirectamente del nogal.
En Jiménez, donde la actividad nogalera se ha convertido en uno de los principales pilares económicos del campo, una caída en el precio de compra puede trasladarse rápidamente a las comunidades rurales. El productor pequeño o mediano suele tener una capacidad limitada para almacenar su cosecha durante meses y esperar una recuperación del mercado. Los gastos realizados durante el año y las obligaciones financieras lo presionan para vender.
Por ello, aunque el depósito sea pagado formalmente por el importador en China, el costo puede viajar hacia atrás por toda la cadena hasta llegar a la huerta chihuahuense.
¿Cómo podría afectar realmente al precio?
El primer efecto será un aumento del costo de introducir nuez mexicana al mercado chino.
En un ejemplo simplificado, por cada 100 dólares de valor aduanero, un importador sujeto a la tasa de 17.8% tendría que depositar 17.80 dólares. Si la operación recibe la tasa máxima de 51.6%, el depósito ascendería a 51.60 dólares, antes de considerar otros impuestos, logística y costos comerciales.
El comprador chino tiene entonces varias opciones: absorber el costo, aumentar el precio al consumidor, exigir una rebaja al exportador mexicano, reducir el volumen adquirido o sustituir el producto por nuez de otro origen.
En un mercado sensible a los precios, absorber completamente un cargo de esa magnitud resulta poco probable. Parte de la presión podría trasladarse al exportador y, posteriormente, al productor mediante ofertas más bajas por kilogramo.
Esto no significa que el precio pagado al nogalero vaya a caer exactamente 17.8 o 51.6%. El mercado no funciona mediante una transmisión automática. La cotización dependerá del volumen de la cosecha, la calidad, el tamaño de la nuez, el porcentaje de almendra, el tipo de cambio, los inventarios, la demanda estadounidense y la capacidad de encontrar compradores alternativos.
Pero sí existe un riesgo claro: si China compra menos producto mexicano, habrá una mayor cantidad de nuez buscando colocarse en Estados Unidos, México u otros destinos. Cuando la oferta disponible crece más rápido que la demanda, los compradores adquieren mayor poder para negociar precios a la baja.
China no es el único mercado, pero sí es estratégico.
La Secretaría de Economía informó que las exportaciones directas de nuez pecanera mexicana a China alcanzaron 21.9 millones de dólares en 2024. Esa cifra, sin embargo, no muestra toda la exposición comercial.
Una parte importante de la producción mexicana se envía primero a Estados Unidos y posteriormente se reexporta hacia China. Por esa razón, el valor de la nuez realmente destinada al consumidor chino podría ser mayor que el registrado como exportación directa de México.
Este circuito vuelve más difícil medir el impacto por estado y municipio. Las estadísticas aduaneras identifican el último movimiento comercial, pero no siempre permiten seguir el fruto hasta la huerta donde fue cosechado.
El Departamento de Agricultura de Estados Unidos había señalado, antes de la resolución de agosto, que México y Sudáfrica emergían como los dos principales proveedores de nuez pecanera del mercado chino, mientras la participación estadounidense disminuía por los aranceles impuestos a sus productos.
También estimaba que China produciría apenas 6 mil toneladas de nuez pecanera durante el ciclo 2025-2026, pese a contar con más de 80 mil hectáreas plantadas. Muchas de esas huertas todavía no entraban plenamente en producción o presentaban rendimientos bajos. Esto explica la dependencia china de las importaciones para satisfacer su consumo.
La demanda china, por tanto, no desaparecerá. El riesgo es que se desplace hacia otros proveedores, especialmente Sudáfrica, o que los compradores presionen a los exportadores mexicanos para absorber una parte del nuevo costo.
Sudáfrica podría ocupar el espacio dejado por México.
La aplicación de cuotas tanto a México como a Estados Unidos modifica el mapa de competencia.
Estados Unidos recibió una tasa de 54.3%, incluso mayor que la tasa general mexicana. Esto impide concluir que la nuez estadounidense reemplazará fácilmente a la mexicana en China. El país mejor colocado para ganar participación sería Sudáfrica, que ha desarrollado su producción pecanera y mantiene una presencia creciente en el mercado asiático.
La ventaja de México radica en la calidad de su producto, su capacidad productiva y la experiencia de sus exportadores. Además, las compañías que consiguieron tasas de entre 17.8 y 23% conservarían mejores condiciones que los exportadores sujetos al 51.6%.
Esto podría producir una reorganización interna del sector: las empresas con cuotas reducidas tendrían mayor capacidad para mantener operaciones en China y podrían concentrar una parte de los embarques. En contraste, productores y comercializadores sin acceso a esas empresas enfrentarían mayores dificultades.
La diferencia entre las tasas también vuelve indispensable evitar generalizaciones. China no impuso un arancel uniforme de 51.6% a toda la nuez mexicana; estableció depósitos diferenciados según la participación y la información aportada por las compañías durante la investigación.
El riesgo indirecto de Estados Unidos.
La afectación puede llegar a Chihuahua incluso cuando la nuez no se exporte directamente desde México hacia China.
Estados Unidos es el principal mercado y canal comercial de la nuez mexicana. Parte del producto cruza la frontera para ser procesado, empacado, comercializado o reexportado. Si las empresas estadounidenses pierden ventas en China debido a su tasa de 54.3%, podrían colocar más producto en su mercado interno o buscar otros destinos.
Esa nuez competiría con la mexicana en mercados donde ambos países ya mantienen una relación profundamente integrada.
La consecuencia potencial sería una doble presión: menor acceso directo de México a China y una mayor oferta estadounidense en otros mercados. Para Chihuahua, esto podría reflejarse en contratos más cautelosos, compras diferidas, exigencias de calidad más estrictas y precios menos favorables.
El propio historial comercial muestra que los aranceles modifican con rapidez las rutas de abastecimiento. El informe del USDA señala que los gravámenes chinos a frutos secos estadounidenses elevaron costos, redujeron importaciones y favorecieron el traslado de compras hacia otros países.
Un cultivo de alto valor y costos elevados
La nuez pecanera es uno de los cultivos agrícolas de mayor relevancia económica para Chihuahua, pero también uno de los más exigentes.
Una huerta tarda años en alcanzar una producción comercial considerable. Una vez establecida, requiere inversiones constantes y abundante agua. Los productores deben cubrir electricidad o combustible para el bombeo, fertilización, control sanitario, maquinaria, cosecha, selección y transporte.
Un estudio publicado en la revista Agro Productividad concluyó que Chihuahua necesita incrementar el valor agregado de su producción y reducir la dependencia del procesamiento y la comercialización realizados fuera del estado. También advirtió sobre la necesidad de planear el crecimiento del cultivo conforme a la disponibilidad de agua y la vocación de los suelos.
Esa recomendación adquiere nueva urgencia. Exportar principalmente materia prima deja al productor expuesto a decisiones tomadas por compradores, intermediarios y gobiernos extranjeros. Transformar una mayor parte de la nuez en Chihuahua —mediante quebrado, selección, empaque, aceite, repostería y alimentos procesados— podría retener más valor dentro de las regiones productoras.
Sin embargo, el valor agregado no representa una solución inmediata para absorber decenas de miles de toneladas. Requiere inversión, plantas certificadas, financiamiento, cadenas de frío, promoción comercial y compradores constantes.
¿Subirá el precio de la nuez para el consumidor mexicano?
No necesariamente.
Una reducción de las exportaciones podría aumentar la disponibilidad de nuez dentro de México y ejercer presión a la baja sobre el precio pagado al productor. Pero esa disminución no siempre llega íntegramente al consumidor final.
Entre la huerta y el anaquel existen costos de quebrado, selección, empaque, almacenamiento, transporte, comercialización y mermas. Además, la nuez de alta calidad puede conservar demanda en mercados especializados.
Es posible que el productor reciba menos sin que el consumidor observe una reducción equivalente. Esta asimetría es uno de los mayores riesgos para las comunidades rurales: el ajuste suele concentrarse en el eslabón con menor capacidad de negociación.
Los posibles escenarios.
El impacto final dependerá de cómo concluya la investigación y de la respuesta de compradores, exportadores y gobiernos.
Primer escenario: China retira o reduce las cuotas. Si las empresas mexicanas demuestran que sus precios no constituyen dumping, la resolución definitiva podría eliminar o disminuir las medidas. Este es el objetivo declarado por la Secretaría de Economía.
Segundo escenario: se mantienen tasas diferenciadas. Las empresas con depósitos bajos conservarían parte del mercado, mientras las sujetas al 51.6% enfrentarían una pérdida considerable de competitividad. La exportación mexicana podría concentrarse en un grupo reducido de compañías.
Tercer escenario: China confirma las tasas altas. México tendría que acelerar la búsqueda de mercados alternativos y fortalecer el consumo interno. En el corto plazo podría presentarse una sobreoferta y presión sobre el precio recibido por los productores.
Cuarto escenario: una negociación comercial más amplia modifica la medida. Debido al contexto de tensiones entre China, México y Estados Unidos, la nuez podría formar parte de conversaciones comerciales de mayor alcance. Este escenario es posible, pero no puede darse por hecho.
Diversificar ya no es una opción secundaria
La medida revela una debilidad estructural: el campo nogalero del norte de México produce grandes volúmenes, pero depende de pocos mercados y de cadenas comerciales dominadas por intermediarios y procesadores externos.
Diversificar no significa únicamente buscar otro país dispuesto a comprar nuez con cáscara. Implica construir canales hacia Europa, Medio Oriente y otros mercados asiáticos; cumplir certificaciones sanitarias; desarrollar marcas regionales; ampliar la capacidad de almacenamiento y transformar una mayor parte de la producción.
México se encontraba entre los principales productores y exportadores mundiales de nuez pecanera. En 2022 exportó 72 mil 557 toneladas de nuez, con un valor de 647 millones de dólares, según información del sector agrícola federal.
Esa fortaleza productiva no garantiza inmunidad. Una cosecha abundante puede convertirse en un problema si los compradores disminuyen o exigen descuentos suficientes para trasladar al productor el costo de una disputa comercial.
La nuez como pieza de una disputa mayor.
Los depósitos impuestos por China no deben observarse como un episodio aislado. Forman parte de una etapa en la que las grandes economías recurren con mayor frecuencia a aranceles, investigaciones antidumping, controles de exportación y restricciones comerciales.
En esas disputas, el impacto no se queda en las capitales ni en las oficinas diplomáticas. Llega a las huertas de Jiménez, Camargo y Aldama; a los trabajadores que dependen de la cosecha; a los negocios que venden fertilizantes y maquinaria; y a las familias que esperan el cierre del ciclo nogalero para pagar deudas y sostener su economía.
Por ahora, no existe evidencia suficiente para calcular cuántos pesos perderán los productores de Chihuahua ni cuánto podría disminuir el precio por kilogramo. Presentar una cifra exacta sería especulativo. La medida apenas comenzó y sigue sujeta a revisión.
Lo que sí puede afirmarse es que el riesgo es real. China era un mercado en expansión para la nuez mexicana, Chihuahua concentra la mayor parte de la producción nacional y una reducción de las compras puede trasladar presión hacia toda la cadena.
La defensa legal emprendida por el Gobierno mexicano será necesaria, pero no suficiente. El episodio vuelve a colocar sobre la mesa una tarea pendiente: construir una industria nogalera menos dependiente de la venta de materia prima, con mayor capacidad de procesamiento, almacenamiento, comercialización directa y diversificación internacional.
Porque detrás de cada porcentaje anunciado por una autoridad extranjera no solamente existe una operación aduanera. Hay años de trabajo, agua extraída, empleos rurales e inversiones que, para miles de familias de Chihuahua, representan su patrimonio y su forma de vida.
Investigación y redacción: Gorki Rodríguez
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