De acuerdo con los reportes oficiales, la madrugada del 15 de septiembre, en medio de una “carrejoneada” tradicional, se desató un enfrentamiento armado entre particulares, lo que generó caos y miedo entre los asistentes. El saldo fue trágico: seis víctimas fatales y nueve lesionados.
Chihuahua, Chih. – Derivado de los hechos violentos ocurridos durante las celebraciones patrias del pasado 15 y 16 de septiembre, donde un conflicto familiar derivó en un enfrentamiento a balazos que dejó un saldo de seis personas muertas y nueve más heridas, diversos planteles educativos de nivel básico en los municipios de Gran Morelos y Santa Isabel suspendieron clases hasta nuevo aviso.
La violencia que detonó el temor
De acuerdo con los reportes oficiales, la madrugada del 15 de septiembre, en medio de una “carrejoneada” tradicional, se desató un enfrentamiento armado entre particulares, lo que generó caos y miedo entre los asistentes. El saldo fue trágico: seis víctimas fatales y nueve lesionados.
Aunque la Secretaría de Educación y Deporte del Estado informó públicamente que las actividades escolares no serían suspendidas, la incertidumbre y la tensión en ambas comunidades provocaron que las directivas escolares optaran por no reanudar labores tras el día de asueto.
Escuelas que detuvieron actividades
En Santa Isabel, la primaria María Chávez, ubicada junto a la presidencia municipal, permaneció cerrada bajo el argumento de que la directiva no se encontraba en condiciones de retomar actividades. De igual manera, la secundaria del municipio notificó a padres de familia y alumnos que no habría clases hasta nuevo aviso.
En Gran Morelos, también fueron suspendidas las actividades en el C.R.E.I., la secundaria y una primaria, por decisión de los responsables de cada plantel.
Autoridades locales en tensión
El alcalde de Santa Isabel, Fernando Ortega, manifestó su inconformidad por la suspensión de clases e informó que se comunicó con la inspectora de zona para externar su molestia. Asimismo, citó a directivos y docentes con el propósito de llamarles la atención y exhortarlos a reanudar actividades lo antes posible.
Un clima de temor
La suspensión de clases refleja el ambiente de inseguridad y miedo que prevalece en estas comunidades tras los hechos violentos. Padres de familia y docentes han manifestado preocupación por la falta de garantías de seguridad en los entornos escolares, lo que contrasta con la postura oficial de continuar con las actividades con normalidad.
Mientras tanto, los municipios de Gran Morelos y Santa Isabel se mantienen en alerta, a la espera de que las autoridades esclarezcan los hechos y generen condiciones de seguridad para que la vida cotidiana, incluyendo las clases, pueda retomar su curso normal.