La integración de estos destinos turísticos dentro de la oferta regional representa una oportunidad para la economía local, generando derrama económica en hospedaje, alimentos, transporte y servicios complementarios. Promover de manera responsable este corredor termal en Semana Santa puede consolidar a Jiménez como un destino de naturaleza, bienestar y cultura para visitantes de todo el país.
HISTORIASMX. A pocos kilómetros de la cabecera municipal de Jiménez, en el sur del estado de Chihuahua, se encuentran algunos de los balnearios de aguas termales más visitados del norte de México. Con la llegada de Semana Santa, estos destinos se preparan para recibir a miles de visitantes que buscan una alternativa natural, relajante y distinta a los destinos tradicionales de playa o ciudad.
Estos espacios, integrados en lo que localmente se conoce como la “Ruta del Agua Termal”, han consolidado su atractivo no solo por sus propiedades curativas y recreativas, sino también por su valor cultural, ecológico y comunitario, que hacen de Jiménez un destino turístico en crecimiento.
Ojo de Dolores: un oasis termal en medio del desierto.
Ubicado a aproximadamente 20 minutos de la ciudad de Jiménez, el Ojo de Dolores es uno de los destinos más emblemáticos de la región. Conocido popularmente como la “playa del desierto”, este balneario se caracteriza por sus aguas termales de entre 20 °C y 35 °C, cristalinas y cálidas, ideales para relajarse en familia o con amigos.

El entorno natural, conformado por vegetación ribereña y fauna endémica, brinda una experiencia única: visitantes pueden disfrutar de sombra natural, áreas de asadores, baños, zonas de descanso y un canal serpenteante de más de 2 kilómetros que invita a recorrer el paisaje en tranquilidad.
Además, el Ojo de Dolores destaca por su biodiversidad acuática, albergando especies únicas de peces y tortugas que se han adaptado a las aguas termales, lo que enriquece la experiencia turística y ecológica del sitio.
Este balneario también se ha convertido en un punto de entretenimiento durante la temporada alta, con presentaciones musicales y actividades recreativas que complementan las visitas en Semana Santa, cuando la afluencia se multiplica.
Hacienda Los Remedios: historia y termas en un solo destino.
A poco más de una hora y media de Jiménez, por la carretera federal 49, se encuentra la Hacienda Los Remedios, una ex hacienda del siglo XX que conserva vestigios históricos y formas parte del paisaje cultural de la región.

Aunque la hacienda en sí es un patrimonio arquitectónico con historia propia, a su alrededor se encuentran balnearios y manantiales de aguas termales que comparten el entorno natural de colinas y sierras. En particular, el balneario de Los Remedios ofrece aguas termales de calidad, rodeadas de paisajes serranos que invitan al descanso y a la contemplación de la naturaleza.
Este destino combina el valor patrimonial de la ex hacienda —que remonta a tiempos anteriores a la Revolución Mexicana— con la experiencia termal, convirtiéndose en una opción atractiva para quienes desean complementar su visita con historia y cultura local.
Ojo del Caballo: naturaleza pura y aguas termales rústicas.
También en la región sur de Jiménez, en medio del valle formado por las sierras de los Remedios y Olanes, se ubica el balneario de aguas termales El Ojo del Caballo.
Este sitio ofrece tres pozas naturales alimentadas por un chorro termal que emana de las entrañas de la tierra, con temperaturas entre 30 °C y 38 °C, que pueden disfrutarse todo el año. El acceso se realiza por camino de terracería desde la carretera federal, una ruta que, aunque rústica, permite apreciar el paisaje indómito y la vasta geografía del desierto chihuahuense.

El Ojo del Caballo conserva un ambiente más natural y menos intervenido artificialmente, lo que lo convierte en un destino ideal para quienes buscan una experiencia termal más auténtica, en contacto directo con la naturaleza y la tranquilidad del entorno serrano.
Jiménez: la tierra de las aguas termales
La importancia de estas fuentes termales no es nueva para los habitantes del municipio. Jiménez es conocido, desde hace décadas, como la tierra de las aguas termales que, además de Ojo de Dolores y Ojo del Caballo, incluyen otros manantiales como Las Pampas y Los Remedios, convirtiendo a la región en un punto estratégico del turismo natural en Chihuahua.
La conjunción de naturaleza, cultura, historia y bienestar ha posicionado a estos balnearios como atractivos recurrentes no solo para visitantes locales, sino también para turistas provenientes de otras regiones del estado y del país durante Semana Santa y otras temporadas vacacionales.
Recomendaciones para los visitantes en Semana Santa.
Con el incremento tradicional de la afluencia turística en esta época, las autoridades locales, prestadores de servicios y operadores recomiendan planear con anticipación la visita para disfrutar de manera segura y cómoda:
- Reservar con anticipación en caso de utilizar servicios de alojamiento o zonas de acampado.
- Proveer combustible y suministros, ya que algunos balnearios se encuentran en zonas rurales alejadas.
- Respetar el entorno natural, evitando fogatas fuera de áreas permitidas y no dejar basura.
- Protegerse del sol y mantenerse hidratado, pues los días pueden ser cálidos y secos.
La integración de estos destinos turísticos dentro de la oferta regional representa una oportunidad para la economía local, generando derrama económica en hospedaje, alimentos, transporte y servicios complementarios. Promover de manera responsable este corredor termal en Semana Santa puede consolidar a Jiménez como un destino de naturaleza, bienestar y cultura para visitantes de todo el país.