Con este trabajo paralelo –operativo y de atención psicológica–, Seguridad Pública busca dar respuesta a problemáticas que, aunque repetitivas, afectan profundamente la vida comunitaria en Jiménez.
Jiménez, Chihuahua. – En las calles, los problemas más comunes que atiende la Dirección de Seguridad Pública Municipal no son grandes delitos ni casos extraordinarios: son situaciones cotidianas que, con frecuencia, se repiten cada fin de semana.
“El principal problema que enfrentamos son las personas en estado de ebriedad. La mayoría de los reportes llegan por pleitos, por intransigencia, ya sea con la familia o con otras personas cuando alguien anda tomado”, explicó el comandante Leonardo Olivas en entrevista.
Los agentes locales dedican buena parte de su tiempo a disolver riñas, a controlar disturbios en la vía pública y a responder a llamados donde el consumo de alcohol es el detonante.
Pero junto a estas incidencias, hay otro tema que se mantiene constante: la violencia familiar. “Sabes que sí es frecuente lo de violencia familiar, pero haz de cuenta que se mantiene con el mismo número. No ha subido ni ha disminuido”, puntualizó Olivas.
Ante este panorama, la corporación municipal no se limita a detener agresores: también canaliza a las víctimas. “Aquí tenemos una psicóloga en Seguridad Pública. Se les dice a las familias que el servicio es gratuito y les damos seguimiento. Queremos hacerles ver que la violencia no es normal. Muchas mujeres todavía piensan que es parte de la vida, pero no es así”, recalcó.
Con este trabajo paralelo –operativo y de atención psicológica–, Seguridad Pública busca dar respuesta a problemáticas que, aunque repetitivas, afectan profundamente la vida comunitaria en Jiménez.
Por: Gorki Rodríguez.