Regularización de colonias en Jiménez, un paso hacia la certeza jurídica.

Con el programa federal, no solo se regularizan las viviendas, sino que se entrega certeza legal y se absorbe buena parte del gasto de escrituración, lo que significa un ahorro directo para cientos de familias.

La historia de un problema que se arrastra.

HISTORIASMX. – En Jiménez, como en muchos municipios del país, miles de familias habitan terrenos y viviendas sin contar con escrituras que respalden legalmente su propiedad. Esta situación, que en muchos casos lleva años o incluso décadas, ha significado vivir en la incertidumbre: casas que no pueden venderse ni heredarse de forma legal, familias sin acceso pleno a créditos y una fragilidad constante frente a conflictos de posesión.

El actual proceso de regularización busca poner fin a esa vulnerabilidad y brindar a los habitantes lo que durante tanto tiempo han esperado: la certeza jurídica sobre su patrimonio.

Avances concretos en colonias irregulares.

De acuerdo con el presidente municipal de Jiménez, Francisco Muñoz, hasta ahora se han logrado avances significativos en dos colonias: Franco Guzmán y Unión Antorchista. Ambas se encuentran prácticamente regularizadas y ya en proceso de escrituración.

La semana pasada, el Instituto Nacional del Suelo Sustentable (INSUS) visitó la ciudad para recoger solicitudes de los habitantes interesados en acceder al subsidio de escrituración. Este apoyo federal representa un alivio enorme para las familias, ya que el costo promedio de una escritura en la región ronda los 20 mil pesos, una cantidad que resulta inaccesible para la mayoría de quienes viven en estas colonias.

Con el programa federal, no solo se regularizan las viviendas, sino que se entrega certeza legal y se absorbe buena parte del gasto de escrituración, lo que significa un ahorro directo para cientos de familias.

500 lotes en trámite.

En estas dos colonias en proceso ya se contabilizan alrededor de 500 lotes. De ese total, 200 familias entregaron su solicitud durante la reciente visita del INSUS, mientras que otras 300 aún no han realizado el trámite. La invitación sigue abierta, y el municipio ha puesto a disposición la oficina de regidores para apoyar a quienes todavía no han presentado su documentación.

“Queremos que todos los beneficiarios avancen en este proceso. Todavía falta camino por recorrer, pero ya se dio el paso más importante: iniciar formalmente con la regularización”, expresó el alcalde.

Una comisión para dar acompañamiento.

El municipio cuenta con una Comisión Permanente de Vivienda, integrada por regidores, que funge como enlace directo con la ciudadanía y con el INSUS. Esta comisión no solo recibe solicitudes, sino que también asesora a las familias en cada paso del trámite.

La meta no es menor: el objetivo del gobierno municipal es lograr la regularización de siete colonias en total, además de las dos que ya están en proceso avanzado. Esto significaría que miles de familias de Jiménez obtendrían finalmente un documento que respalde su patrimonio.

Más que un papel: certeza y futuro.

El proceso de escrituración no solo representa un documento legal, sino una garantía para el futuro de las familias. Con una escritura en mano, una casa deja de ser solo un espacio habitado para convertirse en un bien protegido por la ley, con acceso a créditos, posibilidad de herencia formal y, sobre todo, tranquilidad.

“Las escrituras significan estabilidad para la gente que menos tiene, y son precisamente ellos quienes históricamente se han visto más afectados por la irregularidad”, señaló el alcalde.

Lo que falta por hacer.

Aunque los avances son importantes, todavía queda un reto mayor: lograr que todos los vecinos de las colonias involucradas realicen sus solicitudes. La falta de información, la desconfianza hacia las instituciones o simplemente el desconocimiento de los procesos administrativos son obstáculos que deben superarse para alcanzar la meta.

En Jiménez, la regularización de colonias avanza paso a paso, y aunque aún faltan cinco colonias por atender, el inicio en Franco Guzmán y Unión Antorchista marca un precedente. Lo que hoy se construye no es solo un proceso administrativo, sino un esfuerzo colectivo por transformar la incertidumbre en certeza y el temor en seguridad patrimonial.

Por: Gorki Rodríguez.

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