Periodistas de la región sur de Chihuahua documentan el potencial turístico del Ejido División del Norte

Selene Ulate -del medio Notigram- y Gorki Rodríguez -director del medio HISTORIASMX- recorren los destinos históricos, arqueológicos y naturales de esta zona del municipio de Jiménez para darles visibilidad

HISTORIASMX. – En el extremo sur del municipio de Jiménez, entre caminos de terracería y montes cubiertos de mezquites, se extiende el Ejido División del Norte, un territorio casi olvidado que guarda algunos de los paisajes más singulares y misteriosos del desierto chihuahuense. Hasta ahí llegaron los periodistas Selene Ulate y Gorki Rodríguez, de la región sur del estado, con el propósito de documentar su riqueza natural, arqueológica e histórica.

Su proyecto busca rescatar, a través de reportajes, cápsulas y documentales, la memoria y el valor cultural de cuatro lugares emblemáticos: las Aguas Termales de los Remedios, El Ojo del Caballo, la Ex Hacienda de los Remedios y la Cueva de las Pinturas Rupestres.

Un territorio lleno de historia y silencios.

El Ejido División del Norte se encuentra a poco más de una hora de la cabecera municipal de Jiménez. Allí, donde el paisaje combina serranías y planicies áridas, sobreviven apenas unas cuantas familias que conviven con los vestigios de antiguas civilizaciones. En estas tierras, se dice, habitaron los tobosos, uno de los pueblos originarios más enigmáticos del norte de México.

A lo largo de los años, este ejido ha sido escenario de historias revolucionarias, de haciendas que florecieron y desaparecieron, y de manantiales termales que siguen atrayendo a quienes buscan un descanso natural en medio del desierto. Sin embargo, el aislamiento y la falta de inversión pública de Gobierno del Estado de Chihuahua han dejado la mayoría de estos sitios sin señalización, con caminos deteriorados y sin promoción turística.

Los destinos que narran la memoria del sur.

Entre los lugares más representativos que los periodistas están documentando se encuentran:

  • Aguas Termales de los Remedios, un conjunto de pozas naturales con aguas cristalinas que emergen de las faldas de la Sierra de los Remedios. Son visitadas por habitantes de Jiménez y Parral.
  • Aguas Termales El Ojo del Caballo, un paraje semidesértico con una pequeña cueva de la que brota un chorro de agua caliente. Su belleza natural contrasta con el abandono de los accesos y la ausencia de señalética que oriente a los visitantes.
  • La Ex Hacienda de los Remedios, una construcción que fue centro agrícola y ganadero a principios del siglo XX, durante la época de los Russek. Hoy, sus paredes de adobe se mantienen en pie a medias, con murales deslavados y corredores silenciosos que parecen contar por sí solos la historia del auge y la caída de la región.
  • La Cueva de las Pinturas Rupestres, ubicada entre formaciones rocosas al sur de la sierra. Sus paredes exhiben trazos humanos, figuras de animales y símbolos abstractos que podrían datar de más de 500 años. Es uno de los sitios arqueológicos más importantes del sur de Chihuahua, aunque también uno de los más vulnerables: no cuenta con resguardo ni reconocimiento oficial.

Una labor de registro y conciencia.

El trabajo de Ulate y Rodríguez combina la mirada periodística con la exploración en campo. Durante varias semanas, los comunicadores han recorrido caminos de terracería, recogido testimonios de pobladores y registrado imágenes que muestran el valor de estos lugares.

Más allá del registro visual, su propósito es sensibilizar sobre la necesidad de proteger el patrimonio natural y cultural del ejido. En palabras de los propios periodistas, “estos sitios representan una parte viva de la historia del sur de Chihuahua, pero sin atención corren el riesgo de perderse o ser dañados”.

Una apuesta por el futuro.

Con su trabajo, Selene Ulate y Gorki Rodríguez pretenden abrir una conversación más amplia sobre la posibilidad de impulsar el turismo sostenible en la región sur de Chihuahua. Su propuesta no solo apunta a la promoción, sino también a la conservación y al beneficio comunitario.

Ambos periodistas planean difundir sus hallazgos en medios digitales, redes sociales y plataformas audiovisuales, con el fin de generar interés tanto en el público como en las autoridades. La idea, dicen, es que el Ejido División del Norte deje de ser una zona olvidada y se convierta en un punto de referencia cultural y turístico.

El valor de mirar hacia lo que se olvida.

A lo largo de su recorrido, Ulate y Rodríguez han comprobado que el sur de Chihuahua posee una identidad profunda y poco explorada. Cada vestigio, cada pozo termal, cada mural antiguo, parece contener una parte de la historia que no aparece en los libros.

El reto, concluyen, es lograr que estas historias trasciendan y que las nuevas generaciones reconozcan el valor de su propio territorio. Porque, en palabras de los propios periodistas, “solo se cuida lo que se conoce, y solo se conoce lo que se cuenta”.

Por: Gorki Rodríguez.

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