Con más de 21 años de trabajo en El Heraldo de Chihuahua, Venessa se ha consolidado como una referente en la cobertura de derechos humanos, desarrollo rural y violencia, sin olvidar que sus primeros pasos en la profesión se dieron en la radio comunitaria.
HISTORIASMX. – El periodismo en México no es solo una profesión, sino una vocación que conlleva riesgos, retos y un compromiso permanente con la verdad. En el estado de Chihuahua, marcado por episodios de violencia y por la persistente lucha de las mujeres contra la desigualdad de género, la trayectoria de periodistas como Venessa Rivas refleja no solo un camino profesional, sino una vida dedicada a contar las historias que incomodan al poder y dan voz a quienes no la tienen.
Con más de 21 años de trabajo en El Heraldo de Chihuahua, Venessa se ha consolidado como una referente en la cobertura de derechos humanos, desarrollo rural y violencia, sin olvidar que sus primeros pasos en la profesión se dieron en la radio comunitaria.
Los inicios de una vocación.
“Yo estudié la licenciatura en Ciencias de la Información en la Facultad de Filosofía y Letras de la UACH. Posteriormente obtuve la maestría en Humanidades, aquí mismo en la Facultad, y actualmente realizó mi trabajo para titulación de la maestría Periodismo y Poder, enfocado en el periodismo independiente”, comenta Venessa.
Su gusto por el periodismo nació desde muy joven, trabajando en una radio comunitaria latina en Anchorage, Alaska, en el programa La Voz Latina, dirigido por el periodista colombiano Eivar Gutiérrez.
Al regresar a Chihuahua se enfrentó con un panorama limitado: la licenciatura en Periodismo solo existía como opción para quienes ya trabajaban en medios, así que tuvo que optar por Ciencias de la Información.
En 2004 respondió a un anuncio en El Heraldo de Chihuahua: “Me hicieron una prueba, me entrevistó el jefe de información, y a la semana ya estaba trabajando. Desde entonces no me he ido”, recuerda.
Primeros retos en la redacción.
Ingresar a un periódico consolidado no fue sencillo. “Me tocó trabajar con un equipo de reporteros con gran trayectoria. Ellos me enseñaron a reportar en la calle, rastrear datos y detectar la noticia. El reto era transmitir la información con claridad”.
Una de sus anécdotas más embarazosas ocurrió en la sección de negocios, cuando publicó un dato equivocado sobre el precio del gas:
“Una compañera me pasó la información y resultó que era de una nota pasada. La directora de Canacintra hizo un escándalo y me señalaron como una mala periodista. Desde entonces aprendí a no confiar ciegamente en lo que me dicen y corroborar siempre los datos”.
Historias que marcan.
El periodismo deja huellas imborrables. Venessa recuerda dos casos:
- Un accidente carretero: “Vi a una madre hincada junto al cuerpo de su hijo, gritando de dolor en medio de la carretera. Fue una imagen que nunca olvidaré”.
- La desaparición de Esperanza Chaparro en 2014: “Yo estaba embarazada cuando cubrí la historia. Ver a la madre pedir justicia con fuerza frente a la indiferencia de las autoridades me marcó profundamente. Entendí que el periodismo es un puente de memoria y visibilización”.
¿Vale la pena estudiar periodismo hoy?
A pesar de los riesgos y bajos salarios, Venessa lo recomienda:
“El periodismo sigue siendo noble. Tenemos que apostar al pensamiento crítico, al periodismo de investigación y a los medios independientes. El reto está en adaptarse a las nuevas herramientas, pero sin perder la esencia de cuestionar y dar voz a la sociedad”.
¿Puede la inteligencia artificial reemplazar al periodista?
Venessa es clara:
“No creo. Las máquinas no razonan. El periodismo se vive en la calle, con contacto directo con la gente. Un algoritmo puede generar contenido, pero nunca podrá sentir, preguntar o conectar con la sociedad como lo hace un periodista”.
Ser mujer periodista en México.
México es uno de los países más peligrosos para ejercer el periodismo. Según Artículo 19, más del 40% de las agresiones registradas en 2023 fueron contra mujeres periodistas, quienes enfrentan además la doble violencia: la política-criminal y la de género.
En Chihuahua, las reporteras han sido blanco de amenazas, hostigamiento y discriminación. Casos como el asesinato de Miroslava Breach en 2017 siguen siendo memoria de los riesgos.
Para Venessa, la fuerza está en la solidaridad entre colegas y la convicción personal:
“Ser mujer en el periodismo significa redoblar esfuerzos y demostrar que podemos cubrir cualquier fuente, desde la policiaca hasta la económica, sin dejar de lado nuestra perspectiva”.
Dos décadas informando.
A lo largo de más de dos décadas, Venessa Rivas ha demostrado que el periodismo no solo se estudia, se vive. Su historia es la de una mujer que, desde la radio comunitaria hasta la cobertura de derechos humanos, ha hecho del oficio un compromiso ético con la sociedad.
En tiempos de desinformación, violencia y cambios tecnológicos, su voz es un mensaje para las nuevas generaciones:
“El periodismo es más necesario que nunca”.
Por: Gorki Rodríguez.