12 de diciembre de 2007 | Una familia entera fue asesinada en su rancho; el hecho quedó como uno de los episodios más crudos de la violencia en la región
HISTORIASMX. El 12 de diciembre de 2007, el municipio de Jiménez, Chihuahua, fue escenario de uno de los crímenes familiares más estremecedores registrados en el sur del estado. Cinco integrantes de una misma familia fueron asesinados en el rancho El Sombreretillo, ubicado en esta región limítrofe con Coahuila, en un hecho que sacudió a la comunidad y evidenció el avance de la violencia en el país durante aquellos años.
La masacre en El Sombreretillo
De acuerdo con la información oficial difundida en su momento por René Medrano, vocero de la Procuraduría General de Justicia del Estado de Chihuahua, las víctimas fueron encontradas sin vida dentro del rancho, sin que se reportaran sobrevivientes.
Las personas asesinadas fueron identificadas como:
- Martín M.
- Concepción G., su esposa,
- José R. M., de 25 años,
- Martín M., de 28 años,
- Guadalupe B., de apenas 16 años, esposa de Martín M., quien se encontraba embarazada al momento de su muerte.
El crimen no solo extinguió a una familia completa, sino que dejó una huella profunda en Jiménez y en la región sur de Chihuahua, donde el hecho fue interpretado como una señal clara de la escalada de violencia ligada al crimen organizado que comenzaba a recrudecerse en el país.
Un contexto nacional marcado por la violencia
El asesinato de la familia Mendoza Galván no fue un hecho aislado. Ese mismo día, diversos episodios de violencia se registraron en distintos puntos de México, reflejando el clima de inseguridad que se vivía a nivel nacional.
En Fresnillo, Zacatecas, policías municipales localizaron el cuerpo sin vida de Adrián Rivera, en un paraje cercano a las instalaciones de la entonces Policía Federal Preventiva (PFP), en la zona conurbada de la capital del estado.
En Atoyac, Guerrero, hombres armados que viajaban a bordo de una camioneta asesinaron con fusiles AK-47 al pescador Antonio García Galeana, cuando se encontraba en el patio de un jardín de niños de la comunidad de Zacualpan, un ataque que también causó indignación social.
Mientras tanto, en Chiapas, el agente Omar David Guillén, integrante de la Agencia Estatal de Investigación, resultó herido de bala en el pecho durante un incidente ocurrido en el tramo carretero Tapachula–Talismán, presuntamente por un ocupante de una patrulla de la PFP.
Crisis y tensión en corporaciones policiacas
En el estado de Veracruz, trascendió que cuatro comandantes de la Policía Intermunicipal Veracruz–Boca del Río habrían presentado su renuncia debido a supuestas amenazas de muerte recibidas durante al menos dos meses, periodo en el que permanecieron semiacuartelados. No obstante, esta versión fue desmentida públicamente por el coordinador policial Arturo Paredes Guevara, quien aseguró que los agentes continuaban en funciones.
Un hecho que permanece en la memoria
A casi dos décadas de distancia, el asesinato de cinco miembros de una familia en El Sombreretillo sigue siendo recordado como uno de los episodios más dolorosos en la historia reciente de Jiménez, símbolo de una etapa en la que la violencia comenzó a permear incluso en comunidades rurales tradicionalmente tranquilas.
El caso quedó inscrito en los archivos judiciales y como parte de los años en que la violencia familiar, rural y regional se convirtió en noticia cotidiana, marcando para siempre a quienes habitan el sur de Chihuahua.
Con información de archivo históricos de la FGE-Chihuahua.