Guachochi: 30% de comunidades indígenas sin señal ni acceso a internet

El aislamiento tecnológico persiste en el corazón de la Sierra Tarahumara; el 10% de las localidades tampoco cuenta con energía eléctrica

HISTORIASMX. – En pleno siglo XXI, cuando la conectividad digital avanza a pasos acelerados en el mundo, miles de familias en la Sierra Tarahumara permanecen incomunicadas. En el municipio de Guachochi, Chihuahua, al menos el 30 por ciento de las mil 400 comunidades indígenas carece de señal para teléfonos celulares e internet inalámbrico, lo que las mantiene fuera del alcance de la información y la tecnología.

A ello se suma que el 10 por ciento de las comunidades tampoco tiene acceso a energía eléctrica o solar, situación que agrava el aislamiento social, económico y educativo de sus habitantes.

Aislamiento digital en el corazón de la Tarahumara

La falta de infraestructura de comunicación en Guachochi representa uno de los mayores retos para el desarrollo rural y la inclusión digital. La ausencia de antenas de telefonía o señal WiFi limita la posibilidad de que las familias indígenas puedan comunicarse, acceder a servicios de emergencia o conocer información básica sobre programas sociales.

En muchas de estas localidades, solo llega la señal de radio institucional del Gobierno Federal, la cual se utiliza para emitir mensajes oficiales y avisos generales. Esto convierte a la radio en el único medio de información, lo que restringe la diversidad de contenidos y las oportunidades de comunicación con el resto del país.

Las comunidades más afectadas se encuentran en zonas ejidales y serranas de difícil acceso, ubicadas en el interior de la Tarahumara, en lo que los pobladores conocen como “el corazón de la sierra”. Allí, la geografía montañosa, los caminos intransitables y la distancia respecto a las cabeceras comunales dificultan la instalación de infraestructura tecnológica.

Comunidades sin luz ni conectividad

El panorama es aún más complejo en alrededor del 10 por ciento de las localidades, donde no existe energía eléctrica ni sistemas solares. En estos lugares, las familias viven bajo condiciones de oscuridad y desconexión total, dependiendo únicamente de la luz del sol para realizar sus actividades diarias.

En las noches, la vida se detiene. Las rutinas en el campo, la preparación de alimentos y los cuidados del hogar se limitan a las horas de luz natural. Sin electricidad, tampoco es posible conservar alimentos, cargar dispositivos, iluminar los hogares ni acceder a herramientas básicas de educación digital.

Gestiones y proyectos para una conexión futura

El Gobierno Municipal de Guachochi trabaja actualmente en gestionar programas y apoyos que permitan conectar a las familias indígenas con el exterior. El objetivo, según sus planes, es que todas las comunidades cuenten con energía eléctrica al cien por ciento, mediante proyectos que involucren tanto a instancias municipales como a la Comisión Federal de Electricidad (CFE).

Estas acciones buscan no solo llevar energía, sino también abrir la puerta a la comunicación digital, al acceso a internet y a los beneficios educativos y productivos que esto representa.

De concretarse, estas iniciativas representarían un cambio profundo en la vida cotidiana de los rarámuri, quienes por décadas han vivido en condiciones de aislamiento, adaptando su ritmo de vida al ciclo solar y a los recursos naturales.

Desconexión que refleja desigualdad

La situación en Guachochi expone las brechas tecnológicas y sociales que persisten en el país. Mientras en las ciudades el acceso a internet y a servicios digitales se da por sentado, en el corazón de la Tarahumara aún se lucha por tener una llamada telefónica o una lámpara encendida.

El reto para las autoridades será garantizar que las nuevas políticas de inclusión digital lleguen a estos territorios remotos, donde la comunicación no solo es un servicio, sino una herramienta de supervivencia y desarrollo.

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