Balderrama cuestionó que, mientras miles de productores enfrentan restricciones para exportar becerros hacia Estados Unidos debido a las medidas sanitarias relacionadas con el gusano barrenador, continúe permitiéndose el ingreso de carne proveniente de otros países.
HISTORIASMX. El sector ganadero de Chihuahua enfrenta uno de los periodos más complejos de los últimos años debido al cierre parcial de la frontera para la exportación de ganado mexicano por la presencia del gusano barrenador, situación que se suma al incremento de las importaciones de carne proveniente de Sudamérica y a los efectos acumulados de la sequía que ha afectado al norte del país.
En este contexto, Manuel Balderrama Olivas, expresidente de la Unión de Engordadores del Estado de Chihuahua y actual presidente de la Asociación Ganadera de Saucillo, manifestó que los productores consideran insuficiente el respaldo otorgado por el Gobierno Federal al sector pecuario.
El dirigente afirmó que la importación de carne brasileña continúa creciendo y aseguró que esta situación ha generado una competencia que, desde la perspectiva de los productores nacionales, afecta directamente la comercialización del ganado mexicano y reduce la rentabilidad de quienes se dedican a esta actividad.
Balderrama cuestionó que, mientras miles de productores enfrentan restricciones para exportar becerros hacia Estados Unidos debido a las medidas sanitarias relacionadas con el gusano barrenador, continúe permitiéndose el ingreso de carne proveniente de otros países.
Asimismo, expresó inquietud sobre la calidad de la carne importada y señaló que, entre productores del sector, existe la percepción de que parte de estos productos permanecen largos periodos bajo congelación y utilizan conservadores para su comercialización. Hasta el momento, las autoridades sanitarias mexicanas no han emitido información que confirme estas afirmaciones ni han determinado que la carne importada autorizada represente un riesgo para la salud pública.
El dirigente ganadero sostuvo que el campo mexicano requiere acciones urgentes para recuperar su competitividad y consideró que la ganadería nacional atraviesa una situación crítica derivada de la combinación de restricciones comerciales, bajos precios y elevados costos de producción.
Respecto al cierre de la frontera por el gusano barrenador, Balderrama manifestó su desacuerdo con las medidas implementadas y recordó que durante la década de 1980 también se registraron casos de esta plaga en el país sin que, según su experiencia, se suspendieran las exportaciones de ganado hacia Estados Unidos.
El representante ganadero consideró que las restricciones actuales podrían responder también a factores distintos de los estrictamente sanitarios; sin embargo, esa apreciación corresponde a su opinión y no ha sido confirmada por las autoridades mexicanas o estadounidenses, que mantienen que las medidas obedecen a protocolos de control zoosanitario para evitar la dispersión del gusano barrenador.
En cuanto a las condiciones climáticas, indicó que las lluvias registradas durante las últimas semanas en la región centro-sur del estado han sido irregulares y localizadas, aunque señaló que este año los efectos de la sequía han sido menos severos debido a que numerosos agostaderos presentan una menor carga animal como consecuencia de la reducción del hato registrada durante los últimos ciclos.
El sector ganadero de Chihuahua continúa enfrentando un escenario de incertidumbre, mientras productores esperan la reapertura total del mercado estadounidense y demandan políticas públicas que fortalezcan la producción nacional, garanticen condiciones equitativas de competencia y permitan recuperar la actividad económica de una de las principales regiones pecuarias del país.