En medio de la conmoción generada por la difusión de videos y pesquisas sobre dos menores de edad presuntamente reclutados por el crimen organizado en Guachochi.
HISTORIASMX. – Fiscalía insiste en que el caso de los adolescentes fue originado fuera del estado; familiares de Josué Guerrero no cesan la búsqueda.
En medio de la conmoción generada por la difusión de videos y pesquisas sobre dos menores de edad presuntamente reclutados por el crimen organizado en Guachochi, el fiscal general del estado de Chihuahua, César Jáuregui Moreno, aseguró que el origen de este caso se encuentra en el vecino estado de Durango.
“El caso que tenemos ahorita se registró en Durango (…) el joven parece que fue reclutado por el grupo delictivo de Durango, trasladado a Chihuahua, a Guachochi, y después a hacer operaciones en Aldama”, señaló Jáuregui en entrevista.
Los jóvenes involucrados son Josué Guerrero Espino, de 17 años, y Ángel Fernando Loera Díaz, de 15, quienes aparecieron en un video difundido en redes sociales, aparentemente privados de la libertad por un grupo armado presuntamente vinculado al Cártel de Juárez.
“No hay reportes formales de reclutamiento masivo en Chihuahua”: Fiscalía
Aunque admitió la gravedad del caso, el fiscal subrayó que no existe un patrón documentado de reclutamiento sistemático de menores por parte de células criminales en la entidad. «No estoy diciendo que no pueda haber, evidentemente, porque el crimen organizado recluta jóvenes en todo el país», expresó. Sin embargo, recalcó que la Fiscalía no cuenta con reportes de que esto esté ocurriendo de manera generalizada en Chihuahua.
Aclaró que este incidente específico podría responder a una disputa entre cárteles rivales. Según indicó, Los Cabrera —grupo con fuerte presencia en Durango— estarían intentando incursionar en Chihuahua y el video en que aparecen los menores podría estar relacionado con esta pugna.
La madre de Josué Guerrero continúa su búsqueda
En contraste con las declaraciones oficiales, la madre de Josué Guerrero ha mantenido una búsqueda activa desde que su hijo desapareció. Ha viajado a Aldama y a la capital del estado para pegar pesquisas con la esperanza de obtener información sobre su paradero y, sobre todo, de recibirlo con vida.
El caso ha despertado el temor entre comunidades serranas y urbanas, donde los jóvenes se encuentran en condiciones de alta vulnerabilidad ante las promesas y amenazas de grupos criminales.
Las autoridades aseguran que siguen investigando
Finalmente, el fiscal Jáuregui Moreno afirmó que están atendiendo el caso y buscando la manera de localizar tanto a Josué Guerrero como a Ángel Fernando Loera. “Se presenta este caso, hay que atenderlo; estamos viendo de qué manera podemos localizar a este y otro muchacho que parece ser que está ahí”, indicó.
Mientras tanto, la incertidumbre persiste, y el caso sigue creciendo en interés público por lo que representa: la fragilidad del Estado ante el poder de reclutamiento de los cárteles, incluso sobre menores de edad.