El saqueo no se detiene: pozos ilegales roban agua y electricidad en Chihuahua

Pozos clandestinos, huachicol de agua y electricidad: la otra guerra en los campos agrícolas de Chihuahua.

HISTORIASMX.– Durante 2024, la Comisión Federal de Electricidad (CFE) reveló un dato que sacudió al campo chihuahuense: al menos 876 pozos clandestinos fueron detectados y clausurados en solo dos meses, enero y febrero. Estas perforaciones ilegales, ubicadas en municipios estratégicos como Juárez, Parral, Chihuahua,Jiménez, Nuevo Casas Grandes y Cuauhtémoc, no solo significaban un robo de agua, sino también de energía eléctrica.

El hallazgo puso en la mesa una doble crisis: el huachicol del agua y el huachicol de electricidad, prácticas que, según campesinos organizados, tienen años operando sin control, beneficiando principalmente a grandes empresarios agrícolas, incluidos grupos menonitas señalados por la sobreexplotación de los acuíferos.

Los números del saqueo.

De acuerdo con la CFE, los 876 pozos irregulares detectados representaban un robo de electricidad equivalente a 220 millones de pesos. Al desconectarlos, se liberaron 159 gigavatios que ahora podrán destinarse a pozos con permisos legales durante la temporada de riego.

En Chihuahua existen 18 mil 433 pozos agrícolas con contrato vigente en la CFE, pero organizaciones campesinas calculan que en realidad operan más de 23 mil. La diferencia —al menos 5 mil pozos ilegales— se explica por la proliferación de perforaciones clandestinas, muchas alimentadas con conexiones directas o “diablitos” que roban energía de la red.

La Secretaría de Agricultura (Sader), por su parte, solo reconoce 14 mil 700 pozos en sus bases de datos, lo que refleja un mosaico de inconsistencias y vacíos de control institucional.

La mesa de negociación.

Ante esta situación, ejidatarios y dirigentes de organizaciones como El Barzón y Agrodinámica Nacional sostuvieron una mesa de diálogo con la CFE en municipios como Ascensión, El Sauz, Buenaventura y Namiquipa. Ahí se discutieron:

  • La proliferación de pozos clandestinos.
  • El robo de energía eléctrica para alimentar esos veneros.
  • Los adeudos millonarios de productores legales, que suman 2,200 millones de pesos tan solo en 2023.
  • La saturación de la red eléctrica agrícola, que provoca apagones recurrentes en temporada de riego.

La CFE se comprometió a ampliar cinco subestaciones eléctricas y a reforzar las guardias de electricistas para atender fallas. Sin embargo, también advirtió que de poco servirán estas inversiones si la perforación de pozos ilegales continúa sin freno.

Acusaciones contra menonitas.

Las denuncias más fuertes provinieron de agricultores de Ascensión, quienes señalaron directamente a colonos menonitas de La Salada. Según el comité de vigilancia local, en 2023 perforaron al menos 400 pozos clandestinos y desviaron incluso el cauce natural del río Casas Grandes para abastecer sus tierras agrícolas.

Los denunciantes afirman que los menonitas desmontaron ilegalmente pastizales semidesérticos sin cambio de uso de suelo, perforaron pozos sin permisos y robaron electricidad sin medidores, práctica que sigue ocurriendo a pesar de las clausuras anunciadas.

Las quejas fueron presentadas ante Conagua, CFE, Profepa y Semarnat, pero —según campesinos— la corrupción y los sobornos han permitido que las perforaciones ilegales sigan funcionando.

Una agricultura desbordada.

El problema de fondo está en el crecimiento explosivo de la agricultura de riego por bombeo en Chihuahua. De 2003 a la fecha, se han incorporado más de 300 mil hectáreas bajo este esquema, lo que significa una demanda adicional de 300 megavatios de energía que la red eléctrica no estaba preparada para soportar.

Mientras tanto, los acuíferos del estado, ya sobreexplotados, siguen cediendo agua a una agricultura cada vez más intensiva y de escala industrial.

La propuesta de los campesinos.

Organizaciones como El Barzón plantearon que el pago de la electricidad agrícola debería calcularse con base en el volumen de agua concesionado y no solo por consumo de kilowatts. Además, acordaron que tras la desconexión de pozos ilegales, la CFE debe dar vista a la Conagua para iniciar procesos legales por robo de agua, un delito poco perseguido en el estado.

Adeudos y convenios.

La CFE ofreció alternativas a los productores para saldar sus adeudos de 2023:

  • Quienes deben hasta 75 mil pesos (52% de los morosos) pueden pagar en una sola exhibición.
  • Los que deben entre 75 mil y 500 mil pesos (41% de los agricultores) deben cubrir un 25% de entrada y el resto en convenio.
  • Los grandes deudores tendrán facilidades de pago en hasta 12 mensualidades.

Conclusión.

El caso de los pozos clandestinos en Chihuahua revela una crisis doble: de agua y de energía. Mientras los agricultores legales reclaman apoyo para sostener sus cultivos en medio de la sequía, otros aprovechan la falta de vigilancia para perforar pozos ilegales, desviar ríos y robar electricidad.

La respuesta de la CFE con clausuras y desconexiones es solo el primer paso de una disputa mayor, donde entran en juego el futuro de los acuíferos, la transparencia institucional y la equidad en el acceso al recurso más valioso del desierto: el agua.

Por: Gorki Rodríguez.

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