Chihuahua busca blindar su frontera ante el gusano barrenador para proteger la exportación de ganado

La reapertura fronteriza representa una noticia positiva para el sector, pero también establece mayores responsabilidades para Chihuahua.

HISTORIASMX. – El sector ganadero de Chihuahua enfrenta una nueva etapa de vigilancia sanitaria ante la presencia del gusano barrenador y la necesidad de proteger la reapertura de la frontera con Estados Unidos. El objetivo inmediato es impedir que esta plaga avance hacia la franja ubicada a 300 kilómetros del límite internacional, considerada estratégica para mantener las condiciones necesarias para exportar ganado en pie.

Álvaro Bustillos, presidente de la Unión Ganadera Regional de Chihuahua (UGRCH), explicó que productores y autoridades deberán intensificar las acciones de prevención, detección y atención de posibles casos. La prioridad, señaló, es construir una barrera sanitaria capaz de contener el avance del parásito y reducir el riesgo de que las autoridades estadounidenses vuelvan a imponer restricciones comerciales.

La reapertura fronteriza representa una noticia positiva para el sector, pero también establece mayores responsabilidades para Chihuahua. Mantener los cruces dependerá de la capacidad para identificar oportunamente animales afectados, tratar las heridas y demostrar que existe un sistema efectivo de vigilancia epidemiológica.

Piden reportar los casos y evitar ocultamientos

Bustillos hizo un llamado a los ganaderos para que reporten inmediatamente cualquier lesión sospechosa en sus animales. Explicó que la detección de una res afectada no significa que todo el hato será inmovilizado automáticamente, pues el ejemplar deberá pasar por un proceso de inspección y recibir el tratamiento correspondiente.

El dirigente sostuvo que los animales en los que se confirme la presencia del gusano barrenador recibirán los medicamentos necesarios. La notificación temprana permitirá actuar antes de que las moscas completen su ciclo reproductivo y extiendan el problema hacia otras unidades de producción.

El gusano barrenador es la larva de una mosca que deposita sus huevos en heridas abiertas. Después de eclosionar, las larvas se alimentan del tejido vivo del animal y pueden provocar lesiones profundas, infecciones secundarias, pérdida de peso y, en los casos más graves, la muerte.

Por ello, los productores deberán revisar constantemente ombligos de animales recién nacidos, heridas provocadas por cercos, descornes, castraciones, picaduras, marcas, mordeduras o procedimientos veterinarios. Una herida aparentemente pequeña puede convertirse en un punto de entrada para la plaga.

Chihuahua recibirá moscas estériles

El presidente de la UGRCH informó que el Gobierno federal enviará moscas estériles a Chihuahua como parte de la estrategia para reducir la reproducción del insecto transmisor. Estos ejemplares serían liberados en regiones estratégicas con el propósito de frenar el desplazamiento del gusano barrenador hacia las zonas ganaderas y la frontera norte.

La técnica consiste en criar y esterilizar machos de la mosca para posteriormente liberarlos en grandes cantidades. Al aparearse con hembras silvestres, no producen descendencia, lo que permite disminuir progresivamente la población del insecto.

La efectividad de la medida dependerá de que las liberaciones sean constantes, estén respaldadas por vigilancia sanitaria y se realicen en las áreas donde exista mayor riesgo de propagación.

Proponen construir una planta en el norte del país

Néstor Baeza, presidente del Consejo Estatal Agropecuario, consideró necesario instalar una planta productora de mosca estéril en el norte de México. Sin embargo, señaló que hasta el momento las autoridades no contemplan realizar esta inversión.

Explicó que las dos plantas relacionadas con la producción y distribución de estos insectos se encuentran alejadas de la frontera norte, situación que puede complicar la respuesta frente a una emergencia sanitaria en Chihuahua y otras entidades exportadoras.

Para Baeza, el uso de moscas estériles es la solución de fondo para contener y eventualmente erradicar el gusano barrenador. No obstante, reconoció que construir una tercera instalación implica una inversión considerable en infraestructura, laboratorios, personal especializado, producción masiva y transporte aéreo.

La ubicación de una planta en el norte permitiría disminuir los tiempos de traslado y fortalecer la capacidad de respuesta en Chihuahua, Sonora, Coahuila, Nuevo León, Durango y otras entidades con una importante actividad ganadera.

Dos zonas de cuarentena para la exportación

En cuanto a la reanudación de las exportaciones, Bustillos indicó que el proceso se concentrará en Chihuahua y Sonora, donde operarán dos áreas de cuarentena para realizar la inspección sanitaria previa al cruce fronterizo.

En estos espacios, los animales deberán ser revisados para descartar heridas infestadas, signos compatibles con la plaga u otros problemas sanitarios. Solamente aquellos ejemplares que cumplan con los protocolos establecidos podrán continuar hacia Estados Unidos.

La recuperación de las exportaciones es relevante para Chihuahua, uno de los principales estados productores de becerros para el mercado estadounidense. Una nueva suspensión provocaría acumulación de animales en los ranchos, mayores costos de alimentación y una disminución del precio pagado a los productores.

Hay seis casos oficiales y más reportes sospechosos

Juan Carlos Flores, jefe del Departamento de Ganadería de la Secretaría de Desarrollo Rural de Chihuahua, informó que hasta ahora existen seis casos oficiales de gusano barrenador en la entidad. Sin embargo, también se analizan reportes adicionales con una alta probabilidad de resultar positivos.

Uno de los casos sospechosos fue localizado en los corrales de manejo del Centro de Bachillerato Tecnológico Agropecuario número 90, en el municipio de Cuauhtémoc.

Claudia Gutiérrez Majalca, directora de Desarrollo Rural municipal, explicó que el diagnóstico todavía se encuentra a la espera de la ratificación del Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica), aunque consideró que existen elementos suficientes para pensar que podría ser confirmado.

La aparición de reportes en diferentes regiones incrementa la necesidad de revisar la movilización de animales, fortalecer la inspección en corrales y puntos de concentración, y mantener comunicación directa con productores, médicos veterinarios y autoridades sanitarias.

La reapertura no significa que el riesgo terminó

Para el sector ganadero, recuperar la posibilidad de exportar representa un alivio después de meses de incertidumbre. Sin embargo, la reapertura no significa que la amenaza sanitaria haya desaparecido.

Chihuahua deberá demostrar que puede detectar, atender y contener cualquier brote antes de que alcance la franja fronteriza. La presencia de un solo animal infectado no paralizará necesariamente a toda una unidad de producción, pero ocultar casos o retrasar su notificación podría facilitar la propagación de la plaga.

El reto será mantener una vigilancia permanente sin provocar temor entre los productores. Reportar una herida sospechosa no debe entenderse como una amenaza para el rancho, sino como una acción indispensable para proteger al resto de los animales, conservar el estatus sanitario y evitar otra suspensión de las exportaciones.

Para Chihuahua, el combate contra el gusano barrenador ya no es solamente un asunto veterinario: también involucra la economía rural, el ingreso de miles de familias y el futuro de uno de los sectores productivos más importantes del estado.

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