Entre historia revolucionaria, cuevas termales y vestigios antiguos, el balneario de Los Remedios se ha convertido en uno de los sitios naturales más sorprendentes del sur de Chihuahua
HISTORIASMX. – En el extremo sur del municipio de Jiménez, Chihuahua, donde el paisaje del Desierto Chihuahuense parece dominarlo todo con su sequedad, su silencio y sus montañas rojizas, existe un lugar que rompe la lógica del desierto: el balneario y la Ex Hacienda de Los Remedios, un oasis de aguas termales, historia y naturaleza que ha sobrevivido entre ruinas, leyendas y memoria regional.

Este sitio turístico se encuentra en las inmediaciones del ejido División del Norte, dentro del Bolsón de Mapimí, una región desértica que forma parte de la llamada Zona del Silencio, famosa por sus paisajes extremos y su singular biodiversidad.
A pesar de su aislamiento, Los Remedios ha sido durante décadas un destino visitado por viajeros, familias y aventureros que buscan sumergirse en sus aguas termales y recorrer un lugar donde se mezclan geología, historia y cultura.
Un manantial caliente en medio del desierto
El principal atractivo del balneario son sus aguas termales naturales, que brotan desde una cueva formada en la sierra.
El agua emerge desde el interior de la tierra con temperaturas que oscilan entre los 35 y los 40 grados centígrados, cargada de minerales como calcio, magnesio y azufre.
Estas aguas se concentran en pequeñas pozas dentro de una caverna, lo que convierte la experiencia en algo particular: los visitantes ingresan a una gruta donde el vapor y el calor crean una especie de sauna natural en pleno desierto.
Desde la cueva, el agua es conducida hacia una pileta o alberca exterior, donde también pueden bañarse los visitantes.

Debido al calor del manantial y al tamaño reducido de la cueva, normalmente solo unas pocas personas pueden permanecer al mismo tiempo dentro de la gruta, lo que hace de la visita una experiencia breve pero intensa.
La Ex Hacienda de Los Remedios: historia entre ruinas
A pocos metros del balneario se encuentran los restos de la Ex Hacienda de Los Remedios, un complejo agrícola que fue construido a principios del siglo XX.
La hacienda fue edificada entre 1904 y 1906 por Marcos Rusek, un inmigrante de origen europeo que desarrolló en la región un importante complejo agropecuario con corrales, establos y estructuras de producción agrícola.
Durante su época de mayor actividad, la hacienda llegó a abarcar miles de hectáreas dedicadas a la agricultura y la ganadería, aprovechando el agua termal para actividades productivas.

Sin embargo, el lugar también quedó marcado por la historia de México.
Durante la Revolución Mexicana, las fuerzas del general Francisco Villa tomaron la propiedad y utilizaron el sitio como refugio y cuartel temporal, lo que convirtió a la hacienda en escenario de uno de los episodios menos conocidos del conflicto armado.
Hoy en día, el casco de la hacienda permanece en ruinas, con muros de cantera, arcos deteriorados y vestigios arquitectónicos que recuerdan el pasado del lugar.
Cuevas, pinturas rupestres y naturaleza
El entorno de Los Remedios no solo alberga aguas termales y ruinas históricas.
En las montañas cercanas existen cuevas con pinturas rupestres, vestigios de antiguos grupos humanos que habitaron esta región del desierto hace cientos o miles de años.
Estas expresiones artísticas forman parte del patrimonio arqueológico del lugar, aunque algunas de ellas han sufrido deterioro y vandalismo con el paso del tiempo, lo que ha generado preocupación entre habitantes y visitantes.
El paisaje que rodea el balneario también forma parte del ecosistema del Desierto Chihuahuense, considerado uno de los desiertos más biodiversos del mundo.
En la zona pueden observarse especies como:
- venado bura
- jabalí
- tejón
- puma
- diversas especies de roedores y reptiles
Además de una gran variedad de cactáceas y plantas adaptadas a condiciones extremas de sequía.
Un destino turístico poco conocido
A pesar de su riqueza natural e histórica, el balneario de Los Remedios permanece relativamente desconocido fuera de la región.
El acceso al lugar implica recorrer un camino de terracería de aproximadamente 15 kilómetros desde la carretera que conecta Jiménez con Torreón, lo que ha limitado su desarrollo turístico.
La falta de señalización, servicios turísticos y promoción institucional ha hecho que el sitio sea visitado principalmente por viajeros locales, exploradores y turistas interesados en destinos poco convencionales.
Sin embargo, quienes llegan hasta este rincón del desierto suelen encontrar una experiencia única, donde el silencio, el paisaje y el agua caliente crean una atmósfera difícil de encontrar en otros lugares.
Un patrimonio natural y cultural del sur de Chihuahua
El municipio de Jiménez cuenta con diversos sitios naturales relacionados con manantiales y aguas termales, como Ojo de Dolores, Las Pampas y Los Remedios, que forman parte del patrimonio turístico de la región.
En el caso de Los Remedios, el valor del sitio va más allá del turismo.
Se trata de un espacio donde convergen:
- historia revolucionaria
- geología del desierto
- manantiales termales
- arqueología rupestre
- memoria comunitaria
Todo ello en un lugar donde el agua caliente emerge desde las profundidades de la tierra, recordando que incluso en el paisaje más árido la naturaleza encuentra formas inesperadas de sostener la vida.