De acuerdo con los reportes oficiales, cerca de las 02:30 horas elementos de la Unidad Foránea de Delitos Varios acudieron a un aviso de emergencia sobre daños a negocios ubicados en la calle Centenario, a pocos metros del arco de entrada a la localidad.
HISTORIASMX. – La Fiscalía de Distrito Zona Centro de Chihuahua abrió una carpeta de investigación tras la ola de violencia registrada la madrugada de este martes en el municipio de Santa Isabel, donde viviendas y locales fueron atacados, varios vehículos quedaron reducidos a cenizas y se reportaron personas asesinadas, en un episodio que vuelve a exhibir la fragilidad del control estatal frente al crimen organizado.
Ataque en la madrugada
De acuerdo con los reportes oficiales, cerca de las 02:30 horas elementos de la Unidad Foránea de Delitos Varios acudieron a un aviso de emergencia sobre daños a negocios ubicados en la calle Centenario, a pocos metros del arco de entrada a la localidad.
Al llegar, los agentes ministeriales localizaron dos vehículos tipo RZR totalmente incendiados y convertidos en chatarra, así como un automóvil Ford Fusion modelo 2013, color blanco, y una camioneta GMC modelo 2001, color verde, ambos con múltiples impactos de proyectiles de arma de fuego.
Ráfagas de alto poder
En la escena, peritos de la Fiscalía embalaron decenas de casquillos percutidos de calibres .223 y 7.62×39, asociados a fusiles de asalto utilizados en enfrentamientos armados por grupos criminales. Los restos balísticos serán sometidos a pruebas de comparación para determinar su posible relación con otros hechos violentos ocurridos en la región.
Posibles víctimas mortales
Aunque los primeros informes señalaron únicamente daños materiales, la Fiscalía admitió que existen reportes ciudadanos sobre agresiones directas a viviendas y la presunta privación de la vida de personas durante el mismo ataque. Estos indicios han sido integrados en la carpeta de investigación para esclarecer el número real de víctimas.
Zona bajo presión
Autoridades estatales informaron que se mantiene un despliegue de vigilancia en el municipio y sus alrededores, mientras se recaban testimonios, dictámenes técnicos y análisis periciales. No obstante, la dimensión de los ataques refleja el poder de fuego con el que operan los grupos armados en la zona serrana, imponiendo su ley por encima de las instituciones locales.
Un Estado rebasado
La violencia en Santa Isabel no es un caso aislado. Los recientes hechos en Madera, Gran Morelos y Guadalupe y Calvo, donde incluso se cancelaron ceremonias patrias por motivos de inseguridad, demuestran que el Gobierno del Estado no logra garantizar las condiciones mínimas de paz social. Con cada episodio, la desconfianza ciudadana hacia las corporaciones de seguridad se profundiza y la impunidad se normaliza como telón de fondo.