Presas de Chihuahua al límite: lluvias no logran recuperar niveles tras años de sobreexplotación e irregularidades.

De acuerdo con especialistas, estos porcentajes reflejan que ninguna de las presas del estado alcanza niveles de seguridad hídrica, lo que compromete tanto el abasto humano como el riego agrícola y la producción ganadera.

Chihuahua, Chih. — A pesar de las lluvias registradas en las últimas semanas en diversas regiones del estado, las principales presas de Chihuahua se encuentran muy por debajo de sus niveles óptimos de almacenamiento, según el último reporte de la Coordinación Estatal de Protección Civil (CEPC). Expertos y agricultores coinciden en que no se trata solamente de un tema climático, sino de un problema estructural de sobreexplotación, bombeos ilegales y uso intensivo del agua en cultivos de alto consumo hídrico, que ha puesto en jaque a la seguridad hídrica del estado.

Presas con bajos niveles de almacenamiento

El informe más reciente, con corte al 19 de agosto de 2025, señala lo siguiente:

  • La Boquilla: 23.62% de su capacidad (672.06 Hm³)
  • Las Vírgenes: 46.07% (153.57 Hm³)
  • Chihuahua: 53.44% (12.50 Hm³)
  • El Rejón: 44.25% (2.89 Hm³)
  • El Granero: 59.35% (180.16 Hm³)
  • Abraham González: 60.72% (51.36 Hm³)
  • San Gabriel: 22.77% (55.90 Hm³)

De acuerdo con especialistas, estos porcentajes reflejan que ninguna de las presas del estado alcanza niveles de seguridad hídrica, lo que compromete tanto el abasto humano como el riego agrícola y la producción ganadera.

Lluvias insuficientes

En las últimas 24 horas, la CEPC reportó precipitaciones en diferentes municipios:

  • Namiquipa (El Tintero): 35.0 mm
  • Matachí (Tejolocachi): 25.0 mm
  • Casas Grandes: 5.1 mm
  • Aldama (La Mesa): 2.4 mm
  • Valle de Zaragoza: 2.0 mm

Aunque el monzón mexicano continúa activo, con lluvias fuertes en municipios como Chínipas y Guazapares, y moderadas en la región de Madera, Uruachi y Urique, los escurrimientos que llegan a las presas no son suficientes para revertir la sequía acumulada y la alta extracción de agua que ha sufrido el estado durante más de una década.

Sobreexplotación y bombeos ilegales: el golpe invisible

Fuentes locales y organizaciones campesinas han denunciado que las presas no solo se vacían por la falta de lluvia, sino por la extracción irregular e ilegal de agua mediante bombeos no registrados. Estos bombeos clandestinos se realizan principalmente en la cuenca del río Conchos y afectan de manera directa a presas estratégicas como La Boquilla y Las Vírgenes.

Además, la falta de supervisión efectiva por parte de la Comisión Nacional del Agua (Conagua) ha permitido que este tipo de prácticas se mantengan sin consecuencias reales, a pesar de los conflictos sociales que generan.

Cultivos de alto consumo hídrico: la presión de la nogalería

A lo anterior se suma el crecimiento desmedido de cultivos de alto consumo de agua, particularmente la nogalera, que ha expandido sus superficies en municipios como Delicias, Meoqui, Saucillo, Camargo y Jiménez.

Un nogal adulto puede llegar a requerir hasta 1,500 litros de agua al día en temporada de calor, lo que convierte a este cultivo en uno de los más demandantes de la región. Productores de pequeña escala señalan que mientras las comunidades rurales enfrentan tandeos y cortes de agua potable, los grandes nogaleros mantienen intactos sus volúmenes de riego gracias a sus concesiones y conexiones políticas.

Riesgo social y económico

La situación de las presas no es un tema menor: afecta directamente a más de 200 mil hectáreas de cultivo en el centro-sur del estado, al consumo humano de ciudades como Chihuahua, Delicias, Camargo y Parral, y a la ganadería extensiva en municipios serranos.

Si la tendencia de sobreexplotación y sequía se mantiene, expertos advierten que Chihuahua podría enfrentar en los próximos años un colapso agrícola, con pérdidas millonarias y un incremento en la migración forzada de comunidades rurales.

Recomendaciones de Protección Civil

Mientras tanto, la CEPC reiteró las recomendaciones básicas:

  • Extremar precauciones en caminos rurales y zonas de deslave.
  • No cruzar ríos ni arroyos durante lluvias.
  • Resguardarse en lugares seguros y reportar emergencias al 911.

Sin embargo, organizaciones ciudadanas advierten que las lluvias solo representan un alivio temporal y que el verdadero reto es regular el uso del agua y poner freno a la extracción ilegal, antes de que el estado viva una crisis sin retorno.

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