Menor producción de manzana en Chihuahua por falta de frío invernal

De acuerdo con la Unión de Fruticultores del Estado de Chihuahua (Unifrut), el 85 por ciento de la manzana que se consume en México proviene de esta región. Por ello, la organización prepara un censo de producción para conocer con precisión el impacto real del fenómeno climático y establecer estrategias de recuperación.

HISTORIASMX. – A pocos días de concluir la cosecha de manzana en la zona occidente del estado, los productores advierten una reducción considerable en la producción respecto a años anteriores. La Asociación de Manzaneros de Cuauhtémoc atribuye este descenso a las condiciones climatológicas atípicas que impidieron la acumulación de unidades de frío necesarias para el correcto desarrollo del fruto.

Condiciones climáticas fuera de lo habitual

El presidente de la Asociación, Pablo Ortiz Alderete, explicó que el ciclo frutícola 2025 se caracterizó por inviernos cálidos y sequías prolongadas, lo que afectó directamente la floración y el tamaño de la fruta. “No se alcanzaron las unidades frío que el manzano necesita para florecer de manera uniforme”, comentó.

La falta de frío invernal ha sido un problema recurrente en los últimos tres años, agravado por las variaciones extremas de temperatura y la disminución de humedad en los suelos. Según los productores, esto ha reducido tanto la cantidad como la calidad de la manzana cosechada en los huertos de Cuauhtémoc, Guerrero, Namiquipa, Bachíniva y Cusihuiriachi, principales zonas manzaneras del estado.

Chihuahua, líder nacional con desafíos crecientes

En 2024, Chihuahua registró más de 664 mil toneladas de manzana en una superficie superior a 32 mil hectáreas, consolidando al estado como líder nacional en la producción de esta fruta. Sin embargo, las cifras del ciclo actual apuntan a una disminución que podría representar uno de los descensos más notables de la última década.

De acuerdo con la Unión de Fruticultores del Estado de Chihuahua (Unifrut), el 85 por ciento de la manzana que se consume en México proviene de esta región. Por ello, la organización prepara un censo de producción para conocer con precisión el impacto real del fenómeno climático y establecer estrategias de recuperación.

Sequía y falta de frío: un binomio adverso

La prolongada sequía que azotó a Chihuahua durante los últimos tres años cambió por completo la dinámica productiva del sector. En el caso de la fruticultura, la ausencia de inviernos fríos y las temperaturas elevadas en primavera provocaron que los árboles no descansaran lo suficiente, afectando la floración y el rendimiento.

Ortiz Alderete advirtió que si esta tendencia continúa, el estado podría enfrentar retos importantes para mantener su liderazgo nacional. No obstante, confió en que el retorno de lluvias en 2025 marque el inicio de un ciclo de recuperación gradual.

Esperanza en los precios y en la humedad del suelo

A pesar de la disminución en el volumen de producción, el dirigente de los manzaneros sostuvo que el panorama económico no es del todo negativo, ya que los precios de la fruta se mantienen estables y la humedad acumulada durante este año podría favorecer los próximos ciclos.

“Tenemos confianza en que la humedad registrada ayudará a la recuperación de los suelos y de los manzanos. Además, los precios actuales permiten que los productores mantengan rentabilidad”, señaló Ortiz Alderete.

Un sector que sostiene miles de empleos

La cosecha de manzana continúa siendo una de las principales fuentes de empleo en la región serrana y de los Valles Centrales. Este año, se contrataron más de 15 mil jornaleros agrícolas para las labores de raleo, cosecha y empaque, con salarios por encima de los mínimos establecidos por ley.

El dirigente destacó que este impacto laboral y económico demuestra la importancia de proteger el sector frutícola, no solo por su contribución al PIB agrícola, sino por su papel en la estabilidad social de miles de familias.

Hacia un nuevo modelo de resiliencia agrícola

Ante las nuevas condiciones climáticas, los productores reconocen que será necesario adaptar la fruticultura chihuahuense a escenarios más cálidos y secos. Entre las estrategias en análisis se encuentran el uso de variedades más resistentes, sistemas de riego tecnificado y monitoreo climático constante.

Con ello, el sector busca garantizar que la manzana chihuahuense —reconocida por su calidad y sabor— siga siendo símbolo de identidad regional y motor económico del estado, a pesar de los retos que impone el cambio climático.

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