Libertad de prensa en riesgo en Parral: Chava Calderón amenaza a medios por no obedecer convenios

El alcalde exige cobertura favorable a cambio de recursos públicos; periodistas denuncian presión política y censura disfrazada de “convenios”

Parral, Chihuahua.— La libertad de prensa está bajo amenaza directa en el municipio de Parral. El responsable: el presidente municipal Salvador “Chava” Calderón Aguirre, quien este lunes lanzó una preocupante advertencia a medios de comunicación locales al reclamarles por publicar información crítica hacia su gobierno.

“Muchos de ustedes tienen un convenio conmigo y no lo respetan”, declaró el edil, en un mensaje que sugiere una condición política para el ejercicio periodístico en la ciudad.

La declaración fue realizada frente a cámaras y reporteros durante una entrevista al término de un evento en la Presidencia Municipal. El contexto: una simple pregunta sobre el paradero de un mural donado por el artista David Correa, retirado del DIF municipal y actualmente desaparecido.

En lugar de ofrecer una respuesta transparente, el alcalde desvió la atención hacia un intento de deslegitimar la labor de los medios, acusándolos de enfocarse en lo negativo y no “respetar” los convenios de publicidad oficial.

Censura encubierta: cuando los convenios se convierten en mordaza

El señalamiento de Calderón Aguirre evidencia una peligrosa visión del ejercicio del poder, en la que se espera que los medios que reciben contratos publicitarios del gobierno municipal “respondan” con cobertura positiva, a modo.

Este tipo de prácticas son una forma encubierta de censura mediante presión financiera, donde la publicidad oficial —que debe ser utilizada con fines informativos para la población— se transforma en un instrumento de castigo o premio, dependiendo de la línea editorial.

“No busquen nomás la noticia mala”, dijo el alcalde. “Céntrense en lo bueno, porque muchos de ustedes tienen un convenio conmigo”.

Una advertencia que vulnera derechos fundamentales

El artículo 6º constitucional, así como diversas normas internacionales en materia de libertad de expresión, prohíben explícitamente condicionar la libertad editorial a beneficios económicos provenientes del gobierno.
Lo dicho por Chava Calderón no solo es una falta de ética política, sino una vulneración grave al derecho de los ciudadanos a estar informados de manera libre, plural y crítica.

Periodismo incómodo, poder intolerante

El hecho de que la pregunta que desató el enojo del alcalde fuera sobre un mural donado —un tema aparentemente menor— deja en evidencia el nivel de intolerancia a la crítica que impera en la administración municipal.

En lugar de responder con claridad, el alcalde acusó “politiquería” y reprochó a la prensa que no se enfocara en sus acciones de gobierno, como el bacheo de calles o el mantenimiento a escuelas.

La reacción no solo resulta desproporcionada, sino que refleja una intención deliberada de controlar el discurso público, bloqueando todo aquello que no encaje en su narrativa oficialista.

Un llamado urgente: el periodismo no está en venta

Diversas voces del gremio periodístico, así como ciudadanos preocupados por la democracia local, han condenado la actitud del presidente municipal, al considerar que vulnera principios fundamentales de un Estado de derecho.

Los convenios publicitarios no otorgan derecho a censurar, condicionar ni intimidar. El periodismo no está en venta, y la función crítica de los medios no puede estar sujeta a caprichos del poder.

Parral merece un gobierno transparente, y la prensa merece ejercer su labor sin presiones ni amenazas veladas.

¿Y el mural? Sigue sin aparecer. Pero lo más grave ya ocurrió: un alcalde que piensa que puede comprar el silencio.

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