El proyecto conjunto entre el Gobierno del Estado y el Municipio de Jiménez contempla una inversión bipartita de un millón de pesos para renovar la imagen del Centro Histórico, incluyendo la pintura y resane de fachadas tradicionales y edificios emblemáticos.
HISTORIASMX. – El Centro Histórico de Jiménez, uno de los espacios con mayor carga patrimonial y simbólica del sur de Chihuahua, recibirá una nueva intervención estética y de conservación a través del programa “Rutas Mágicas de Color”, impulsado por la Dirección de Obras Públicas Municipal, en coordinación con el Departamento de Turismo.
El profesor Emilio Nájera, director de Obras Públicas, explicó que el objetivo es recuperar la imagen urbana y el valor histórico de las calles más representativas del corazón de la ciudad, que durante años han sufrido el desgaste natural del tiempo y la falta de mantenimiento especializado.
Centro Histórico: rescate y color para la identidad jimenense
El proyecto abarcará tres calles emblemáticas del primer cuadro de la ciudad: Ocampo, Hidalgo y Ojinaga, en el tramo comprendido de la calle de La Mina hasta Lerdo de Tejada.
“Estamos implementando un programa que busca darle nueva vida al Centro Histórico, con materiales y colores que respeten la esencia arquitectónica del lugar. Queremos que Jiménez vuelva a lucir ese rostro que muchos recuerdan, pero con una imagen renovada y armónica”, señaló el director Nájera.
La iniciativa forma parte del esquema estatal ‘Rutas Mágicas de Color’, que promueve la Secretaría de Turismo de Chihuahua y que busca fortalecer el atractivo turístico y patrimonial de los municipios con vocación histórica.
Una inversión conjunta de un millón de pesos
De acuerdo con Nájera, el programa cuenta con una inversión total de un millón de pesos, bajo un esquema bipartita:
- 500 mil pesos aportados por el Gobierno del Estado, y
- 500 mil pesos por parte del Municipio de Jiménez, encabezado por el alcalde Francisco “Pancho” Muñoz.
Estos recursos se destinarán a la compra de pintura especializada, materiales de restauración y mano de obra calificada, así como al resane y tratamiento de fachadas que forman parte del paisaje urbano protegido.
“El alcalde hace un empate de recursos con el estado, y eso nos permite trabajar de manera coordinada para recuperar el valor visual del centro. No es solo una cuestión estética, sino también de identidad y de orgullo para los jimenenses”, afirmó el funcionario.
Tratamiento especial para edificaciones históricas
El director subrayó que las labores de restauración no consisten simplemente en aplicar pintura común, sino en un proceso más cuidadoso y respetuoso con la antigüedad de las construcciones.
“Hay casas y edificios que, por su valor histórico, requieren un tratamiento especial. No se puede usar cualquier mezcla o pintura; deben ser materiales autorizados para centros históricos, con características específicas que permiten conservar la textura y los acabados originales”, explicó Nájera.
Asimismo, informó que se respetará la decisión de los propietarios que no deseen intervenir sus fachadas:
“Somos muy respetuosos; hay inmuebles cuyos dueños no autorizaron los trabajos, y eso se entiende. Pero en general, la mayoría de los vecinos ha mostrado entusiasmo por este proyecto”, agregó.
La parroquia Santo Cristo de Burgos, punto de partida
Uno de los edificios incluidos en el programa es la Parroquia Santo Cristo de Burgos, considerada el ícono arquitectónico y espiritual de Jiménez.
“Ya realizamos el resane y pintura interior de la parroquia, y ahora la estamos incluyendo dentro de este programa para su pintura exterior e impermeabilización. Queremos que el templo luzca como merece, porque es el corazón del Centro Histórico”, indicó Nájera.
El arranque formal de los trabajos se prevé una vez finalizada la compra de materiales y pintura, lo cual marcará el inicio visible de la transformación del primer cuadro de la ciudad.
Colores que cuentan historias
El comité conformado por Obras Públicas y Turismo, encabezado por Toño Trujillo, definió ya la paleta cromática que se aplicará en las fachadas, con el fin de mantener una coherencia visual que evoque la historia y tradición de Jiménez.
“Vienen colores muy bonitos, alegres y armónicos. Buscamos tonalidades que proyecten calidez, pero también respeto por la historia”, comentó Nájera,