El módulo de la Secretaría de Bienestar y CONAVI permanecerá instalado hasta el sábado en Jiménez, donde cientos de familias han comenzado su registro para acceder a una vivienda digna. El secretario del Ayuntamiento, Iván Venegas, detalla que este proyecto —único en el estado— contempla la construcción de más de 300 casas, una inversión de 150 millones de pesos y una gestión histórica del municipio al adquirir terrenos con recursos propios.
HISTORIASMX. – En el municipio de Jiménez, Chihuahua, el acceso a la vivienda digna dejó de ser una promesa y comenzó a materializarse. Desde el lunes, un módulo de registro del programa federal Viviendas del Bienestar funciona en la cabecera municipal, atendiendo a decenas de familias que buscan participar en este proyecto social sin precedentes en la región.
El secretario del Ayuntamiento, Iván Venegas, explicó que este módulo —operado directamente por la Secretaría de Bienestar y la Comisión Nacional de Vivienda (CONAVI)— permanecerá activo hasta el próximo sábado, en un horario de 9:00 de la mañana a 6:00 de la tarde, brindando orientación, recepción de documentos y acompañamiento a los interesados.
“Estamos muy contentos de que Jiménez haya sido elegido como el primer municipio del estado para poner en marcha este programa. Ayer estuvo con nosotros Enrique Marcos, responsable estatal de Vivienda del Bienestar, junto con personal federal y representantes de Bienestar. Nosotros como Ayuntamiento estamos apoyando con copias, papelería y asesoría para que nadie se quede fuera del registro”, señaló Venegas.
Un módulo que marca el inicio de una nueva etapa para las familias jimenenses.
Desde el primer día, el módulo ha recibido una afluencia constante de personas, muchas de ellas jóvenes, madres solteras, adultos mayores y trabajadores que llevan años esperando una oportunidad de acceder a una vivienda propia.
“Estamos viendo mucho interés, especialmente de jóvenes que hoy enfrentan dificultades para independizarse o rentar. Este programa está diseñado precisamente para ellos y para todos los grupos vulnerables del municipio”, explicó el funcionario.
Durante esta primera fase, los solicitantes deben presentar CURP, credencial de elector y comprobante de domicilio, con lo cual se les abre un expediente que permitirá realizar un estudio socioeconómico.
“Después de esta evaluación se asignará un puntaje según las condiciones de vulnerabilidad. Posteriormente, se hará una tómbola pública, en la que se seleccionará a las personas beneficiarias, garantizando total transparencia e imparcialidad. Es importante destacar que el municipio no interviene en esa etapa, precisamente para asegurar justicia social”, puntualizó.
El contexto: Jiménez y la necesidad de vivienda.
La instalación del módulo y la llegada del programa Viviendas del Bienestar responden a una problemática de fondo: el déficit habitacional que enfrenta Jiménez desde hace años.
“Sabemos que muchas familias viven hacinadas, en casas prestadas o compartidas entre varios miembros. Hay una demanda enorme y muy poca oferta de vivienda, y quienes quieren comprar se enfrentan a precios inaccesibles o a la falta de crédito”, comentó Venegas.
El alcalde Francisco “Pancho” Muñoz detectó esta necesidad al inicio de su administración y decidió impulsar un proyecto que brindara una solución real y estructural.
“Desde Presidencia Municipal se trabajó intensamente con la federación para traer este programa. Lo más importante es que lo hicimos con el consenso del Cabildo, sin importar colores partidistas. Todos los regidores coincidieron en que la vivienda es una prioridad social”, destacó el secretario.
Venegas reconoció además el papel del regidor Alberto Rojas, quien encabezó el proceso de gestión. “Fue una labor conjunta, más allá de partidos o intereses políticos. Aquí lo que nos une es el compromiso de construir un Jiménez más justo y con oportunidades”, afirmó.
La clave del éxito: terrenos propios y gestión responsable.
Uno de los factores que permitió que Jiménez fuera el primer municipio del estado en poner en marcha el programa fue la decisión de adquirir terrenos con recursos municipales, sin esperar donaciones del Estado o la Federación.
“El municipio invirtió en la compra de dos hectáreas —una en cada terreno—, lo que nos dio la posibilidad de ofrecer espacios viables, con factibilidad de servicios como agua y electricidad. Esa autonomía nos permitió avanzar más rápido que otros municipios”, explicó Venegas.
Gracias a esta estrategia, el municipio logró destrabar la gestión federal y atraer una inversión superior a los 150 millones de pesos por parte de la Secretaría de Bienestar, que se destinarán a la construcción de 302 a 304 viviendas en la primera etapa.
“Estamos hablando de una derrama económica sin precedentes en Jiménez, que generará empleo, movimiento comercial y estabilidad para cientos de familias”, enfatizó.
Derrama económica y empleo local: un beneficio doble.
El convenio firmado entre los tres niveles de gobierno establece que los contratistas deberán contratar mano de obra jimenense y, en la medida de lo posible, adquirir materiales de construcción en negocios locales.
“El presidente Muñoz fue enfático en esa solicitud. Queremos que el dinero que llega al municipio se quede aquí, que beneficie a albañiles, soldadores, transportistas, ferreterías y pequeños proveedores. No solo es un programa social, también es un motor económico”, afirmó Venegas.
Esta disposición permitirá que decenas de trabajadores locales participen en la edificación de las viviendas, fortaleciendo la economía interna y reactivando sectores productivos que en los últimos años habían estado estancados.
Viviendas sin intereses y con pagos proporcionales.
Otro de los aspectos más innovadores del programa es su esquema de financiamiento justo y flexible, pensado para las condiciones reales de las familias beneficiarias.
“Las viviendas tienen un valor aproximado de 600 mil pesos, y el pago mensual se calcula en proporción al ingreso del solicitante. Por ejemplo, si una persona gana 10 mil pesos al mes, su pago será de alrededor de 3 mil pesos, sin intereses, y el monto se abonará directamente al capital”, explicó el secretario.
De esta manera, el programa se diferencia de esquemas tradicionales como Infonavit o Fovissste, que suelen incluir intereses, requisitos estrictos o plazos extensos.
“Este modelo es más humano y solidario. Busca garantizar que las familias realmente puedan pagar sin endeudarse, y que, al final, la vivienda sea suya”, añadió.
Hacia un desarrollo urbano planificado y con bienestar social.
Más allá del impacto económico, el proyecto representa un cambio estructural en la planeación urbana de Jiménez.
“Durante muchos años la ciudad creció de manera desordenada, con colonias irregulares y servicios insuficientes. Hoy, con la llegada de este programa, podemos planificar mejor el crecimiento, regularizar zonas y garantizar agua, luz y calles adecuadas”, afirmó Venegas.
El secretario subrayó que la vivienda digna no solo mejora la calidad de vida de las familias, sino que también fortalece la cohesión social y el sentido de comunidad.
“Una casa propia brinda estabilidad, seguridad jurídica y la posibilidad de construir un futuro con dignidad. Ese es el verdadero impacto que buscamos”, comentó.
Acompañamiento ciudadano y transporte gratuito.
Para garantizar la inclusión, el Ayuntamiento habilitó un transporte gratuito hacia el módulo de registro, ubicado a cierta distancia del centro de la ciudad.
“Sabemos que la ubicación puede dificultar el acceso a algunas personas, por eso el presidente puso a disposición transporte público gratuito. Queremos que nadie se quede sin registrarse”, explicó Venegas.
Asimismo, las familias pueden acudir a la Presidencia Municipal, al DIF Municipal, al área de Desarrollo Social o a Atención Ciudadana para recibir asesoría y apoyo en la tramitación de documentos.
“El acompañamiento será permanente. No se trata solo de entregar casas, sino de acompañar a las personas en todo el proceso para que este sueño sea una realidad”, enfatizó.
Un llamado a confiar y participar.
Finalmente, el secretario del Ayuntamiento envió un mensaje a las familias que aún tienen dudas sobre el proceso o piensan que no cumplen los requisitos.
“Acérquense, pregunten, participen. Este es un programa abierto, transparente y pensado para la gente que más lo necesita. Jiménez está viviendo un momento histórico, y queremos que todos formen parte de él”, concluyó.