La imagen de la alcaldesa montando a caballo, sonriendo en un evento festivo, contrasta dolorosamente con la realidad que enfrentan comunidades como Dolores, El Carnero, San Miguel, El Muertecito y El Pinito, donde la violencia no da tregua ni de día, ni de noche, ni de madrugada.
Guadalupe y Calvo, Chih.— Mientras las calles de Guadalupe y Calvo se tiñen de miedo, incertidumbre y sangre por los constantes enfrentamientos armados, la presidenta municipal Ana Laura Ábrego y su equipo de trabajo publicaron este jueves en redes sociales un mensaje que ha causado profundo malestar entre la ciudadanía: “ENTRADA TRIUNFAL A PARRAL”, en referencia a su arribo a la tradicional cabalgata de las Jornadas Villistas 2025 en Hidalgo del Parral.
La imagen de la alcaldesa montando a caballo, sonriendo en un evento festivo, contrasta dolorosamente con la realidad que enfrentan comunidades como Dolores, El Carnero, San Miguel, El Muertecito y El Pinito, donde la violencia no da tregua ni de día, ni de noche, ni de madrugada.
Violencia sin control
Durante las últimas 48 horas, se han registrado nuevos ataques armados contra comercios y civiles, que han dejado al menos una persona muerta y múltiples reportes de amenazas. Cientos de familias viven bajo el terror constante, encerradas en sus hogares y sin apoyo institucional visible.
Sin embargo, desde la administración municipal no hay respuesta clara ni acciones efectivas que garanticen la seguridad y la paz social.
Indignación ciudadana
En redes sociales, la indignación explotó. El mensaje publicado por la presidenta, acompañado de fotografías sonrientes, fue interpretado por la población como una burla en medio de la tragedia.
Frases como:
“¿Este es el cambio que querían? ¿Es la transformación que esperaban?”
O publicaciones más duras, como:
“Pura sangre montan en Parral, mientras pura sangre joven escurre por las calles de nuestro municipio”,
reflejan la frustración y la desesperación de la gente ante lo que califican como abandono institucional.
Ausencia de gobierno y simbolismo ofensivo
Lo que más ha calado no es solo la ausencia física de la presidenta, sino el simbolismo de esa “entrada triunfal” celebrada en redes sociales, mientras Guadalupe y Calvo arde bajo la violencia.
No hay estrategias claras de seguridad, atención médica suficiente, ni apoyo a las familias desplazadas o víctimas de ataques.
La percepción general es que la administración prefiere exposición mediática a través de eventos y redes sociales antes que enfrentar la crisis.
¿Y después de la foto?
“Dentro de tres días regresará a entregar despensas, tomarse fotos y luego… ¿qué sigue? ¿Vamos a olvidar?”
Este es uno de los mensajes que circulan ampliamente en Facebook y WhatsApp, acompañado de imágenes de calles vacías y casas baleadas.
Para muchos, la presencia en la cabalgata no solo es inoportuna, sino ofensiva. El contraste entre la fiesta oficial y el duelo ciudadano marca un quiebre entre el discurso del “bienestar” y la realidad que viven las familias serranas.
¿Qué sigue para Guadalupe y Calvo?
Mientras la alcaldesa presume su “entrada triunfal”, los habitantes exigen presencia real, soluciones de fondo y no apariciones cosméticas. La pregunta que retumba en la Sierra Tarahumara es clara:
¿Quién gobierna cuando la violencia manda y la autoridad se aleja?