El fiscal de Distrito de la Zona Sur, Juan Carlos Portillo, informó que en la escena fueron localizados 192 casquillos calibre 7.62×39 (usados en rifles de asalto AK-47), tres casquillos calibre .38 especial, seis casquillos calibre .223 (fusil AR-15) y dos casquillos calibre 9 mm, lo que revela la magnitud del ataque.
Guadalupe y Calvo, Chih.— Un ataque armado contra un domicilio en la colonia Minita del municipio serrano de Guadalupe y Calvo dejó como saldo un hombre sin vida, en un hecho que evidencia nuevamente la grave crisis de violencia en la región.
El fiscal de Distrito de la Zona Sur, Juan Carlos Portillo, informó que en la escena fueron localizados 192 casquillos calibre 7.62×39 (usados en rifles de asalto AK-47), tres casquillos calibre .38 especial, seis casquillos calibre .223 (fusil AR-15) y dos casquillos calibre 9 mm, lo que revela la magnitud del ataque.
No fue enfrentamiento, sino ataque directo
De acuerdo con el reporte oficial, en un principio se habló de un presunto enfrentamiento entre grupos del crimen organizado, pero esta versión fue descartada por las autoridades.
El fiscal aclaró que se trató de una agresión directa contra un domicilio identificado como presunta “casa de seguridad” de un grupo criminal rival.
El inmueble atacado se encuentra en la calle Manuel Bernardo Aguirre, colonia Minita, donde las fuerzas de seguridad hallaron el cuerpo sin vida de un joven de aproximadamente 25 años, de tez morena y complexión regular.
El hombre, que presentaba múltiples impactos de bala, no ha sido identificado hasta el momento.
No hubo respuesta armada
La Fiscalía destacó que dentro del domicilio no se localizaron armas ni casquillos, lo que indica que la víctima no repelió la agresión.
Esto refuerza la hipótesis de un ataque planeado, ejecutado con un alto poder de fuego y sin confrontación directa.
Un ataque brutal: 192 casquillos en la calle
El hallazgo de casi 200 casquillos percutidos confirma que la agresión fue masiva y prolongada, lo que ha generado alarma entre los habitantes de Guadalupe y Calvo, quienes denuncian la ausencia de autoridad y la normalización de la violencia en la Sierra Tarahumara.
Vecinos relataron, bajo condición de anonimato, que los disparos se escucharon por varios minutos durante la madrugada y que nadie acudió de inmediato, lo que aumentó la sensación de vulnerabilidad.
Violencia que no cede
Este hecho ocurre en medio de una ola de violencia en la región serrana, donde los ataques a viviendas, emboscadas y asesinatos son cada vez más frecuentes.
La estrategia de seguridad estatal y federal parece insuficiente para contener la expansión y la confrontación de los grupos criminales en la zona.
¿Qué sigue?
Mientras la autoridad promete “investigar y esclarecer los hechos”, la población de Guadalupe y Calvo vive con miedo, desconfianza y sin protección real.
El caso se suma a la lista de agresiones que han convertido a este municipio en uno de los puntos más peligrosos de Chihuahua.