Se trata de un gasto millonario destinado a resaltar la imagen institucional en medios como El Heraldo de Chihuahua y El Sol de Parral, aún cuando múltiples planteles de la universidad enfrentan abandono estructural, escasa inversión en investigación y una crítica permanente de su alumnado: “Aquí no hay insumos ni para trabajar, pero sí hay dinero para que nos veamos bien en los periódicos”.
Chihuahua, Chih-HISTORIASMX. — Mientras salones sin ventilación, laboratorios con equipos obsoletos y estudiantes sin becas suficientes definen el día a día de miles de jóvenes en la Universidad Autónoma de Chihuahua (UACH), la administración central firmó un contrato de hasta $930,000 pesos con la Compañía Periodística del Sol de Chihuahua S.A. de C.V. para servicios de publicidad impresa y digital durante 2024.
Se trata de un gasto millonario destinado a resaltar la imagen institucional en medios como El Heraldo de Chihuahua y El Sol de Parral, aún cuando múltiples planteles de la universidad enfrentan abandono estructural, escasa inversión en investigación y una crítica permanente de su alumnado: “Aquí no hay insumos ni para trabajar, pero sí hay dinero para que nos veamos bien en los periódicos”.
📄 ¿Qué dice el contrato?
El documento, identificado como UACH-DA-A120301-2024-DC, fue firmado el 22 de marzo de 2024 entre la UACH, representada por el director administrativo Alberto Eloy Espino Dickens, y la empresa periodística del Grupo OEM, representada por Alfredo de la Torre Aranda.
El acuerdo establece:
- Un presupuesto mínimo de $372,000 pesos y un máximo de $930,000 pesos IVA incluido.
- Vigencia: 1 de enero al 31 de diciembre de 2024.
- Contratación mediante Adjudicación Directa, sin concurso ni licitación.
- Servicios como:
- Anuncios impresos de página completa y robaplanas (de $6,000 a $36,000 pesos).
- Suplemento mensual especial de $92,500 pesos.
- Banners digitales por $25,000 más IVA.
- Publicidad en revista mensual: portada a $28,000 pesos, páginas interiores a $11,500.
Estos precios se desprenden del Anexo 1 del contrato, que especifica dimensiones, formatos y montos por pieza publicitaria.
🏫 ¿Y la inversión en educación?
El contraste es brutal.
Mientras se formalizan pagos de hasta $92 mil pesos por suplementos editoriales, las quejas por falta de climatización, mobiliario roto, equipos sin funcionar y prácticas académicas improvisadas son comunes en carreras como Odontología, Medicina, Derecho, Ingeniería y Artes.
📌 Ejemplos concretos:
- Facultad de Odontología: Múltiples sillones dentales llevan años sin funcionar; los estudiantes deben turnarse o simular prácticas.
- Facultad de Medicina: Los simuladores clínicos son escasos y anticuados, y muchos estudiantes tienen que costear parte del material de prácticas.
- Facultad de Ingeniería: Talleres con maquinaria obsoleta, pizarrones desgastados y falta de insumos técnicos básicos.
- Facultades rurales: Planteles en Delicias, Cuauhtémoc y Parral enfrentan cortes de luz, techos con filtraciones y escasa conectividad a internet.
Todo esto ocurre mientras el gasto en imagen institucional se defiende como “necesario” desde la Coordinación General de Comunicación Social, encabezada por Lizbeth Alicia Vázquez Tena, quien figura como responsable directa del contrato.
🎓 Becas, ciencia y pobreza: prioridades desplazadas
La UACH se promociona como una universidad “socialmente responsable”, pero año con año restringe su presupuesto para becas de manutención y exención de cuotas, afectando sobre todo a jóvenes de zonas rurales, indígenas o en situación vulnerable.
- El costo promedio por semestre en varias licenciaturas rebasa los $12,000 pesos, sin contar libros ni materiales.
- Las becas internas son limitadas y muchas veces tardan meses en liberarse.
- En 2023, la inversión en programas de investigación científica fue inferior al 1.5% del presupuesto total de la universidad, según datos preliminares del mismo Consejo Universitario.
Si esos $930,000 pesos del contrato se destinaran, por ejemplo, a:
- Estudiantes: podrían cubrirse al menos 180 becas de $5,000 pesos cada una.
- Equipamiento: se podrían adquirir 6 simuladores clínicos o más de 40 unidades dentales básicas.
- Infraestructura: podrían renovarse sistemas eléctricos, techos o climatización de aulas en al menos tres planteles.
🔍 ¿Publicidad para quién?
Uno de los puntos más cuestionables del contrato es que no se exige ningún informe de impacto, evaluación de resultados ni comprobación del beneficio tangible para la comunidad universitaria.
La empresa adjudicada —El Heraldo/Compañía Periodística del Sol de Chihuahua— es uno de los grupos mediáticos más cercanos al poder político estatal. El contrato establece condiciones preferenciales, sin supervisión pública y con total libertad para que la universidad cierre el acuerdo sin haber ejercido todo el presupuesto, si así lo decide.
🗣️ Voces críticas desde adentro
Profesores, estudiantes y trabajadores han comenzado a levantar la voz. Algunos señalan que esta política refleja una visión empresarial y no académica de la universidad.
“Nos exigen formar profesionistas de calidad, pero no nos dan ni material para una práctica básica. Eso sí, los anuncios de la UACH están en todos los medios”, comentó una docente de Ciencias Químicas que pidió el anonimato.
⚠️ Conclusión: Imagen antes que educación
La Universidad Autónoma de Chihuahua demuestra, una vez más, que su prioridad no está en la excelencia académica ni en atender a su comunidad estudiantil, sino en preservar una imagen pública favorable, incluso a costa del abandono estructural de sus propios planteles.
En un país con grandes desigualdades educativas, que una institución pública invierta casi un millón de pesos en promocionarse —y no en becas, ciencia o infraestructura— es no solo cuestionable, sino profundamente injusto.
✊ ¿Y ahora qué?
Es momento de que la sociedad, los estudiantes y los órganos de fiscalización exijan:
- Auditorías públicas del gasto universitario.
- Redirección de recursos a prioridades reales.
- Transparencia en adjudicaciones y licitaciones.
- Participación estudiantil en la toma de decisiones presupuestales.
La universidad no es una marca. Es una institución formadora de conciencia, ciencia y comunidad. Y debe demostrarlo con hechos, no solo con publicidad pagada.
Por: Gorki Belisario Rodríguez Ávila