Del árbol nativo al imperio de la nuez: cómo llegó el nogal a México

El nogal en México tiene dos historias: una originaria del norte, ligada al nogal pecanero, y otra colonial, relacionada con el nogal de Castilla. El primero ya crecía en territorios del norte mexicano antes de la llegada europea; el segundo fue introducido por los españoles durante el siglo XVI.

HISTORIASMX. – La historia del nogal en México no comenzó con una sola llegada, ni con una sola especie. En realidad, hablar del nogal mexicano es abrir dos rutas distintas: la del nogal pecanero, árbol nativo de América del Norte, y la del nogal de Castilla, introducido desde el Viejo Mundo durante la época colonial.

El nogal pecanero (Carya illinoinensis) no llegó a México como cultivo extranjero: ya formaba parte del paisaje natural del norte del país. Diversas fuentes agrícolas lo ubican como originario del sureste de Estados Unidos y del norte de México, con presencia natural en zonas ribereñas, llanuras de inundación y suelos profundos asociados a ríos.

En México, los materiales nativos y criollos de nogal pecanero se han documentado en estados como Nuevo León, norte de Coahuila, Tamaulipas y Chihuahua, entre otros territorios del norte y noreste. Esto indica que el árbol ya existía en la región antes de convertirse en un cultivo comercial.

Un árbol que ya estaba en el norte mexicano.

Antes de que existieran las grandes huertas tecnificadas, el nogal pecanero crecía de manera natural en corredores de humedad. Su presencia estaba asociada a ríos, arroyos y suelos fértiles donde las comunidades podían recolectar la nuez como alimento.

La llegada de los españoles no introdujo este árbol, pero sí modificó la forma de nombrarlo. Investigaciones citan que los españoles llamaron “nogal” al árbol pecanero y “nuez” a su fruto, por semejanza con el nogal europeo que ya conocían.

Es decir, el árbol era americano, pero el nombre común con el que terminó conociéndose en muchas regiones de México vino del contacto colonial.

La entrada del cultivo comercial: Nuevo León, 1904.

Aunque el nogal pecanero era nativo, el cultivo comercial moderno sí tiene una fecha clave: 1904, cuando se establecieron las primeras plantaciones comerciales en Nuevo León. A partir de ahí comenzó una nueva etapa, marcada por huertas, injertos, variedades mejoradas y expansión agrícola.

Desde Nuevo León, la producción se extendió hacia otras regiones del norte, especialmente donde había disponibilidad de agua, suelos agrícolas y condiciones climáticas favorables. Con el paso del siglo XX, el nogal dejó de ser solamente un árbol de ribera y se convirtió en un cultivo de alto valor económico.

Chihuahua: de territorio de expansión a potencia nacional.

Chihuahua se consolidó como el principal estado productor de nuez pecanera en México. La expansión de huertas en zonas como Delicias, Camargo, Jiménez, Saucillo, Meoqui y otras regiones agrícolas convirtió al nogal en uno de los cultivos más representativos del norte del país.

La Secretaría de Agricultura ha señalado que Chihuahua ocupa el primer lugar nacional en producción de nuez y que el estado concentra una superficie muy importante de nogal plantado.

Sin embargo, este crecimiento también abrió debates ambientales. El nogal pecanero es un cultivo rentable, pero altamente demandante de agua, lo que ha generado preocupación en regiones donde los acuíferos presentan presión, abatimiento o sobreexplotación.

El otro nogal: el de Castilla.

La segunda historia corresponde al nogal de Castilla (Juglans regia). A diferencia del pecanero, este sí fue introducido a México. Su origen se ubica en Asia occidental y Europa, y llegó al continente americano durante la expansión española.

En México, el nogal de Castilla se integró a la agricultura colonial, especialmente en zonas templadas y de tradición frutícola. Su fruto se volvió importante en la cocina mexicana, particularmente en platillos como los chiles en nogada, donde la nuez de Castilla tiene un papel simbólico y gastronómico.

Entonces, ¿el nogal llegó o ya estaba aquí?.

La respuesta depende de la especie.

El nogal pecanero, base de la actual industria de nuez en Chihuahua y el norte de México, ya era originario de esta región de América del Norte. No llegó de Europa; crecía de forma natural en zonas del norte mexicano y sur de Estados Unidos.

El nogal de Castilla, en cambio, sí llegó con los españoles durante la época colonial y se adaptó a regiones templadas del país.

Así, la historia del nogal en México es también la historia de dos mundos: uno nativo, ligado a los ríos del norte y a los pueblos que recolectaban sus frutos; y otro colonial, traído desde Europa y Asia para integrarse a las huertas, conventos, cocinas y tradiciones del México virreinal.

Una raíz histórica que hoy sostiene una industria.

Hoy, cuando se habla de nuez mexicana, especialmente en Chihuahua, se habla principalmente de nuez pecanera. Su auge moderno nació de plantaciones comerciales iniciadas en Nuevo León a principios del siglo XX, pero sus raíces naturales son mucho más antiguas.

El nogal no solo llegó a México: en buena parte, México ya era territorio del nogal.

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