Cuando el frío aprieta en la Sierra: las hierbas rarámuri para el resfriado y lo que sí sabemos de su efecto.

En la Sierra Tarahumara, la medicina tradicional sigue viva en infusiones, emplastos y vaporizaciones. Pero no todo “lo natural” es inocuo: revisamos qué plantas se mencionan con más frecuencia —hierbanís/pericón, gordolobo, laurel y “hierba del zorrillo”— y cuáles son más usadas en temporada de gripe y resfriado, según registros etnobotánicos y fuentes científicas.

HISTORIASMX. — En enero, cuando el aire corta la piel y el humo de la leña se queda suspendido entre pinos y cañones, la Sierra Tarahumara entra en su propia rutina de resistencia: cobijas, fogón, y tés que pasan de mano en mano. Para muchas familias rarámuri, la medicina tradicional no es “alternativa”: es la primera puerta. Un saber que no se escribe en recetarios industriales, sino en la memoria comunitaria, en la observación del monte y en la práctica cotidiana.

La conversación sobre hierbas medicinales suele moverse entre dos extremos: romantizarlo todo o descartarlo todo. La realidad —como casi siempre— está en medio. Hay plantas con usos tradicionales bien documentados y compuestos estudiados; otras se mencionan por nombre común, pero pueden referirse a especies distintas; y algunas no son apropiadas para cuadros respiratorios, aunque sean populares para otros padecimientos.

Este reportaje revisa, con enfoque periodístico y documental, qué se sabe sobre cuatro plantas que suelen aparecer en charlas de temporada: hierbanís (pericón), gordolobo, laurel y “hierba del zorrillo”, y cuáles de ellas se asocian más a tos, congestión y resfriado.

Primero, una advertencia necesaria.

La gripe y el resfriado son, la mayoría de las veces, infecciones virales que se tratan con reposo, hidratación y control de síntomas. Las hierbas pueden ayudar en molestias como tos o irritación de garganta, pero no sustituyen atención médica cuando hay señales de alarma: fiebre alta persistente, dificultad para respirar, dolor en el pecho, deshidratación, confusión, o si se trata de niñas y niños pequeños, adultos mayores, embarazadas o personas con enfermedades crónicas.

Hierbanís o pericón: el té aromático que también se asoma al “resfriado”.

En la Sierra y en muchas regiones de México, “hierbanís” suele referirse al pericón (Tagetes lucida), una planta nativa con historia ritual y medicinal. A nivel documental, está registrada como planta de uso tradicional en México.

  • En la Biblioteca Digital de la Medicina Tradicional Mexicana (UNAM), Tagetes lucida aparece con usos frecuentes en trastornos digestivos, pero también se reconoce que tiene usos menores en otros sistemas (incluido el respiratorio) según compilaciones académicas.
  • Una nota de divulgación que cita información de CONABIO señala que el pericón se recomienda en varios padecimientos, incluyendo resfriado (como parte de usos tradicionales).

En temporada de frío, ¿para qué se usa más?
En el uso popular, suele tomarse en infusión “caliente” como acompañamiento para malestares generales (cuerpo cortado, garganta “rasposa”) y como planta aromática “de calor”. Sin embargo, la evidencia clínica sólida para “curar gripe” es limitada; su lugar más claro en fuentes tradicionales y estudios es como planta de amplio uso, con investigación en compuestos y actividades biológicas, pero con aplicaciones que varían por región.

Precaución: al ser una planta aromática con aceites esenciales, conviene evitar excesos y consultar en embarazo/lactancia o si se usan medicamentos de forma crónica.

Gordolobo: el clásico para tos y flemas.

El gordolobo (comúnmente Verbascum thapsus) es quizá el nombre más repetido cuando se habla de tos y “pecho cargado”. Fuentes de divulgación médica y herbolaria describen su uso tradicional como expectorante y calmante de vías respiratorias.

¿Por qué se usa en resfriados?
Porque se asocia a:

  • aliviar tos
  • ayudar a movilizar mucosidad
  • calmar irritación de garganta o vías respiratorias (uso tradicional)

Ojo con esto: las hojas pueden tener pelillos finos; por eso, en infusión se recomienda colar muy bien para evitar irritación. Y, como con cualquier preparado, si hay asma, EPOC u otra condición respiratoria, es mejor no improvisar y consultar.

Laurel: más digestivo que “antigripal”, aunque se usa en té.

El laurel (Laurus nobilis) es común en cocinas y también aparece en la medicina tradicional. En compilaciones de la UNAM, su uso principal se asocia más a molestias digestivas (dolor de estómago, indigestión) que a infecciones respiratorias.

Entonces, ¿sirve para la temporada?
En muchos hogares se prepara como infusión “calientita” y aromática, lo que puede aportar confort, pero no es de los más documentados como planta respiratoria para gripe/resfriado en las fuentes consultadas. Su papel es más de apoyo general (bienestar, digestión), no como protagonista antigripal.

“Hierba del zorrillo”: el problema de los nombres comunes.

Aquí aparece un punto clave: “hierba del zorrillo” no siempre es la misma planta. En distintos lugares se usa ese nombre para especies diferentes (por ejemplo, Petiveria alliacea —anamú—, u otras). Por eso, en herbolaria seria, la regla es una: sin nombre científico, hay riesgo de confusión.

  • En registros de la UNAM específicamente vinculados a tradición tarahumara, “hierba zorrillo” aparece documentada para dolor de estómago mediante uso externo (calentar hojas y amarrarlas al abdomen).
  • Para Petiveria alliacea, hay fichas descriptivas (por ejemplo, en CONABIO) y notas de divulgación científica sobre investigación de compuestos, pero eso no significa que sea ideal para una gripe común, ni que sea segura en cualquier contexto.

Conclusión práctica: si alguien habla de “hierba del zorrillo” para resfriado, lo primero es confirmar qué especie es, porque ahí se juega la seguridad.

¿Cuáles son “las más de temporada” para gripe y resfriado?

Con lo revisado en fuentes documentales y de divulgación:

  • Más alineadas a síntomas respiratorios (tos/mucosidad): gordolobo.
  • Mencionada en usos tradicionales que incluyen resfriado, con presencia fuerte en saberes locales: hierbanís/pericón (Tagetes lucida), aunque su uso más citado suele ser digestivo y su evidencia clínica directa para “curar gripe” es limitada.
  • De uso común en té pero más digestiva que antigripal: laurel.
  • Caso que exige máxima cautela por ambigüedad del nombre común: “hierba del zorrillo”.

La medicina del monte y la responsabilidad del presente.

En la Sierra Tarahumara, hablar de hierbas es hablar de territorio, clima, pobreza, caminos largos a clínicas y de una cultura que ha sostenido su salud con lo disponible: plantas, fogón y comunidad. Pero también es hablar de un reto actual: proteger el saber sin convertirlo en receta viral, sin nombre científico, sin dosis, sin advertencias.

Fotografía: HISTORIASMX / Gorki Rodríguez.

La medicina tradicional rarámuri merece respeto —y documentación rigurosa—, porque ahí conviven lo ritual, lo terapéutico y la memoria. Y en temporada de frío, el mejor “remedio” sigue siendo el más simple: abrigo, hidratación, vigilancia de síntomas… y pedir ayuda a tiempo cuando el cuerpo avisa que ya no es un resfriado cualquiera.

Por: Laboratorio de Periodismo / Gorki Rodríguez-HISTORIASMX.

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