Mientras estudiantes demandan mejoras en infraestructura y apoyos académicos, la Universidad destina un alto presupuesto para un espectáculo
HISTORIASMX.- La Universidad Autónoma de Ciudad Juárez (UACJ) anunció que celebrará su 52 aniversario con un concierto del cantante Alejandro Fernández, programado para el próximo 9 de octubre en el Estadio Olímpico Benito Juárez.
El rector de la institución, Daniel Alberto Constandse Cortez, informó en rueda de prensa que el evento tendrá un costo total de 26 millones de pesos, contemplando gastos de producción y logística. Aunque señaló que la inversión será cubierta por patrocinadores, el anuncio ha generado críticas entre estudiantes, académicos y ciudadanos que cuestionan el uso de recursos en espectáculos mientras la universidad enfrenta múltiples necesidades.
Donación de juguetes como acceso
De acuerdo con el rector, la entrada al concierto será gratuita para los asistentes, quienes únicamente deberán donar un juguete para poder ingresar.
Aunque la medida busca incentivar la solidaridad, críticos señalan que el alto costo del espectáculo contrasta con la sencillez del requisito de entrada, lo que genera dudas sobre la prioridad de la inversión.
Reclamos por necesidades académicas
Diversos sectores universitarios han recordado que la UACJ enfrenta carencias en infraestructura, laboratorios y becas estudiantiles, además de problemas de mantenimiento en aulas y servicios básicos.
“El gasto millonario en un solo concierto contrasta con la falta de apoyo a estudiantes que batallan para cubrir cuotas, libros o transporte”, expresaron alumnos inconformes en foros universitarios.
Debate sobre prioridades
Si bien la rectoría ha defendido que los 26 millones de pesos serán aportados por patrocinadores, las críticas giran en torno a que la institución educativa promueve eventos de espectáculo de alto costo, en lugar de dirigir esfuerzos a fortalecer la calidad académica, investigación y bienestar estudiantil.
El concierto de Alejandro Fernández, artista de talla internacional, seguramente atraerá a miles de personas; sin embargo, la pregunta que queda en el aire es si el aniversario de una universidad debe celebrarse con derroche artístico o con inversión en su verdadero motor: la educación.