De acuerdo con información de autoridades, personas cercanas al joven habrían colocado su bicicleta en la parte alta de la estructura, lo que lo llevó a escalar la antena para recuperarla.
HISTORIASMX. – Una presunta broma de mal gusto derivó en un grave accidente en el municipio de Cuauhtémoc, donde un joven de 22 años resultó con lesiones de consideración tras caer desde una altura aproximada de 30 metros al subir a una antena telefónica.
Una “broma” que salió mal
De acuerdo con información de autoridades, personas cercanas al joven habrían colocado su bicicleta en la parte alta de la estructura, lo que lo llevó a escalar la antena para recuperarla.
Sin embargo, durante el descenso, el joven perdió el equilibrio y cayó al vacío, provocándose lesiones graves.
Estado de salud delicado
La vocera de la Dirección de Seguridad y Vialidad Pública Municipal, Edna Martínez Estrada, informó que el joven permanece hospitalizado en estado grave, con múltiples fracturas y daños en órganos internos.
El incidente ocurrió en el cruce de la avenida Ricardo Flores Magón y Manuel González, en la colonia Presidentes, conocida como “La Cuchilla”.
Paramédicos de la Cruz Roja acudieron al sitio y, tras brindarle atención prehospitalaria, lo trasladaron de inmediato a un hospital para su valoración médica.
Versiones e investigación
En un inicio, el caso generó dudas entre las autoridades, ya que se manejaba la versión de que el joven se encontraba en estado de intoxicación.
No obstante, testigos respaldaron la declaración del lesionado, quien explicó que subió a la antena para recuperar su bicicleta.
Según los testimonios, la caída ocurrió cuando descendía con la bicicleta en una mano y se sostenía de la estructura con la otra; al intentar cambiarla de mano, perdió el equilibrio.
Posibles consecuencias legales
Ante la gravedad del caso, las autoridades no descartan iniciar acciones legales contra quienes habrían participado en la broma, al considerar que pudo haber existido una conducta que puso en riesgo la vida del joven.
Actualmente, se mantiene comunicación con la familia para determinar si se presentará una denuncia formal.
El hecho ha generado indignación, al evidenciar cómo una acción aparentemente “inofensiva” puede derivar en consecuencias de alto riesgo.