🏜️ Las Salinas de Jaco: El legado oculto del desierto chihuahuense que alimentó a la minería, sustenta a comunidades y revela un patrimonio natural y cultural en riesgo.

Las Salinas de Jaco se localizan en una cuenca endorreica donde el agua se evapora y la tierra literalmente “suda sal”. Este fenómeno geológico forma capas blancas de salmuera que se cosechan de forma manual, en un ciclo ligado a las lluvias del verano.

📍 Introducción: Un triángulo salino con historia milenaria

HISTORIASMX. – En el árido corazón del noreste de Chihuahua, entre la vastedad del Bolsón de Mapimí y la riqueza mineral del estado, se encuentra un sistema geográfico y cultural poco documentado pero profundamente significativo: el Triángulo de la Sal, conformado por las lagunas de Jaco (Álvaro Obregón), Palomas y El Rey. En esta triada, Las Salinas de Jaco, ubicadas en el municipio de Camargo, han sido centro de extracción ancestral de sal, un elemento vital para la vida, la economía minera colonial, y hoy, para decenas de familias ejidatarias.

🧂 Sal de la tierra: una riqueza estratégica desde tiempos prehispánicos

🌄 Geografía de sal

Las Salinas de Jaco se localizan en una cuenca endorreica donde el agua se evapora y la tierra literalmente “suda sal”. Este fenómeno geológico forma capas blancas de salmuera que se cosechan de forma manual, en un ciclo ligado a las lluvias del verano.

“Aquí el suelo es blanco, no por la nieve, sino por el oro blanco que ha dado vida a generaciones enteras”, cuentan los pobladores de Álvaro Obregón.

🏺 Usos históricos de la sal

Durante la Colonia, la sal de Jaco fue utilizada en la amalgamación de la plata en Parral, lo que la convirtió en un bien estratégico. Era transportada en carretas durante días, en condiciones extremas. Su valor era tal que provocó incluso conflictos entre comunidades indígenas, comerciantes y autoridades coloniales.

👥 Herencia viva: el oficio salinero y la identidad local

🧑‍🌾 Comunidades ejidales y economía local

Hoy en día, más de 100 ejidatarios en la región de Palomas que es parte del triangulo de sal salino entre Coahuila y Chihuahua, siguen recolectando sal como su principal fuente de ingreso. La producción es artesanal: no hay maquinaria, solo herramientas rudimentarias, manos curtidas por el sol y el trabajo colectivo.

Palomas y Jaco son parte de este corredor, donde la tradición salinera ha sobrevivido al abandono institucional, a la sequía y a la migración. La comunidad de Palomas produce toneladas de sal que se venden en municipios cercanos para uso doméstico, ganadero e industrial. Mientras que Jacos se encuentra su producción abandonada.

🧪 Naturaleza extrema: vida entre salares, desierto y biodiversidad

🌵 Un ecosistema frágil y valioso

A pesar del ambiente extremo, las Salinas de Jaco son hábitat de aves migratorias, reptiles y especies endémicas del desierto chihuahuense, como el águila real y el coyote.

🌧️ Clima y amenazas ambientales

El clima es desértico-cálido extremo, con temperaturas superiores a los 40 °C y precipitaciones inferiores a 300 mm anuales. Sin embargo, la sobreexplotación de mantos acuíferos, el cambio climático y la falta de políticas de conservación amenazan este ecosistema único.

🛤️ Potencial turístico: sal, historia y paisajes sin descubrir

🥾 Rutas de exploración

Las Salinas de Jaco tienen el potencial de convertirse en un destino de ecoturismo, turismo histórico y etnográfico.

Con rutas de senderismo, talleres de extracción tradicional, avistamiento de aves y espacios para fotografía de paisajes desérticos, el sitio ofrece una experiencia única que mezcla historia, ciencia y aventura.

🛎️ Ausencia de infraestructura

No existen señalizaciones, caminos pavimentados ni centros de interpretación. Los ejidatarios reclaman mayor apoyo del gobierno estatal y federal para aprovechar este patrimonio.

📚 Educación y cultura: una herencia que debe contarse

🏫 Falta de difusión escolar y mediática

Pocas personas en Chihuahua conocen la existencia de las Salinas de Jaco. Ni los libros de texto ni los programas turísticos estatales las mencionan.

Se pierde así una oportunidad educativa sobre el manejo comunitario del territorio y la resiliencia cultural.

🎥 Propuestas de divulgación

  • Documentales comunitarios
  • Proyectos fotográficos
  • Visitas escolares con enfoque ambiental
  • Iniciativas museográficas móviles

🛡️ Riesgos y llamados urgentes

⚠️ Amenazas actuales

  • Cambio climático y desertificación
  • Abandono institucional
  • Migración rural de jóvenes
  • Falta de regulación en extracción industrial de sal

💡 Propuestas de protección

  • Declaratoria como sitio de patrimonio biocultural
  • Integración a rutas ecoturísticas del estado
  • Financiamiento para infraestructura mínima sostenible
  • Programas educativos sobre sal artesanal, cultura del agua y economía comunitaria

✍️ Conclusión: rescatar Jaco es rescatar una historia que aún vive

Las Salinas de Jaco no son solo un paraje salado del desierto: son el testimonio vivo de cómo el ser humano ha aprendido a convivir con la adversidad ambiental, a generar riqueza de lo que la mayoría considera inhóspito, y a preservar saberes tradicionales que conectan el pasado con el futuro.

En tiempos donde el agua escasea, la tierra se calienta y la memoria se desvanece, volver la mirada a Jaco es una forma de reconciliarnos con el territorio y con nuestras raíces.

Por: Gorki Rodríguez.

Volver arriba