Violencia en la sierra tarahumara provoca “neurosis social” y desplazamiento forzado, advierte especialista


El investigador José Carlos Hernández señala que la constante presencia de grupos armados en Guachochi y comunidades vecinas está generando ansiedad colectiva, miedo y desconfianza, un fenómeno que ya obliga a familias a abandonar la zona.

HISTORIASMX. – La situación de violencia que se vive casi de forma permanente en Guachochi y en poblados aledaños ha comenzado a detonar lo que especialistas denominan “Neurosis Social”, de acuerdo con el investigador en criminalidad y delincuencia organizada, José Carlos Hernández.

Ansiedad, miedo y desconfianza generalizada

En entrevista para El Heraldo de Chihuahua, Hernández explicó que esta condición se refiere a fuertes trastornos de ansiedad, miedo constante y desconfianza interpersonal, generados por la exposición prolongada de la población a hechos violentos.

La advertencia ocurre tras recientes enfrentamientos entre civiles armados en Guachochi, donde se utilizaron armas largas e incluso explosivos, como granadas.

Desplazamientos forzados: un fenómeno ya en marcha

El especialista precisó que este contexto “socio-criminógeno” está dando pie al desplazamiento forzado de habitantes, un fenómeno que —según su análisis— ya inició en algunas comunidades de la región serrana.
Agregó que Guachochi no es el único punto afectado: durante 2024, varios poblados de Guadalupe y Calvo enfrentaron dinámicas similares.

Hernández recordó que en un foro internacional sobre crimen organizado, realizado hace aproximadamente cuatro meses, él y otros especialistas anticipaban que este fenómeno se extendería en comunidades de la serranía chihuahuense y sinaloense.

Escisiones criminales como detonante del miedo colectivo

El investigador atribuyó el deterioro del entorno social a los cruentos enfrentamientos y divisiones internas dentro del Cártel de Sinaloa, los cuales —de acuerdo con su análisis— siguen generando episodios de violencia extrema.

Explosivos, balaceras tipo guerrilla, ejecuciones y desapariciones forzadas”, continuó, “lamentablemente, y ante lo que percibimos como inacción gubernamental en los tres niveles, seguirán siendo inacabables, irrestrictas y cada vez más frecuentes”.

Escuelas y comercios paralizados

En las últimas semanas, municipios como Guachochi, Ojinaga, Moris e incluso Parral se han visto afectados por enfrentamientos armados que han obligado a la población a suspender actividades cotidianas, generando:

  • Cierre de escuelas
  • Suspensión temporal de negocios
  • Reducción de movilidad en zonas rurales
  • Mayor sensación de vulnerabilidad entre la ciudadanía
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