Sin embargo, al descubrir que el tatuaje era permanente, Piedad se sintió engañada y angustiada, y reclamó a su nieto por lo ocurrido. La situación se complicó cuando Marlon recogió sus pertenencias y se trasladó a Tijuana, dejando a su familia preocupada y buscando formas de resolver la situación.
HISTORIASMX .— Un insólito incidente familiar ha generado preocupación en la colonia Mira Sierra, luego de que un joven tatuador principiantes realizara un tatuaje a su abuela sin que ella supiera que era permanente. La mujer, de nombre Piedad N., quedó devastada al descubrir que el diseño no desaparecería al bañarse, como le aseguró su nieto.
El tatuaje que causó conflicto
Según relata Armida N., madre del joven y nieta de la afectada, Piedad accedió a servir de modelo a su nieto Marlon, quien había salido apenas hace un mes del Cereso. Marlon le aseguró que el tatuaje era temporal y que se borraría con el agua, motivo por el cual la abuela aceptó el procedimiento.
Sin embargo, al descubrir que el tatuaje era permanente, Piedad se sintió engañada y angustiada, y reclamó a su nieto por lo ocurrido. La situación se complicó cuando Marlon recogió sus pertenencias y se trasladó a Tijuana, dejando a su familia preocupada y buscando formas de resolver la situación.
Reacciones familiares y comunitarias
Armida N. comenta que la abuela se encuentra emocionalmente afectada:
“Ya no sé qué hacer, ayer un cholo me preguntó que si traía algo pal’ cerebro, porque andaba bien chiva, no entendí, pero ya me explicaron.”
A pesar del incidente, la familia decidió no presentar denuncia formal contra Marlon, aunque sí señalan que deberá indemnizar a su abuela por los daños ocasionados.
Responsabilidad y prevención
Especialistas en tatuajes y derecho señalan que tatuar a una persona sin su consentimiento informado, especialmente si es permanente, constituye un acto irresponsable y potencialmente sancionable, aunque la familia haya optado por la vía conciliatoria.
El caso también pone de relieve la importancia de informarse adecuadamente antes de someterse a procedimientos estéticos permanentes y de verificar la experiencia de los tatuadores, incluso dentro del entorno familiar.