Jorge Armendáriz, vocero de la Secretaría de Seguridad Pública Estatal (SSPE), informó que cada célula BOI está integrada por cerca de 20 elementos de la Agencia Estatal de Investigación (AEI), la SSPE, la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA) y la Guardia Nacional.
HISTORIASMX.- La región sur de Chihuahua vive nuevamente una etapa de tensión y violencia, marcada por enfrentamientos armados y ataques con drones y explosivos en municipios como Guadalupe y Calvo y Moris. Ante estos hechos, la Guardia Nacional asumió la coordinación de los operativos de seguridad e instruyó el despliegue permanente de Bases de Operaciones Interinstitucionales (BOI) en ambas cabeceras municipales.
Jorge Armendáriz, vocero de la Secretaría de Seguridad Pública Estatal (SSPE), informó que cada célula BOI está integrada por cerca de 20 elementos de la Agencia Estatal de Investigación (AEI), la SSPE, la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA) y la Guardia Nacional, con la misión de dar respuesta rápida ante cualquier situación de emergencia.
Violencia en aumento: drones, explosivos y toque de queda
En Moris, habitantes denunciaron el uso de drones con explosivos y constantes detonaciones de armas de fuego, principalmente en las zonas serranas conocidas como “de cerro a cerro”. Aunque los reportes oficiales indican que no se han registrado heridos ni daños a viviendas, la población vive bajo un clima de miedo y alerta permanente.
En el caso de Guadalupe y Calvo, los recientes enfrentamientos en la cabecera municipal obligaron a los pobladores a implementar, de manera no oficial, una especie de toque de queda para resguardar su seguridad, especialmente durante las noches.
Armendáriz detalló que, además de la célula BOI permanente en la cabecera municipal, otras dos unidades mantienen recorridos de vigilancia en brechas y comunidades rurales para evitar la incursión de hombres armados.
Fiscalía del Estado: ausente hasta después de los enfrentamientos
Pese al despliegue anunciado, pobladores y autoridades locales han criticado que la Fiscalía General del Estado tiene una participación reactiva y no preventiva, apareciendo únicamente después de los enfrentamientos, cuando el riesgo ya se ha materializado. Esta falta de presencia temprana genera desconfianza entre la ciudadanía, que exige acciones más contundentes y coordinadas.
“Solo llegan a levantar reportes y hacer investigaciones cuando todo ya pasó; nunca están antes para prevenir”, señaló un habitante de Guadalupe y Calvo, quien pidió mantenerse en el anonimato por seguridad.
Operativos y hallazgos recientes
Desde que se detectó el repunte de violencia hace un par de semanas, las células BOI mantienen patrullajes constantes en caminos que conectan Moris y las rancherías de Guadalupe y Calvo. En uno de estos recorridos, elementos de seguridad localizaron el cuerpo de un hombre sin vida en un camino de terracería, presuntamente víctima de la violencia criminal que azota la región.
Las autoridades aseguran que se mantendrá la presencia de las fuerzas armadas y las unidades interinstitucionales hasta restablecer el orden, aunque los pobladores temen que esta estrategia sea insuficiente ante la sofisticación de los ataques y la extensión territorial que los grupos criminales utilizan para moverse.