Pequeño altar de San Judas Tadeo sobrevive a incendio que consumió vivienda en Lote 8; familia ve un “milagro” entre las cenizas

Tras el incendio que redujo a cenizas la casa de la familia Maldonado Sánchez en el ejido Lote 8, en Jiménez, un pequeño altar de San Judas Tadeo, patrono de las causas difíciles, permaneció en pie junto a la entrada principal. Para los afectados, su preservación es un mensaje de esperanza en medio de la tragedia.

HISTORIASMX. – En el ejido Lote 8, donde el viento frío aún arrastra el olor a humo, la vivienda de la familia Maldonado Sánchez quedó devastada por un incendio ocurrido la tarde del 30 de diciembre. Entre escombros, vigas colapsadas y muros ennegrecidos, un detalle detuvo la mirada de todos: un pequeño altar de San Judas Tadeo sobrevivió al fuego.

El altar —una mesa sencilla con una imagen del santo, flores secas y una vela consumida— se encontraba justo en la entrada, zona donde, según el reporte técnico, las llamas alcanzaron temperaturas suficientes para calcinar la estructura. Sin embargo, el espacio donde estaba la figura religiosa quedó prácticamente intacto.

“Todo se perdió… menos él”, expresó Eduardo Maldonado, dueño de la vivienda. “Yo no sé cómo pasó. La lumbre agarró parejo. Pero verlo ahí me dio fuerza. Sentí como si nos estuvieran diciendo que sí se puede levantar de nuevo”.

“Nos quedamos sin casa, pero no sin fe”.

La familia integrada por cinco hijos perdió muebles, ropa, camas, electrodomésticos y documentos personales. Pese a ello, coinciden en que lo más importante fue haber salido ilesos y encontrar algo que, para ellos, significa una señal para no rendirse.

“San Judas Tadeo siempre ha sido nuestro protector. Lo tenemos desde que nos casamos. Cuando vi que estaba ahí, sin quemarse, me puse a llorar”, compartió entre lágrimas la madre de familia.

UN HECHO QUE IMPACTÓ A LA COMUNIDAD.

Vecinos y voluntarios que se acercaron a apoyar también se mostraron sorprendidos. Algunos lo describen como un “milagro”, otros como “una coincidencia significativa”, pero todos coinciden en que el hecho ha levantado el ánimo de la familia.

Para el comandante de Protección Civil de Jiménez, Guillermo Chacón, el hallazgo no cambia el origen probable del incendio —atribuido preliminarmente a un cortocircuito—, pero reconoce que lo sucedido tiene un valor emocional para quienes lo vivieron:

“Lo material se recupera. La vida, y lo que a cada familia le sostiene espiritualmente, es lo que realmente importa”.

UN NUEVO INICIO.

Tras la tragedia, autoridades municipales encabezadas por el alcalde Francisco Muñoz ordenaron el inicio inmediato de las labores de rehabilitación de la vivienda, mientras que vecinos y ciudadanía han comenzado a organizar apoyos.

La familia asegura que colocará nuevamente el altar en la entrada cuando la casa sea reconstruida.

“Para nosotros es una prueba de que no estamos solos. Perdimos el techo, pero no la esperanza”, concluyó Eduardo.

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