La máxima fiesta de Jiménez rompe pronósticos, reúne miles de familias y se convierte en un motor de identidad, fe y economía local.
HISTORIASMX. – Las luces, los aromas de antojitos, la música que envuelve las calles y la sonrisa de las familias jimenenses son la imagen viva de un evento que ha marcado un antes y un después en la historia reciente del municipio. A seis días de haber iniciado la Feria del Santo Cristo de Burgos, el ambiente es de orgullo, unidad y satisfacción.

El alcalde Francisco Muñoz, visiblemente emocionado, no duda en compartirlo:
“Esto es Jiménez en su máximo esplendor: familias felices, calles llenas y un ambiente de unidad que no se ve todos los días. Decían que sería un fracaso, y aquí está la respuesta… más de 4 mil personas diarias nos están acompañando”.
Un arranque que rompe pronósticos.
Del 1° al 5 de agosto, la venta de boletos ha alcanzado un promedio diario de 4 mil entradas, con precios que van desde 30 pesos hasta 150 pesos en las zonas más exclusivas.
“Desde el principio dijimos que los precios serían accesibles. Queremos que nadie se quede fuera por razones económicas”, recalcó Muñoz, mientras saludaba a adultos mayores que disfrutaban de la música en la explanada principal.

Una feria para todos.
La cartelera artística, los juegos mecánicos, los stands gastronómicos y las actividades culturales se han diseñado para ofrecer opciones a todas las edades y gustos.
“Ver a los niños con algodón de azúcar, a los padres tomándose fotos con los artistas y a nuestros adultos mayores bailando… eso es lo que hace que todo valga la pena”, expresó el edil.
Tradición y fe como corazón de la feria.
El evento mantiene viva la devoción al Santo Cristo de Burgos, con peregrinaciones, misas y ceremonias que han tenido una asistencia masiva.
“El Santo Cristo nos une, nos protege y nos da identidad. Esta feria también es un acto de agradecimiento a lo que somos y a lo que queremos dejar a las próximas generaciones”, afirmó Muñoz.
Impulso directo a la economía local.
Comerciantes, artesanos y emprendedores aprovechan la feria como vitrina para sus productos: desde joyería y bordados, hasta platillos tradicionales y dulces típicos.
“El dinero que entra aquí se queda aquí. Cada boleto, cada compra ayuda a una familia jimenense a salir adelante”, destacó el alcalde.

Seguridad y logística impecable.
El evento se desarrolla en un ambiente seguro y ordenado, gracias al trabajo coordinado de seguridad pública, Protección Civil, brigadas de apoyo y personal de limpieza.
“Una feria así no se hace sola, es el trabajo de muchos corazones y manos comprometidas”, enfatizó Muñoz.
Jiménez en el mapa nacional.
La feria ha atraído visitantes de municipios vecinos y otros estados, proyectando una imagen positiva y vibrante del municipio.
Las redes sociales se han llenado de fotos y videos que muestran un Jiménez acogedor, alegre y orgulloso de su identidad.

En el escenario principal, con luces y aplausos de fondo, el alcalde envió su mensaje final:
“Jiménez está de pie, unido y orgulloso. La Feria del Santo Cristo de Burgos es la prueba de que cuando trabajamos juntos, siempre es un éxito. Esta fiesta es de ustedes y para ustedes. Sigamos celebrando lo que somos”.