La presa Pico de Águila, ubicada en el municipio de Coronado, Chihuahua, alcanzó un 22 por ciento de su capacidad total, un avance si se compara con el 16 por ciento registrado el mes anterior.
Jiménez, Chih.— Las lluvias registradas en las últimas semanas han tenido un impacto positivo en el nivel de almacenamiento de agua de las principales presas del sur de Chihuahua y norte de Durango. De acuerdo con el informe diario de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), las presas Pico de Águila y San Gabriel, ubicadas en los municipios de Coronado y Villa Ocampo, respectivamente, presentan una recuperación notoria en sus niveles respecto al mes anterior.
Pico de Águila: leve recuperación pero aún en niveles bajos
La presa Pico de Águila, ubicada en el municipio de Coronado, Chihuahua, alcanzó un 22 por ciento de su capacidad total, un avance si se compara con el 16 por ciento registrado el mes anterior. Actualmente, el embalse almacena aproximadamente 56 millones de metros cúbicos de agua, frente a los 44.6 millones reportados hace solo unas semanas.
Este embalse tiene una capacidad total de 245.431 millones de metros cúbicos, lo que la convierte en una de las presas con mayor capacidad de almacenamiento de la región sur del estado, aunque sus niveles siguen siendo preocupantemente bajos en el contexto de la sequía prolongada.
San Gabriel: de niveles críticos a casi llena
Por su parte, la presa San Gabriel, ubicada en el municipio de Villa Ocampo, Durango, y también parte del sistema de riego del sur de Chihuahua, se encuentra al 89 por ciento de su capacidad, con 43 millones de metros cúbicos almacenados, según la última actualización de Conagua.
Hace un mes, esta misma presa registraba un almacenamiento del 36 por ciento, con apenas 17.4 millones de metros cúbicos. Es decir, en menos de 30 días, captó cerca de 26 millones de metros cúbicos adicionales, un aumento significativo que la posiciona como la presa con mayor llenado en la región.
Importancia estratégica en el riego agrícola
Ambas presas forman parte del sistema de almacenamiento que abastece al Distrito de Riego del Río Florido, clave para las actividades agrícolas en los municipios de Jiménez, López, Coronado y parte de Camargo, así como en regiones del norte de Durango. Su recuperación es un respiro temporal para los productores agrícolas, que dependen del agua almacenada para el próximo ciclo de riego.
Uso responsable, aún con repuntes
Aunque las recientes lluvias han ayudado a mejorar el panorama hídrico, especialistas y autoridades de Conagua advierten que no debe bajarse la guardia. El llamado continúa siendo a un uso eficiente y responsable del agua, ya que la recuperación podría ser solo momentánea si no se adoptan medidas de conservación más amplias.
“Estas cifras son alentadoras, pero no debemos confiarnos. Las condiciones de sequía siguen latentes en gran parte del estado y la sobreexplotación de mantos freáticos continúa siendo una amenaza”, advirtió un ingeniero hidrólogo consultado.
El monitoreo de las presas continuará en los próximos días, mientras se espera que las lluvias de finales de julio y agosto sigan contribuyendo al restablecimiento de los cuerpos de agua en la región.