Durante la mañana de este jueves, la JMAS publicó una nueva programación de colonias que sí recibirán agua durante el día. Entre ellas se encuentran: Morelos, Emiliano Zapata, Infonavit La Estación y López Portillo, así como calles del sector Presón y Paseos de Almanceña.
Hidalgo del Parral, Chih.— A pesar de las lluvias recientes y de los anuncios oficiales sobre la perforación de nuevos pozos, el municipio de Parral sigue enfrentando una severa crisis de abasto de agua que mantiene bajo un sistema de tandeo a al menos 29 colonias. Este esquema de suministro intermitente ha sido señalado por su falta de equidad, ya que, según denuncias ciudadanas, la Junta Municipal de Agua y Saneamiento (JMAS) continúa priorizando el abasto a sectores de mayor poder económico, mientras amplias zonas populares permanecen desabastecidas durante días.
Durante la mañana de este jueves, la JMAS publicó una nueva programación de colonias que sí recibirán agua durante el día. Entre ellas se encuentran: Morelos, Emiliano Zapata, Infonavit La Estación y López Portillo, así como calles del sector Presón y Paseos de Almanceña. Sin embargo, el resto de las colonias inscritas en el sistema de tandeo deberán esperar nuevamente su turno, sin garantía de un suministro estable, ni de información clara sobre cuándo volverán a tener acceso al servicio.
Tandeo sin transparencia y sin soluciones de fondo
Según explicó Arturo Gaytán Ornelas, director ejecutivo de la JMAS, este sistema de tandeo afecta especialmente a las colonias ubicadas en la zona norte y oeste de la ciudad. Algunas de las más afectadas son: La Fortuna, Santa Elena, Che Guevara, Parral Vive, Tierra y Libertad, El Quijote, San Uriel, Las Palmas, Real de Victoria y Loma Linda, entre otras.
No obstante, más allá de programar el reparto de agua en forma intermitente, la JMAS ha evitado presionar públicamente al Gobierno del Estado ni a la Comisión Nacional del Agua (Conagua) para que intervengan ante la sobreexplotación del acuífero local y la existencia de pozos ilegales o sin control volumétrico.
“Lo que se vive en Parral es el resultado de años de saqueo del agua por parte de sectores protegidos. Mientras no se cierre el paso a la sobreexplotación y no se obligue a instalar medidores volumétricos, abrir más pozos solo va a prolongar la crisis”, comentó un especialista en política hídrica consultado por este medio.
Privilegios y omisiones
La opacidad con la que se maneja el sistema de distribución ha alimentado la molestia de cientos de familias, que acusan a la JMAS de privilegiar a colonias residenciales, fraccionamientos privados y sectores con influencia política o económica, mientras el resto enfrenta cortes prolongados, baja presión o servicio nulo por varios días seguidos.
Además, persiste el silencio institucional respecto al cierre de pozos clandestinos, a la regulación del consumo agrícola en las cercanías urbanas, y al control del uso industrial del agua en la región, temas que han sido recurrentemente ignorados tanto por la JMAS como por autoridades estatales y federales.
Un modelo insostenible
Mientras el alcalde Salvador Calderón continúa promoviendo la perforación de más pozos como “solución estructural”, el modelo de gestión hídrica de Parral sigue basado en extraer más agua, sin resolver los problemas estructurales de distribución, uso y control.
La población más vulnerable sigue pagando los costos de un sistema desequilibrado, mientras el discurso oficial insiste en soluciones técnicas sin voluntad política para redistribuir el agua de forma justa y sostenible.