Dirigida por Amaranta Rentería y la licenciada Margarita Perea, la Estancia de la Mujer en Jiménez se consolida como un espacio de puertas abiertas que brinda acompañamiento jurídico, psicológico y humano a mujeres en situación de vulnerabilidad, impulsando también campañas de prevención, visibilización y empoderamiento femenino.
Un lugar donde las mujeres no están solas
HISTORIASMX. – En Ciudad Jiménez, Chihuahua, la Instancia de la Mujer se ha convertido en un espacio de confianza y acompañamiento para mujeres que atraviesan momentos difíciles. Bajo la dirección de Amaranta Rentería y el trabajo conjunto de la licenciada Margarita Perea, este departamento municipal tiene como principal misión defender los derechos de las mujeres, brindar orientación legal y psicológica, y generar conciencia sobre la importancia del autocuidado, la salud y la igualdad.
“Principalmente estamos para visibilizar y ver por los derechos de las mujeres, de cualquier edad y en cualquier situación, sobre todo a las más vulnerables”, explica Rentería. En la instancia se atienden diariamente casos de violencia familiar, divorcios, custodias y pensiones alimenticias, siendo estos los temas más recurrentes.
Un trabajo constante por las mujeres de Jiménez.
Desde su llegada al cargo, Amaranta ha impulsado una agenda de actividades enfocadas en la prevención, la salud y la sensibilización social. Octubre, conocido como el Mes Rosa, marcó el inicio de sus esfuerzos con campañas de detección temprana del cáncer de mama, en colaboración con el Centro de Salud y el Hospital Regional.
Además, junto a la Dirección de Desarrollo Social, organizaron un “bailatón” con el propósito de fomentar la activación física y el autocuidado. “Queríamos que las mujeres se reunieran, convivieran y recordaran que cuidar de sí mismas también es una forma de empoderarse”, destaca la funcionaria.
Otro evento significativo fue la campaña de visibilización de la muerte perinatal, neonatal y gestacional, realizada el 15 de octubre, una actividad inédita en el municipio que buscó acompañar emocionalmente a las mujeres que enfrentan la pérdida de un bebé. En esta labor, la Estancia de la Mujer colabora con la asociación Latidos de Amor, con sede en Chihuahua, para ofrecer apoyo psicológico y legal, además de impulsar la legislación del Código Mariposa, un protocolo que garantizaría atención digna y sensible en hospitales a mujeres que viven estas experiencias.
Atención legal y acompañamiento integral.
En la parte jurídica, la licenciada Margarita Perea explica que el acompañamiento a las mujeres no se limita a un trámite, sino que busca restaurar su dignidad y seguridad.
“Por lo regular, atendemos casos de divorcio. Primero escuchamos a la persona, analizamos si puede realizarse por vía de común acuerdo o si se trata de un proceso contencioso, cuando hay resistencia o violencia de por medio”, detalla.
En los casos más difíciles, donde las mujeres son víctimas de manipulación, amenazas o dependencia económica, se les orienta sobre sus derechos legales y económicos, incluyendo la pensión alimenticia, que se calcula en función del salario del agresor, incluso si no cuenta con nómina formal.
“Muchas veces llegan diciendo: ‘no voy a poder sola’. Y les explicamos que no están solas, que existe un respaldo legal, psicológico y humano detrás de ellas”, puntualiza Perea.
Cuando se detectan señales de violencia física o psicológica, los casos se canalizan a la Fiscalía para levantar una denuncia formal. Paralelamente, las mujeres son referidas a la psicóloga del DIF Municipal, quien las acompaña en el proceso emocional, entendiendo que el divorcio o la separación también representan un duelo personal y familiar.
Un espacio seguro y confidencial.
Ambas funcionarias coinciden en un mensaje clave: la Instancia de la Mujer es un lugar de puertas abiertas y de total confidencialidad.
“No importa si el problema parece pequeño o grande; lo importante es que se acerquen”, señala Rentería. “Aquí lo que se habla, aquí se queda. Todo se maneja con ética y discreción”.
Además, recalcan que la instancia también brinda asesoría a hombres que buscan orientación en temas familiares o legales, especialmente cuando hay menores involucrados. Sin embargo, la prioridad sigue siendo proteger y acompañar a las mujeres, promoviendo un entorno de igualdad y respeto.
Romper el silencio, sanar y reconstruir.
El trabajo de la Instancia de la Mujer no se limita a los procesos legales. Amaranta y Margarita han comprendido que muchas veces lo que más necesitan las mujeres es ser escuchadas.
“A veces llegan solo a platicar, a desahogarse. Y eso ya es un paso enorme. Hablarlo con alguien que te escuche sin juzgarte puede ser el inicio de una nueva etapa”, comenta Amaranta.
También hacen un llamado a reconocer las formas de violencia normalizadas o romantizadas, como los celos o el control excesivo. “Muchas mujeres aún creen que los celos son una muestra de amor, pero en realidad son una forma de dominación. Es importante aprender a detectarlo”, advierte la directora.
Un llamado a las mujeres jimenenses
Finalmente, tanto Amaranta Rentería como Margarita Perea lanzan una invitación abierta a todas las mujeres del municipio:
“Acérquense. No están solas. Aquí hay un equipo dispuesto a escucharlas, orientarlas y acompañarlas. Todo el proceso es gratuito y seguro. No tengan miedo ni vergüenza. La violencia no se calla, se enfrenta con apoyo y con información.”
La Instancia de la Mujer en Jiménez representa hoy un espacio de acompañamiento integral, donde cada historia se escucha con empatía y cada caso se atiende con profesionalismo. En un contexto donde la violencia de género sigue siendo un desafío cotidiano, este departamento municipal se consolida como una herramienta viva de esperanza, justicia y reconstrucción emocional para las mujeres del sur de Chihuahua.