El Instituto de la Mujer de Parral señala que, aunque los casos son identificados por Puerta Violeta, la mayoría de las víctimas no denuncian, lo que dificulta la atención y el seguimiento de la problema.
HISTORIASMX. – El asentamiento indígena de San Andrés ha sido identificado como uno de los puntos con mayor incidencia de violencia familiar y de género en Parral, de acuerdo con información proporcionada por la titular del Instituto de la Mujer, Teresita Esparza. La funcionaria explicó que esta situación se ha detectado principalmente a través de los reportes canalizados por el programa Puerta Violeta de Seguridad Pública.
Falta de denuncias impide una atención oportuna
A pesar del aumento en la detección de casos, Esparza señaló que la principal problemática radica en que las víctimas no interponen denuncias, lo que complica el trabajo de seguimiento, intervención y protección. Subrayó que la ausencia de denuncias formales limita las acciones legales que pueden emprenderse en favor de las mujeres afectadas.
Violencia física y sexual, las más frecuentes
La titular del Instituto de la Mujer explicó que en la zona prevalece la violencia física y sexual, fenómenos que se han intentado atender mediante estrategias de acercamiento comunitario. Hasta el momento, solo tres personas provenientes de asentamientos indígenas han solicitado asesoramiento formal.
En la mayoría de los casos, son los primeros respondientes de Puerta Violeta quienes detectan las situaciones de riesgo y canalizan a las víctimas hacia las instancias correspondientes.
Factores culturales y consumo de alcohol agravan el problema
Esparza destacó que uno de los principales obstáculos para combatir esta problemática es la cultura que persiste dentro de los asentamientos indígenas, que en muchos casos desalienta a las mujeres a hablar sobre las agresiones. A ello se suma el alto consumo de alcohol, identificado como un detonante de conductas violentas, incluso en presencia de niñas, niños y adolescentes.
Trabajo de sensibilización y acompañamiento
La funcionaria aseguró que continuarán con las acciones de sensibilización, acompañamiento y orientación, con el propósito de que las víctimas pierdan el miedo a denunciar y logren acceder a una vida libre de violencia.
“Seguiremos trabajando por una vida libre de violencia en los asentamientos indígenas y en el municipio de Parral”, finalizó Teresita Esparza durante la entrevista.