Violencia en la Tarahumara cancela turismo en el Cerro Mohinora: el gobierno de Maru Campos evade responsabilidad
Autoridades municipales confirman que no hay condiciones de seguridad; el Estado culpa a la Federación mientras la Sierra permanece en el abandono
HISTORIASMX – La inseguridad en la Sierra Tarahumara ha alcanzado tal nivel que incluso el turismo en el Cerro Mohinora, el punto más alto del estado de Chihuahua, se encuentra completamente suspendido. Así lo confirmó el director de Turismo Municipal de Guadalupe y Calvo, Elizardo Sánchez, al reconocer que desde el inicio de la actual administración no ha sido posible organizar recorridos ni actividades en la zona debido al control de la violencia.
El funcionario explicó que en años anteriores el Mohinora era un símbolo del turismo de aventura, con rutas 4×4, recorridos en RZR, acampadas y senderismo que atraían visitantes de varios municipios e incluso de otros estados, dejando además una derrama económica importante para la región. Hoy, en contraste, la inseguridad ha paralizado este motor turístico y económico, afectando directamente a las comunidades serranas que dependían de estas actividades.
Un vacío de autoridad en la Sierra
La situación del Mohinora no es aislada: refleja lo que ocurre en toda la Tarahumara, donde comunidades viven bajo el asedio de grupos criminales, carreteras con retenes ilegales y pueblos que padecen la ausencia de garantías mínimas de seguridad.
Sin embargo, en lugar de asumir su responsabilidad, el gobierno estatal encabezado por Maru Campos ha optado por culpar a la Federación, eludiendo su deber de coordinar esfuerzos efectivos para pacificar la sierra. Mientras tanto, los habitantes y el propio turismo sufren las consecuencias del abandono institucional.
El contraste: antes y ahora
“En lo que va de nuestra administración no se ha podido visitar, la verdad es una zona a la que no se puede ir ahorita”, admitió el director de Turismo Municipal.
La declaración evidencia un retroceso alarmante: lo que antes era uno de los primeros recorridos turísticos de la región, hoy es una actividad imposible.
El Mohinora, con su clima único, su biodiversidad y sus paisajes imponentes, debería ser un emblema de orgullo para Chihuahua. En cambio, se ha convertido en un símbolo del miedo y la incapacidad gubernamental para garantizar seguridad.
Economía local en riesgo
Los recorridos suspendidos no solo representan pérdida de atractivo turístico, sino también un golpe a la economía de Guadalupe y Calvo: hoteles vacíos, restaurantes sin clientes, guías turísticos sin empleo y comerciantes sin ventas.
Todo esto ocurre mientras el Estado mantiene un discurso político de deslinde, responsabilizando a otros niveles de gobierno y dejando en el olvido a quienes dependen del turismo serrano para sobrevivir.
La exigencia ciudadana
Organizaciones locales y habitantes han reiterado que sin seguridad no hay desarrollo posible. La Sierra Tarahumara no solo necesita presencia militar o policiaca, sino políticas públicas de largo plazo que atiendan tanto la violencia como la marginación histórica.