Violencia en la sierra desata desplazamiento masivo hacia Parral; familias huyen entre disparos y miedo

Más de 100 personas provenientes de Durango y Sinaloa han buscado refugio en Parral ante enfrentamientos armados y presencia de grupos criminales en la región serrana.

HISTORIASMX. – La creciente ola de violencia que azota la región serrana entre Durango, Sinaloa y Chihuahua volvió a extenderse hacia Hidalgo del Parral, donde durante las últimas horas comenzaron a arribar decenas de familias desplazadas que abandonaron sus comunidades ante el temor provocado por enfrentamientos armados, amenazas y la presencia de grupos criminales.

Autoridades estatales y municipales activaron protocolos de emergencia luego de confirmarse la llegada de personas provenientes principalmente de comunidades serranas de Tamazula, entre ellas El Durazno, Atascaderos, El Ocote y Los Frailes, en un nuevo episodio de desplazamiento forzado que refleja la crisis humanitaria y de seguridad que persiste en la región.

Parral activa refugios y apoyo emergente

De acuerdo con declaraciones del alcalde de Parral, Salvador Calderón Aguirre, desde la noche del domingo comenzaron a recibir reportes sobre el arribo de familias desplazadas, por lo que de inmediato se habilitaron apoyos emergentes de alimentación y refugio temporal.

“Ayer nos reportaron que llegaron 20 personas. Hoy reportaron que llegaban más de 100 personas”, declaró el edil, quien explicó que ya fueron canalizados apoyos al centro comunitario habilitado para atender a quienes no cuentan con un lugar seguro dónde permanecer.

Por su parte, el secretario general de Gobierno de Chihuahua, Santiago de la Peña Grajeda, confirmó que el Estado activó mecanismos institucionales de atención a víctimas y desplazamiento forzado.

Derechos Humanos confirma atención a desplazados

Según informó Juan Portillo, visitador de la Comisión Estatal de Derechos Humanos de Chihuahua en la región sur, hasta este lunes se tenía registro de 32 personas atendidas directamente en Parral tras huir de comunidades serranas afectadas por la violencia.

De esas 32 personas, 12 continuaron su trayecto hacia otros municipios de Durango, mientras que 20 permanecen bajo resguardo temporal con apoyo de autoridades estatales y municipales.

Portillo explicó que el grupo inicial estaba conformado por aproximadamente 100 personas distribuidas en alrededor de 30 vehículos, aunque no todas permanecieron en Parral, ya que algunas siguieron su camino hacia otras regiones de Durango, Sinaloa y Chihuahua.

La atención a las familias desplazadas se realiza de forma coordinada entre la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas, la Comisión Estatal de Derechos Humanos, la Agencia Estatal de Investigación y la mesa interinstitucional de desplazamiento forzado interno.

Entre los apoyos brindados destacan alimentos, hospedaje temporal, atención médica y acompañamiento institucional para quienes buscan permanecer en la ciudad o trasladarse con familiares.

“Nos dijeron que ya no había peligro y comenzaron los disparos”

El miedo y la desesperación marcaron el trayecto de las familias desplazadas, luego de que una caravana fuera atacada por hombres armados en la carretera rumbo a Parral.

Juan N., uno de los desplazados, relató cómo los vehículos fueron sorprendidos por disparos cuando viajaban en grupo intentando escapar de la violencia serrana.

“Fuimos sorprendidos por hombres armados y vimos cómo le dispararon al carro de enfrente”, narró.

Según explicó, elementos de seguridad habían acompañado a la caravana hasta Atascaderos, pero en determinado punto les indicaron que el riesgo había terminado.

“Nos dijeron que de ahí para adelante ya no había riesgo, que ya estaba tranquilo el camino. Nosotros seguimos avanzando y fue cuando empezaron los disparos”, relató.

El hombre aseguró que tras escuchar las detonaciones muchas familias descendieron de los vehículos y corrieron hacia el monte para protegerse mientras continuaban las ráfagas de arma de fuego.

“Corrimos entre el monte para salvarnos, nomás pensábamos en salir vivos”, expresó.

De acuerdo con su testimonio, al menos una persona resultó lesionada por impactos de bala y varios vehículos presentaron daños provocados por disparos.

Crisis humanitaria presiona capacidad de atención en Parral

Minutos después del ataque, autoridades regresaron para auxiliar a las familias y escoltarlas nuevamente hacia Parral bajo resguardo de patrullas.

“El gobierno reaccionó rápido cuando escucharon los disparos y ya después nos vinieron cuidando con patrullas adelante y atrás”, comentó el desplazado.

Muchas de las familias abandonaron sus hogares únicamente con algunas pertenencias, colchones y ropa, mientras otras escaparon prácticamente con lo que llevaban puesto al momento de huir.

El nuevo desplazamiento masivo vuelve a poner presión sobre la capacidad de atención en Parral, donde desde hace meses se mantienen espacios temporales para personas desplazadas provenientes de la Sierra Tarahumara y de regiones limítrofes entre Durango y Sinaloa.

Aunque las autoridades confirmaron que el centro comunitario continúa funcionando como refugio temporal, reconocieron que en las próximas horas deberán determinar cuántas personas requerirán apoyo prolongado, cuántas buscarán trasladarse con familiares y cuál es la capacidad real de respuesta ante el incremento constante de casos de desplazamiento forzado en el norte del país.

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