Síndico Municipal «Vale» Ochoa refuerza la fiscalización y el control de obras en Jiménez

El síndico enfatizó que su gestión busca ser “una sindicatura diferente”, donde ninguna irregularidad pase desapercibida y se privilegie la rendición de cuentas. “Aquí no se está pasando nada por alto”, subrayó, reafirmando que su papel no es decorativo, sino activo en la protección del patrimonio municipal.

Jiménez, Chih. – El síndico municipal de Jiménez, «Vale» Ochoa, informó sobre las acciones de supervisión y control que ha realizado durante su gestión, destacando observaciones relevantes en obras públicas y decisiones que han generado ahorros importantes para las finanzas municipales.

La figura del síndico municipal es clave en los ayuntamientos, pues su función principal es vigilar el correcto uso de los recursos públicos, supervisar obras y contratos, auditar dependencias, y señalar irregularidades administrativas o financieras. Entre sus atribuciones están revisar que las obras se ejecuten conforme a lo contratado, verificar la documentación legal, exigir fianzas por daños ocultos, y emitir observaciones ante el cabildo cuando detecta anomalías.

Obras concluidas y supervisadas.

Ochoa señaló que al inicio de la administración se dio seguimiento a cinco obras heredadas del gobierno anterior, las cuales fueron concluidas con buena calidad y dentro de los estándares técnicos. Entre ellas se encuentran la construcción de un basurero, una cafetería en el Cebetis y la pavimentación de calles en el sector de Las Presidentes.

Observaciones en obras recientes.

En obras nuevas, la sindicatura ha detectado falta de permisos de impacto ambiental, ausencia de fianzas por vicios ocultos y pagos anticipados antes de la conclusión de proyectos, prácticas que contravienen los procedimientos correctos.
Un caso señalado fue el pago en diciembre de una obra que terminó hasta marzo, situación que fue documentada como observación grave.

Además, en una revisión exhaustiva al Departamento de Obras Públicas, el equipo de la sindicatura detectó 62 observaciones, de las cuales unas pocas fueron de alto impacto y el resto correspondieron a trámites y requisitos administrativos incumplidos, como la colocación obligatoria de letreros informativos en obras.

Negociación que ahorró un millón de pesos.

Uno de los logros más destacados fue su intervención en la compra de un terreno valuado inicialmente en 3 millones 950 mil pesos. Ochoa consideró que el precio era excesivo y propuso alternativas, lo que derivó en que el propietario redujera el costo en un millón de pesos, generando un ahorro sustancial para el municipio.

Vigilancia en la Feria Municipal.

En cuanto a la feria de Jiménez, Ochoa solicitó integrarse al comité organizador para supervisar contrataciones y gastos, aunque no recibió invitación formal. Aun así, adelantó que una vez concluido el evento, la sindicatura realizará una auditoría al comité para cotejar ingresos, egresos, boletaje y gastos en artistas y servicios.

Compromiso con la transparencia.

El síndico enfatizó que su gestión busca ser “una sindicatura diferente”, donde ninguna irregularidad pase desapercibida y se privilegie la rendición de cuentas. “Aquí no se está pasando nada por alto”, subrayó, reafirmando que su papel no es decorativo, sino activo en la protección del patrimonio municipal.

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