Aldo Mauricio Loya Morales, militante de Morena que denunció nepotismo en la Delegación de Bienestar y entregó pruebas al Presidente López Obrador en 2019, fue hallado sin vida en Namiquipa; su caso resurge ante la indagatoria contra el exdelegado Juan Carlos Loera.
HISTORIASMX.- En medio de la investigación federal contra Juan Carlos Loera de la Rosa, exdelegado estatal de la Secretaría de Bienestar en Chihuahua, ha resurgido el recuerdo de Aldo Mauricio Loya Morales, militante de Morena que en 2019 fue uno de los primeros en denunciar presuntos actos de corrupción dentro de su propio partido.
Loya Morales entregó al entonces presidente Andrés Manuel López Obrador una carpeta con denuncias contra Loera y otros funcionarios, señalando presuntas prácticas de nepotismo y mal manejo de recursos públicos. Casi dos años después, en marzo de 2021, su cuerpo fue encontrado sin vida en una carretera del municipio de Namiquipa, situación que generó gran conmoción y preguntas sin resolver en la sociedad chihuahuense.
El hallazgo y contexto del asesinato.
La Fiscalía General del Estado, Zona Occidente, informó que el cuerpo de Aldo Loya fue localizado a la altura del kilómetro 73.5 de una vía cercana a Cuauhtémoc, municipio donde residía. Las investigaciones indicaron que llevaba varios días desaparecido, aunque no existía reporte oficial de ausencia.
La víctima, de aproximadamente 35 años, fue descrita como de complexión robusta y tez morena clara. Vestía pantalón de mezclilla azul, camisa azul y chamarra gris al momento del hallazgo. Su cuerpo fue trasladado al Servicio Médico Forense para realizar la necropsia de ley.
Las denuncias originales y sus repercusiones.
El 14 de junio de 2019, durante una visita presidencial al estado, Loya Morales entregó personalmente al presidente López Obrador una carpeta con denuncias formales contra:
- Juan Carlos Loera de la Rosa, entonces superdelegado estatal.
- Ariadna Montiel, Subsecretaria de Bienestar.
- Luis Fernando Duarte González, delegado regional de Parral.
Estas acusaciones se presentaron inicialmente el 31 de mayo de 2019 ante la Secretaría de la Función Pública federal y ante la Comisión Nacional de Honestidad y Justicia de Morena, fundamentadas en presuntas prácticas de nepotismo.
Resurgimiento del caso ante la investigación actual.
Con la reciente investigación y órdenes de aprehensión contra Juan Carlos Loera por posibles actos de corrupción y manipulación en programas sociales, se ha retomado el caso de Aldo Loya como un símbolo de denuncia ciudadana que enfrentó represalias.
Organismos civiles y militantes han llamado a las autoridades a garantizar justicia en ambos casos, además de que exigen una investigación exhaustiva que esclarezca tanto los señalamientos de corrupción como las circunstancias del fallecimiento de Loya Morales.
Declaraciones y exigencias.
Activistas y dirigentes han declarado:
“El asesinato de Aldo Loya marcó un antes y un después en Chihuahua. No podemos permitir que quienes denuncian corrupción sean silenciados. Hoy, con el caso Loera en el ojo público, es imprescindible que se haga justicia y que se proteja a quienes alzan la voz.”
Por su parte, la Fiscalía ha señalado que continúa con las investigaciones abiertas, aunque hasta ahora no hay avances públicos sobre la resolución del caso Loya Morales.
Conclusión.
El vínculo entre ambos casos pone en evidencia la complejidad y riesgos que enfrentan los denunciantes en contextos de corrupción política, además de la necesidad urgente de fortalecer mecanismos de protección y transparencia en la administración pública en Chihuahua.
La sociedad civil y sectores políticos están atentos para que la justicia actúe con firmeza y se garantice el respeto a los derechos humanos y políticos en el estado.