El cadáver vestía pantalón de mezclilla, camisa táctica y solo un tenis deportivo. Las extremidades y la cabeza no fueron localizadas en la escena, lo que refleja un mensaje de terror propio de los grupos criminales que disputan el control de la región.
HISTORIASMX. – En lo que parecía un fin de semana rutinario, la violencia volvió a estallar en distintos puntos del estado de Chihuahua. Desde el mediodía del viernes 22 de agosto hasta la tarde del sábado, la entidad registró al menos tres personas asesinadas —una de ellas decapitada y mutilada—, un herido de consideración, un levantamiento forzado y un bloqueo carretero que paralizó la comunicación entre Ojinaga y Camargo.
Un cuerpo mutilado y calcinado en Moris
El primer hallazgo ocurrió el viernes al mediodía en un camino rural que conecta a las comunidades de Ciénega de Rodríguez y El Pilar, municipio de Moris. Elementos de las Bases de Operaciones Interinstitucionales (BOI) que escoltaban a habitantes desplazados de la zona encontraron el cuerpo de un hombre decapitado, cercenado de pies y manos, y semicalcinado.
El cadáver vestía pantalón de mezclilla, camisa táctica y solo un tenis deportivo. Las extremidades y la cabeza no fueron localizadas en la escena, lo que refleja un mensaje de terror propio de los grupos criminales que disputan el control de la región.
Cabe recordar que desde el 20 de agosto, decenas de familias de Ciénega de Rodríguez han tenido que abandonar sus hogares por las constantes balaceras y amenazas de incursión de grupos armados.
Toque de queda no oficial y ataque en Aldama
Por la noche, mientras en redes sociales circulaban supuestas advertencias de un toque de queda impuesto por “La Línea” y “Los Cabrera” en el corredor Ojinaga–Aldama, un ataque armado estremeció a la población de Aldama.
Un hombre fue asesinado a balazos en el estacionamiento de un Oxxo del sector Infonavit. Extraoficialmente se le identificó como “El Benny” o “El Coman”, presunto líder del grupo criminal “Los Cabrera” y hermano de un hombre ejecutado en 2024 en circunstancias similares.
Minutos después se reportó la privación ilegal de la libertad de otra persona en la colonia Popular, mientras que en la carretera Aldama–Chihuahua se desató un enfrentamiento entre civiles armados, que sembró el pánico entre automovilistas. En estos hechos un hombre resultó con heridas graves por arma de fuego y fue trasladado de emergencia.
Ojinaga: ejecución a sangre fría
Al amanecer del sábado, alrededor de las 6:15 horas, la policía municipal de Ojinaga reportó el hallazgo de un hombre de entre 30 y 35 años con tiro de gracia en un camino de terracería de la colonia Calzada del Pacífico.
El cadáver fue localizado cerca de las oficinas locales de la Conagua, en la brecha hacia San Francisco y La Esmeralda. Vecinos denunciaron que en esa zona ya se habían registrado enfrentamientos durante la madrugada.
Bloqueo carretero: Camión atravesado y ponchallantas
Hacia el mediodía del sábado, un nuevo hecho generó caos y psicosis colectiva: hombres armados bloquearon el tramo carretero Ojinaga–Camargo, a la altura del seccional de La Perla, utilizando un camión de pasajeros atravesado en los dos carriles.
Además, regaron ponchallantas en los costados de terracería, impidiendo la circulación. Automovilistas que quedaron atrapados optaron por regresar a sus puntos de origen.
De inmediato, al menos 20 unidades de distintas corporaciones —Guardia Nacional, Ejército Mexicano, Agencia Estatal de Investigación, Policía Estatal y Municipal de Camargo— desplegaron un operativo en la zona.
Psicosis ciudadana
Videos compartidos en redes sociales mostraron la magnitud del bloqueo, generando miedo y confusión entre los pobladores. Ante ello, se difundieron alertas en grupos comunitarios recomendando no transitar por la carretera y evitar también la zona de Hércules, donde se reportó la presencia de hombres armados.
Un fin de semana de sangre
Lo que inició con un hallazgo macabro en la sierra de Moris se convirtió en una jornada de violencia que dejó a Chihuahua bajo fuego cruzado en menos de 48 horas. La combinación de ejecuciones, desplazamientos forzados, enfrentamientos, levantones y bloqueos carreteros refleja la fragilidad de la seguridad en regiones rurales y urbanas del estado, donde la ciudadanía vive atrapada entre el miedo y la indiferencia oficial.