Nada sirve que suban las presas si persiste la extracción ilegal de agua en Chihuahua

El incremento en los niveles de La Boquilla y Las Vírgenes genera esperanza, pero especialistas y productores advierten que sin frenar el rebombeo clandestino, la perforación de norias ilegales y el descontrol del consumo nogalero, el recurso hídrico seguirá en crisis.

HISTORIASMX. – Las lluvias recientes en la entidad han traído consigo un aumento significativo en los niveles de almacenamiento de las principales presas de Chihuahua, entre ellas La Boquilla y Las Vírgenes, lo que ha despertado optimismo en comunidades agrícolas y urbanas. Sin embargo, voces críticas señalan que “de nada sirve que suban las presas si el agua sigue siendo saqueada de manera ilegal”.

Rebombeo y extracción clandestina: el enemigo silencioso

Productores y especialistas denuncian que en diversas regiones del estado persiste el rebombeo ilegal de agua desde las presas, la extracción clandestina en ríos y arroyos, así como la perforación de pozos y norias sin regulación, prácticas que ponen en riesgo la sustentabilidad hídrica a mediano y largo plazo.

“Mientras no se combata este tipo de saqueo, el problema del agua no se resolverá aunque las lluvias llenen los embalses”, apuntan organizaciones de usuarios de riego.

El sector nogalero bajo la lupa

Otro de los señalamientos más recurrentes es hacia el sector nogalero, considerado uno de los más demandantes de agua en Chihuahua. Se estima que un nogal adulto requiere entre 5 y 7 mil metros cúbicos anuales, lo que, multiplicado por las miles de hectáreas destinadas a este cultivo de exportación, representa una presión descomunal sobre los acuíferos y las presas.

Campesinos de la región advierten que la falta de regulación y de un esquema equitativo de distribución ha generado una desigualdad profunda en el acceso al recurso, favoreciendo a grandes productores en detrimento de agricultores pequeños y comunidades rurales.

Responsabilidad compartida: Gobierno del Estado y CONAGUA

Tanto el Gobierno del Estado de Chihuahua como la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA) han sido señalados por su falta de coordinación y firmeza en la vigilancia y sanción de estas prácticas ilegales.

Organizaciones locales demandan:

  • Mayor supervisión en las presas y distritos de riego para frenar el rebombeo.
  • Cierre de pozos y norias clandestinas que agravan el abatimiento de los mantos acuíferos.
  • Regulación estricta del consumo nogalero y reordenamiento de la política agrícola.
  • Transparencia en la asignación de concesiones de agua.

Una crisis estructural

Aunque el repunte en el almacenamiento de presas como La Boquilla (30.524%) y Las Vírgenes (59.589%) representa un respiro, la realidad es que la crisis del agua en Chihuahua es estructural y va más allá de las lluvias o los pronósticos.

“Si no se frena el uso irracional e ilegal del agua, volveremos a enfrentar escenarios de sequía severa y conflictos sociales como los del 2020”, advierten líderes agrícolas, en referencia a la Lucha por el Agua que dejó como saldo la muerte de la campesina Jessica Silva.

El reto pendiente

El verdadero desafío no es esperar a que llueva más, sino que Estado y Federación trabajen de manera conjunta para poner orden en la gestión del agua. De lo contrario, los embalses podrán subir hoy, pero mañana volverán a vaciarse bajo la sombra de la ilegalidad y la sobreexplotación.

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