Mientras el pueblo paga recibos elevados, ¿los directivos de la JMAS Jiménez también pagan el agua de sus propiedades?

Cobros altos, servicio deficiente y agua con presencia de arsénico: la crisis hídrica que enfrenta Jiménez.

HISTORIASMX. — En el municipio de Jiménez, Chihuahua, el acceso al agua potable se ha convertido en una paradoja que indigna: recibos cada vez más altos por un servicio que no garantiza calidad, mientras crecen los señalamientos sobre la presencia de contaminantes como el arsénico, asociados a la sobreexplotación de los acuíferos.

Cobros elevados, servicio cuestionado.

En colonias de la ciudad, usuarios reportan incrementos en los recibos de agua, sin que esto se refleje en mejoras del servicio. Por el contrario, la percepción generalizada es de:

  • Suministro irregular (tandeos prolongados)
  • Baja presión en la red
  • Calidad dudosa del agua

La inconformidad no es menor: pagar más por un servicio deficiente erosiona la confianza ciudadana y abre preguntas sobre la gestión del recurso.

Agua con riesgos para la salud

Diversos estudios y reportes ciudadanos han puesto sobre la mesa un tema delicado: la posible presencia de metales pesados, como el arsénico, en el agua que se distribuye en el municipio.

Este fenómeno no es aislado. Está vinculado a:

  • Sobreexplotación del acuífero Jiménez–Camargo
  • Descenso de niveles freáticos que favorece la concentración de minerales
  • Insuficiencia de sistemas de tratamiento adecuados

El problema es estructural: cuando el agua subterránea se extrae en exceso, la calidad tiende a deteriorarse, impactando directamente a la población.

Un costo que no se ve reflejado.

Si los usuarios están pagando más, la pregunta es inevitable:
👉 ¿Dónde están las mejoras en infraestructura, tratamiento y distribución?

La ciudadanía no solo paga el recibo. También paga con:

  • Compra de agua embotellada
  • Instalación de filtros domésticos (que no siempre eliminan arsénico)
  • Riesgos a la salud a largo plazo

Es decir, el costo real del agua en Jiménez es mucho mayor que el que aparece en el recibo.

Mientras el pueblo paga…

Aquí surge un punto que exige claridad y transparencia:

👉 Mientras el pueblo paga recibos elevados por un servicio cuestionado, ¿los directivos de la JMAS cubren el costo real del agua en sus propias propiedades?

Este cuestionamiento no es menor. Tiene que ver con equidad, ejemplo institucional y rendición de cuentas. En un contexto de crisis hídrica, la ciudadanía espera que quienes administran el recurso asuman las mismas condiciones que enfrentan los usuarios.

Falta de información y rendición de cuentas.

Otro de los problemas persistentes es la opacidad. La población carece de información clara y accesible sobre:

  • Niveles reales de contaminación del agua
  • Resultados actualizados de análisis de calidad
  • Estrategias concretas para reducir el arsénico
  • Inversión en infraestructura hidráulica

Sin datos públicos constantes y verificables, la confianza se deteriora.

La raíz del problema: sobreexplotación.

Jiménez enfrenta un problema de fondo: la sobreexplotación de sus acuíferos, impulsada en gran medida por:

  • Uso intensivo del agua en la agricultura, particularmente en cultivos de alto consumo
  • Pozos irregulares o sin control efectivo
  • Falta de una política hídrica sostenible

El resultado es un sistema que extrae más agua de la que se recarga, comprometiendo tanto la cantidad como la calidad.

¿Qué se necesita?

El escenario exige medidas urgentes y estructurales:

  • Transparencia total en la calidad del agua
  • Programas efectivos para remoción de arsénico
  • Revisión de tarifas en función del servicio real
  • Auditorías sobre la gestión de la JMAS
  • Estrategias para frenar la sobreexplotación del acuífero

Conclusión.

El agua no es un lujo, es un derecho. Y en Jiménez, hoy ese derecho se ve comprometido por una combinación de altos costos, baja calidad y falta de información.

La ciudadanía no solo exige pagar lo justo. Exige algo más básico:
👉 agua limpia, segura y un servicio digno.

Y también exige respuestas claras de quienes están al frente.

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